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Sede. El nuevo centro asistencial estará ubicado en la colonia
Raymundo Henríquez.
Foto EDH / Juan de Dios
García
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Juan de Dios García/Chiapas.
elsalvador.com
ayuda@elsalvador.com
Unos treinta inmigrantes centroamericanos, quienes perdieron alguna de
sus extremidades en accidentes de tren mientras viajaban como ilegales
a Estados Unidos, trabajan en la construcción del nuevo edificio
donde funcionará el Albergue Jesús el Buen Pastor.
Actualmente la casa de atención al migrante funciona en un local
alquilado, cuyo contrato venció el pasado 31 de diciembre. Sin
embargo, los dueños del local decidieron otorgarles 30 días
más, para que desocupen el lugar.
Los muchachos iniciaron a fines del año pasado la construcción
del nuevo albergue para que no cerremos, dijo su fundadora, Olga
Sánchez Martínez.
El grupo de extranjeros mutilados por el ferrocarril- trabajan a toda
prisa, para construir el centro asistencial, el cual tendrá una
superficie de mil 750 metros cuadrados.
Estará localizado en la colonia Raymundo Henríquez, en el
sureño estado de Chiapas.
Desde las seis de la mañana hasta bien entrada la noche, los hombres
sin alguno de sus brazos o piernas, trabajan de forma gratuita en la obra.
Lo hacen, según ellos, en pago por las atenciones que esta
samaritana (Olga) les brindó, una vez que perdieron sus extremidades.
Las internas en el refugio también colaboran de buena gana.
Desde sus camas, algunas se ocupan de la confección de bordados
y cojines de manta, los cuales venden a particulares.
Todos y todas las que colaboran son jóvenes campesinos y obreros
de Honduras, El Salvador, Guatemala y México que dejaron a un lado
las muletas, camas o sillas de ruedas y dedicarse al que será su
hogar temporal mientras les otorgan sus prótesis necesarias.
Sánchez Martínez, la fundadora del hogar, indicó
que ante la falta de ayuda gubernamental, lo único que pueden construir
son galeras con las mínimas condiciones para atender a las actuales
y futuras víctimas del tren.
Quisiera un albergue digno para ellos, con más equipo de
rehabilitación. Ahora estamos a la espera que alguien se toque
el corazón y nos envíe un poco de ayuda, concluyó
Sánchez.
Auxilio para los inmigrantes
- Desde su fundación, en la casa del migrante han recibido atención
más de ocho mil indocumentados.
- Actualmente atienden a 35. La mayoría es de nacionalidad hondureña,
(19), además de ocho mexicanos, cinco guatemaltecos y tres salvadoreños.
Todos han perdido alguna extremidad al caer del ferrocarril.
- El lugar funciona gracias a las donaciones de particulares o asociaciones
pro migrantes.
- Allí necesitan diversos medicamentos para seguir la atención
de los internos.

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