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A
machetazos muere policía salvadoreño
La madre
del agente murió también luego de conocer la suerte
de su hijo. El cadáver estaba sobre las vías del tren
en la zona fronteriza.
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Julio César Alfaro,
hermano de la víctima, observa el ataúd donde
sería repatriado su pariente. Foto
EDH
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Con el apoyo del consulado salvadoreño en Chiapas, ayer
fue repatriado el cuerpo de Carlos Humberto Alfaro Guevara, de 26
años, quien murió asesinado por presuntos mareros
en las inmediaciones de las vías del ferrocarril de la empresa
Chiapas-Mayab.
El consulado notificó que el cadáver que tenía
cinco días presentaba múltiples lesiones producidas
por arma blanca.
Alfaro fue sepultado ayer en la tarde en San Francisco Menéndez,
Ahuachapán, junto con su madre, Catalina Amanda Alfaro Flores,
de 62 años, quien falleció en el país después
de enterarse de la muerte de su hijo.
Según familiares, ella murió el miércoles por
la mañana, debido a un padecimiento pulmonar que la tenía
en cama postrada.
Julio César Alfaro Guevara identificó el cuerpo de
su hermano, quien dejó en la orfandad a una niña de
2 años, Nely Amanda, sin saber hasta el momento la razón
que lo llevó a viajar a los Estados Unidos.
A mi madre, la amaba con todo el corazón, y a mi hermano,
lo respetaba. Era un hombre normal, con la virtud del trabajo. Él
era policía y tenía tres años de trabajar en
la PNC. Su muerte es un llamado a la gente aventurera, dijo
el hermano de la víctima.
Al parecer, el salvadoreño no había notificado a su
familia sobre su viaje hacia el país del Norte, de manera
ilegal, aunque éste era su segundo intento.
Consternado por la muerte de su hermano y de su madre, Julio César
partió de Chiapas con el cadáver hacia Ahuachapán,
en donde se encargó de enterrarlo junto a su madre.
Muerte doble enluta a familia
- Catalina dijo antes de fallecer que ya presentía la muerte
de su hijo.
- Carlos Alfaro estaba triste desde el 2 de septiembre en que murió
su padre, pero nunca informó que se iría a Estados
Unidos.
- Antes de partir fue a visitar a su madre enferma, sin imaginarse
que sería la última vez que la vería.
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