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Columna
Actúe conforme a ley
En muchas oportunidades hemos escuchado en nuestras oficinas a
personas que desean aplicar a la visa de turista para ir a trabajar
por un tiempo a Los Estados Unidos, a estudiar, a vivir en ese país
y a vender productos, entre muchas otras razones.
Las personas ven en la visa de turista un recurso único,
y ese es un terrible error.
Lo que todo aplicante debe conocer y examinar en primer lugar es
cuál es su intención o motivo del viaje, puesto que
de ahí parte todo el proceso.
Y es que tipos de visa existen en variedad, casi por cada letra
del alfabeto hay una visa, y han sido creadas para conceder autorizaciones
de ingreso a extranjeros bajo una categoría definida.
Por ejemplo las visas tipo A, están dirigidas a trabajadores
diplomáticos, familiares y empelados de éstos. Las
tipo B, son para visitantes temporales de negocios (B1), tratamiento
médico y turistas (B2).
Las visas tipo C y D, son para visitantes en tránsito, las
E para inversionistas y comerciantes por Tratado Comercial.
Las F para estudiantes, las G para empleados de organizaciones internacionales.
Las H, son para trabajadores temporales y la clasificación
de éstas varía dependiendo de la formación
académica y del tipo de trabajo que la persona realizará.
La visa tipo I, es para periodistas, las K para prometidos de ciudadanos
estadounidenses, las L para traslado de empleados de ciertas compañas,
P para artistas y atletas, Q para visitantes de intercambio cultural,
R para religioso, etc, etc.
Visados hay muchos y usted deberá aplicar a uno teniendo
como base sus intenciones de viaje.
Más adelante desarrollaremos cada una de estas categorías
una a una.
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