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Licencias
para indocumentados
Un
proyecto de ley que permitiría a los indocumentados en California
tramitar la licencia de conducir, ha llenado de optimismo a los
salvadoreños en proceso de legalización.
Eugenia Aponte
Corresponsal
ayuda@elsalvador.com
El día comenzó bien para Mario Ramírez. Es
un día como cualquier otro.
Hay que tomar dos autobuses y caminar milla y media para llegar
al trabajo.
Aunque en realidad no se trata de un trabajo en todo el sentido
de la palabra. Y peor aún, hoy no habrá ningún
trabajo.
Ya casi es mediodía y muchos autos se han detenido pero no
se llevan a Mario. Buscan algo más: un jornalero con licencia
de conducir, el documento de identidad que él no posee y
que en Estados Unidos es necesario para casi todo, desde aperturas
de cuentas bancarias hasta cambios de cheques sin recargos.
Mario piensa "cómo se les ocurre pedirme una licencia.
Si la tuviera no estaría parado en esta esquina, esperando
que alguien me contrate por un día a realizar un trabajo
pesado y mal pagado que nadie quiere desempeñar, excepto
un indocumentado como yo".
Como él, miles de hombres conocidos como "jornaleros"
gastan sus días en las esquinas, a las afueras de las ferreterías
ofreciendo sus servicios como pintores, fontaneros, carpinteros
y cuanto oficio se pueda imaginar. Cientos de ellos son hombres
de familia salvadoreños.
Con el último vehículo que se marchó ya son
tres esta mañana los que preguntan por la licencia. En la
esquina van quedando rezagados los mismos de siempre, los que no
la tienen.
La esperada ley
Pero este obstáculo está a punto de solventarse. El
proyecto de ley conocido como la AB60, que permitiría tramitar
licencias de conducir a indocumentados que se encuentran en proceso
de legalización, podría ser aprobado el mes entrante.
El proyecto, que lleva más de cuatro años de gestación,
es una iniciativa del asambleísta californiano Gil Cedillo
quien la ha defendido, modificado y adaptado a todas las demandas
de sus muchos críticos.
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| Mario Ramírez (izquierda) conversa con
dos jornaleros que, como él, aguardan en las calles de
Los Angeles a que les llegue algún trabajo. |
En esta ocasión todo depende de una firma del gobernador
del estado, Grey Davis, quien debe aprobarla a más tardar
el 30 de septiembre.
Como explican voceros de la oficina de Cedillo esta vez el gobernador
ha dado indicios de que firmará. Claro que hay condiciones.
Para ello fue necesario crear la SB1206, otro proyecto de ley cuya
aprobación es indispensable para que la AB60 proceda, la
cual establece ciertos requisitos que, según el gobernador,
implican razones de seguridad nacional, en prevención de
que se repitan actos terroristas como los del 11 de septiembre.
Si en efecto ambas propuestas llegan a convertirse en leyes y entran
en vigor, a partir del primero de enero del 2003, 1.2 millones de
personas saldrían beneficiadas, justo el número de
adultos indocumentados en proceso de legalización, en California,
según el Departamento de Inmigración.
Mario Ramírez lleva 12 años aquí y su hermano
le está tramitando la residencia desde hace cinco, pero el
proceso se demorará años aún. Mario sería
uno de los afortunados si se aprueba la AB60, y en su caso particular,
doblemente, ya que en su natal Acajutla era camionero, transportaba
caña de azúcar en tiempo de zafra y el resto del año
manejaba camiones cargados de cocos hacia Sonsonate y la capital.
Con un trabajo similar en Los Angeles le alcanzaría para
mantener con holgura a sus hijos, pero Mario no sueña por
ahora con eso.
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