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Muerte
violenta de salvadoreña adquiere interés
Los
medios de comunicación ignoraron el asesinato de Evelyn Hernández,
salvadoreña de 24 años, cuyo cadáver apareció
en la Bahía de San Francisco. Estaba decapitada y tenía
nueve meses de embarazo.
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| Evelyn Hernández, junto a su hijo
Alex. Ella fue asesinada en 2002 y el niño no aparece.
Foto: EDH |
Evelyn Hernández había desaparecido el 1 de mayo
de 2002. El 24 de julio de ese año, ella apareció
en las orillas de la Bahía de San Francisco. Le faltaban
la cabeza y varios miembros. Vestía ropa de maternidad.
Era una mujer atractiva, madre soltera de un niño de 6 años,
Alex, quien también ha desaparecido, y las autoridades presumen
ha muerto.
La emigrante
Evelyn llegó legalmente a Estados Unidos a los 14 años.
Su madre, María Luisa, había escapado de la guerra
civil. Como todos, Evelyn tuvo que luchar por aprender un nuevo
idioma. A pesar de ser tímida, llegó a participar
como actriz en obras de teatro montadas en un centro juvenil latino
de Mission District.
Fue madre a los 17 años, pero completó la secundaria.
Entonces, trabajó como asistente de enfermera, dependiente
de almacén, camarera de hotel. Era guapa y entusiasta. Hace
unos cinco años conoció a Hernán Aguilera,
de 37 años, mecánico. En 2001, ella descubrió
que estaba embarazada y que su novio estaba casado.
Cuando Evelyn desapareció, ya había roto sus relaciones
con Hernán, quien es vigilado por las autoridades, aunque
no hay pruebas contra él. Fue Aguilera quien reportó
la desaparición de la salvadoreña.
La muerta y la celebridad
A finales de 2002, ocurrió un caso similar. Lacy Peterson,
una mujer de 27 años, atractiva y embarazada, desapareció
durante la Navidad. En una semana, sus padres y amigos habían
ofrecido una recompensa de medio millón de dólares.
Cuando su cadáver apareció -en las orillas de la Bahía
de San Francisco, desmembrada- fue arrestado su esposo, Scott Peterson.
Los periódicos y televisoras hablaron durante semanas.
Diferente, la desaparición y muerte de Evelyn Hernández
pasó casi inadvertida. La policía convocó a
una conferencia informativa hasta un mes después de su desaparición.
Pasó un año para que la alcaldía ofreciera
una recompensa: $10 mil dólares. Nadie ha sido arrestado.
Hay alguien que cree que el caso de la salvadoreña merece
atención: Mark Geragos, el abogado de Scott Peterson. Geragos
sugirió que las muertes de Evelyn y Lacy podrían estar
relacionadas y ser producto del mismo asesino o asesinos. Quizás
un culto satánico. Una mordaza judicial le impide a Geragos
dar declaraciones a los periodistas.
Las autoridades insisten en que ambas muertes no están relacionadas
y que han hecho todo lo posible para encontrar al asesino de Evelyn
y el cuerpo de su hijo Alex. Temen que el niño esté
muerto.
El caso de esta joven tomó relevancia el pasado mes. La revista
People (versión nacional en inglés) publicó
un reportaje de dos páginas. El popular programa Americas
Most Wanted ofreció un segmento.
Pero la muerte de ella sigue sin resolución. Asimismo, continúa
el juicio de Scott Peterson por la muerte de Lacy. Ella era de la
misma zona donde nació Chandra Levy, la asesinada pasante
del Congreso. En el caso de Chandra también se mencionó
a un salvadoreño.
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