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César
Bátres es operado en México
El
salvadoreño que cayó del ferrocarril se recupera satisfactoriatmente
en un hospital de Chiapas. Las autoridades señalaron que
sería repatriado la próxima semana.
Luego de una intervención quirúrgica de más
de cinco horas, el subdirector general del hospital regional de
esta localidad, José Antonio Sánchez Lozano calificó
de "exitosa" la cirugía que se le practicó,
al salvadoreño indocumentado, César Agustín
Batrez Hernández, quien se encontraba paralítico al
caer de un ferrocarril en marcha en el sureño estado de Chiapas.
El cónsul de El Salvador en esa ciudad, Lucas Asdrúbal
Aguilar Zepeda explicó que su connacional se encuentra en
la sala de terapia intensiva recuperandose completamente con el
fin de preparar su repatriación el próximo lunes o
martes, con el apoyo de la Cruz Roja de su país.
"Ya se ríe y está contento porque pronto se reunirá
con su familia en su pueblo", comentó la enfermera María
Reyes.
A poco menos de un mes de que fue entrevistado por este importante
medio de comunicación, Batrez Hernández sobrevivía
en un camastro del hospital regional de esta capital, tras carecer
de los recursos para cubrir la operación , que le permitiría
integrarse a la vida productiva.
Luego de su accidente, Bátrez solicitó , a través
de El Diario de Hoy y elsalvador.com, ayuda de sus connacionales
y del gobierno de su país para costear una operación
cuyo costo era de 13 mil dólares.
Fueron varios los correos que llegaron a través de elsalvador.com,
en los que compatriotas residentes en Estados Unidos pedían
más información sobre el accidentado. Fue así
como los esfuerzos unidos de salvadoreños de buen corazón
y entidades gubernamentales así como también de otros
organismos de ayuda permitieron la intervención.
En la entrevista de dias atrás, Batres relataba el trágico
accidente: "Intente trepar al tren cuando iba muy rápido,
corrí, corrí hasta que lo alcance, pero tropecé
y caí, reboté y el eje de la rueda me golpeó
en la nalga. Ya no sentí la pierna derecha, pero rodé
para que el tren no me matara, cuando se fue quise levantarme pero
ya no pude. El cuerpo no me respondió. Ahora todos los días
oro para que Dios me cure. Para que diosito me ayude".
Ahora Agustín tiene claro que la travesía para llegar
a Estados Unidos no es un sueño
"Todo es una pesadilla, de la que ya quiero despertar. Lo que
me pasó es una pesadilla. Primero me asaltaron y quitaron
150 pesos. Me amenazaron con que si no les daba el dinero me golpearía
y matarían y después esto", dice al recordar
su tragedia.
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