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Hermanos
trabajan como motorcitos
Los
salvadoreños que habitan en el sur de la Florida tienen,
desde hace un poco más de dos años, la oportunidad
de ayudar a su país en la distancia, a través de una
organización llamada FUSAFLOR
Karen Azucena
Especial para Elsalvador.com
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| Reynaldo Molina y Ernesto Sánchez,
de FUSAFLOR, entregaron una donación por $20,000 a Don
Teófilo Simán, presidente de Cruz Roja de El Salvador,
tras el primer terremoto que azotó al país en
2001. Foto: EDH |
En cuestión de segundos, el poderoso terremoto del 13 de
enero de 2001 acabó con la vida de cientos de salvadoreños.
Pero, al mismo tiempo, dio la vida a la Fundación Salvadoreña
de Florida (FUSAFLOR).
Ese día, mientras en El Salvador aumentaba el temor y la
desesperanza, en Miami y otras ciudades del sur de la Florida los
compatriotas se negaban a quedarse de brazos cruzados.
Nuestra fundación nació en medio de una emergencia,
aunque antes ayudábamos al país de forma desorganizada,
dijo Ernesto Sánchez, un empresario originario de Lourdes
Colón que vive en el sur de la Florida desde hace 22 años.
Las numerosas necesidades del Valle de las Hamacas aceleraron la
recolección, la clasificación y el empaque de 200
mil libras de medicamentos, ropa, comida enlatada y granos básicos.
FUSAFLOR también gestionó la donación de agua,
suero, camas y dinero en efectivo. Seis días después
del siniestro, un avión carguero de Atlas Air voló
hacia El Salvador con la ansiada ayuda, sin cobrar los 50 mil dólares
de flete.
Sánchez y los demás miembros de la naciente FUSAFLOR
pensaron que con el primer terremoto había acabado la emergencia.
Un mes después se dieron cuenta de que las necesidades
iban a ser a largo plazo.
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Lea además
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Transferencia de
ciudadanía
A raíz de la inquietud
externada por una persona en el Chat Migratorio del pasado
jueves, realizado a través de Elsalvador.com, sobre
¿cómo podía hacer, para ayudarle a su
pequeño hijo a obtener la ciudadanía siendo
ella ciudadana estadounidense?.
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Fue por ello que crearon esta fundación que, según
su actual secretaria, Yolanda Doñán, está comprometida
con el desarrollo de la educación y la salud al servicio
de los salvadoreños más necesitados y empeñada
en ayudar a los inmigrantes en los Estados Unidos.
Guanacos en acción
Hasta la fecha, FUSAFLOR ha coordinado sus esfuerzos con Agape de
El Salvador, el Club Rotario, la Cruz Roja Salvadoreña, la
Fundación Salvadoreña de Salud y Desarrollo Social
(FUSAL), entre otras instituciones. En la Florida, han trabajado
de la mano con el consulado salvadoreño y la Fundación
Humanitaria Salvadoreña Americana (SAHF, por sus siglas en
inglés).
Otras actividades recientes de FUSAFLOR incluyen las conferencias
informativas sobre temas migratorios y su participación en
el Encuentro Nacional de Líderes Inmigrantes Centroamericanos
en Ledbetter, Texas, el pasado febrero.La fuerza de esta fundación
se refleja en su arduo trabajo, aseguró el vicecónsul
de El Salvador en Miami, Roberto Alas Engelhard.
Trabajan como motorcitos y tienen un gran espíritu
de servicio hacia El Salvador, dijo Alas. A su juicio, aunque
FUSAFLOR sólo se compone de 30 miembros activos, esta fundacióncuenta
con numerosos voluntarios dispuestos a ayudar.
El pasado 9 de marzo, las comunidades latinoamericanas y caribeñas
realizaron su tradicional carnaval de la Calle Ocho en la Pequeña
Habana, Miami. Al son de los timbales y bajo el candente sol, algunos
salvadoreños sacaron a relucir su bandera y vendieron pupusas
y artesanías. También hicieron fila en el stand
de FUSAFLOR para conseguir un autógrafo del cantautor Alvaro
Torres.
Otros centroamericanos se acercaron y mostraron su interés
en colaborar, dijo Sánchez. Junto a Doñán
y los demás directivos, miembros y colaboradores (alrededor
de 500), él espera que este sea un buen año,
a pesar de la guerra en Irak y la inestabilidad económica,
para concretar las metas de esta fundación.Sánchez
detalló que han planeado construir una escuela en la Ciudadela
Villa Madrid, en Ciudad Colón. Es una tarea pendiente para
FUSAFLOR, además de su reorganización en la Florida
y el reclutamiento de nuevos miembros.
Según Doñán, esta fundación acepta donaciones
monetarias o en especie y está dispuesta a canalizar la ayuda
a quienes lo necesiten en El Salvador. La dirección electrónica
para establecer el contacto es: fusaflor_01@hotmail.com. También
se puede llamar a FUSAFLOR al número de teléfono (305)
687-9799.
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