en elsalvador.com
en la web
..SERVICIOS
CHAT
FOROS
CORREO
CANAL MÉDICO
LA GUIA
CLASIFICADOS EMPLEOS
TURISMO
ESPECIALES
EDICION MOVIL
SUSCRIPCIONES
ESCRIBANOS
CONOZCANOS
SEGURIDAD INDUSTRIAL

..REVISTAS

..OTROS SITIOS
MUJER
DIARIOS:
ORIENTE
OCCIDENTE
GUIA DE OCIO
ELSALVADOR.COM
EN EL MUNDO
 
 

Por el homicidio de dos mujeres
Pena de muerte para salvadoreño en E.U.

William Alexander Sorto fue sentenciado, la noche del miércoles, a la pena de muerte al ser hallado culpable de asesinar a dos camareras

El salvador. com / Agencias
nacional@elsalvador.com

A sus 26 años, William Alexander Sorto espera la muerte


Un salvadoreño de 26 años pasará al pabellón de la muerte en Texas por haber secuestrado, violado y matado el año pasado a dos mujeres en Houston.

Un jurado del condado de Harris impuso la pena capital a Walter Alexander Sorto, el miércoles por la noche, tras 20 horas de deliberaciones a lo largo de dos días.

El mismo jurado, conformado por nueve mujeres y tres hombres, encontró el 3 de noviembre de 2002 a Sorto culpable de homicidio premeditado en Marina Moreno Rangel, de 38 años, y Roxana Araceli Capulín, de 24.

Los cadáveres de ambas mujeres fueron hallados el 1 de junio de 2002 en una camioneta propiedad de la madre de Capulín.

“Debido a su conducta violenta, dejó a dos niños sin madre que los críe precisamente cuando más la necesitaban”, dijo Ignacio Rangel, hermano de una de las víctimas, mientras Sorto lloraba en la sala.

Sorto fue el primero de tres hombres que serán juzgados por varios robos, asaltos, violaciones y homicidios que aterrorizaron la zona oriental de Houston desde fines de 2001 al segundo trimestre de 2002.
Los otros dos, Edgardo Rafael Cubas, de 24 años, y Eduardo Navarro, de 16, aguardan su juicio acusados de homicidio premeditado.

Barbarismo


Rangel y Capulín, que eran camareras de un restaurante mexicano conocido como “El Mirador” y ubicado en un suburbio de la ciudad, fueron secuestradas una noche después de cerrar el establecimiento.

Víctimas. Las mujeres trabajaban como camareras en un restaurante de comida mejicana llamado “El mirador”, en Houston.

Según la policía, la noche del crimen, ambas fueron llevadas a un área industrial al sureste de la ciudad.
Allí fueron violadas, atadas y amordazadas con cinta aislante, y luego les dispararon en la cabeza, según el reporte que en ese entonces dieron las autoridades.

Los fiscales del caso dijeron que Sorto y Cubas fueron los que cometieron el crimen y otros dos más que ocurrieron en ese entonces en la ciudad.

El salvadoreño se había declarado culpable de violar a una de las mujeres y, en su testimonio a la policía, dijo que Cubas fue quien cometió los asesinatos, mientras Navarro esperaba por ellos en otro vehículo.
Después de los hechos, Navarro los llevó a ambos lejos de la escena del crimen.

Sorto lloraba mientras escuchaba los testimonios vertidos por testigos y familiares de las víctimas.

“Yo he experimentado la peor pérdida de mi vida. Mi hija siempre fue buena, un gran ser humano y más que nada una gran madre. Nadie puede imaginar el dolor que viene con la pérdida de un hijo”, dijo en su testimonio, Ana Benítez, madre de Roxana Capulín.

Benítez agradeció además la decisión adoptada por el jurado.

María Sorto de 46 años y María de los Ángeles, madre y abuela del salvadoreño respectivamente, también estuvieron presentes cuando se dictó la sentencia.

Ambas llegaron de El Salvador y lloraron desconsoladas al escuchar el veredicto contra su familiar, pero no hicieron ningún comentario al respecto.

Los detectives encargados del caso dijeron en agosto de 2002 que Sorto se les acercó asegurándoles que tenía información sobre los asesinatos de las mujeres, con el objetivo de obtener la recompensa de $50 mil ofrecidos por la captura de los asesinos.

Gracias a ese acercamiento, se abrieron las investigaciones del caso y días más tarde los tres acusados confesaron su delito.

Consolidan caso con resultados ADN

Alexander Sorto pasó por un nuevo proceso de investigación forense a principios de año, luego que se detectaran problemas en el laboratorio criminalista del Departamento de Policía de Houston, encargado de efectuar los análisis de ADN.

Un estudio independiente llegó a la conclusión que al menos 87 investigaciones, que hasta entonces se habían realizado, no eran lo suficientemente confiables a la hora de determinar la culpabilidad o la inocencia de los acusados, ya que algunas evidencias recolectadas tenían indicios de haber sufrido contaminación. Se requirió entonces una nueva reevaluación de estudios criminalísticos, determinándose la culpabilidad del salvadoreño en la muerte de las mujeres.

<<LEA ADEMAS>>

 

  HACIA ARRIBA


Derechos Reservados - El Diario de Hoy, El Salvador, C.A. - Aviso Legal