Francisco Ayala Silva
Washington
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Brenda Paz fue asesinada a los 18 años. Encontraron su cadáver
en los bancos de arena del río Shenandoah, en Virginia, el 7 de
julio de 2003. Tenía 17 semanas de embarazo.
Desde su infancia en Los Ángeles, Brenda Paz había sido
miembro de la Mara Salvatrucha, (MS), una pandilla nacida entre los adolescentes
que escaparon de la guerra civil de El Salvador.
Paz estaba a punto de declarar contra dos miembros de su pandilla acusados
de secuestrar y degollar a un integrante de la Mara Cementerio, un grupo
rival. Uno de los acusados era el novio de Brenda, Denis Rivera.
En Honduras, los pandilleros piden a las autoridades que dejen de perseguirlos.
Lo hacen enviando varios mensajes, cada uno atado a un cadáver.
En México, pandilleros saltan a los trenes nocturnos que recorren
los estados del sur, para atacar a los emigrantes que tratan de alcanzar
Estados Unidos.
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| Plaga. Estados Unidos ha condenado a dos mareros
a cadena perpetua. México y Centroamérica también
los combate. Foto EDH |
Las pandillas juveniles nacidas en Los Ángeles son una amenaza
internacional. A sus miembros se les conoce como mareros de marabunta
una especie de hormigas feroces que arrasan con la vida vegetal y animal.
En Estados Unidos y México cometen asaltos, violaciones, trafican
droga y roban autos. En Centroamérica desataron una ola de violencia
no vista desde las guerras civiles de los ochenta.
Migración
En esa época (80) los adolescentes salvadoreños recién
llegados a Los Ángeles se encontraban sin raíces ni idioma,
y amenazados por pandillas de otras etnias, y se encontraron en una tierra
en la que eran extraños. Adquirieron nuevas costumbres y un nuevo
idioma, y eso los hizo extranjeros en su propia comunidad. Pronto se unieron
y así surgió la MS.
Las maras son una subcultura. Hay reglas para el reclutamiento y una cultura
de tatuajes, graffito y lenguaje con manos. Los grupos enfatizan las raíces
en El Salvador y el poder masculino.
Según la policía, los reclutamientos se hacen en escuelas
secundarias. En días de escuela invitan a skip parties,
fiestas para los que deciden no ir a clases, donde hay alcohol, drogas
y a veces, asaltos sexuales.
Muchos miembros de las pandillas latinas de Washington llegaron de El
Salvador, de los departamentos de San Miguel, La Unión y Usulután,
particularmente de dos ciudades, Intipucá y Chirilagua.
Varios de ellos dejaron a sus hijos en el país, al cuidado de los
abuelos. Los hicieron llegar a Estados Unidos cuando eran adolescentes.
Los jóvenes hablan poco inglés y son incapaces de entender
las lecciones de la escuela. Sus padres trabajan dos o tres empleos y
rara vez están en la casa y, de todas maneras, el vínculo
entre ellos se rompió años atrás, cuando les dejaron
en El Salvador. Los muchachos son educados por la televisión o
las calles.
Alarma por accionar de salvatruchos en suelo norteamericano
Centenares de miembros de la MS han sido procesados por asesinato, asaltos
y robo de automóviles. Ellos serían la pandilla más
grande del norte de Virginia, conformada por unos 3,000 miembros en toda
la zona metropolitana de Washington.
El grupo es una prioridad de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI).
En el pasado, se ha invocado la Legislación contra las organizaciones
corruptas o influenciadas por el crimen organizado (Rico, por sus siglas
en inglés), la misma que se utilizó para desmantelar a la
Pandilla 18 de Los Ángeles.
La estrategia consiste en acumular contra los pandilleros cargos federales,
como posesión de armas de fuego y violación de la ley de
migración. El pasado noviembre fueron arrestados 62 sospechosos
de pertenecer a la MS, casi todos bajo cargos relacionados con migración.
Gabriel Rojo, quien trabaja en planes de ayuda familiar, se queja de la
falta de apoyo municipal para combatir el problema de las pandillas. Falta
un compromiso oficial, dice. Rojo cree hay que mejorar el sistema
educativo.
Los padres no saben cómo apoyar a sus hijos, manifiesta.
Cuando sacan malas notas, los muchachos sienten que no aprenden
nada, se frustran y abandonan la escuela, y entonces no encuentran trabajo,
explica.
Su refugio es la calle y la pandilla.
Pandillas en Nueva York
- En Estados Unidos existen pandillas desde 1820.
- Surgieron en el puerto de Nueva York con el nombre de los Cuarenta
Ladrones, que mataban y robaban.
- Un siglo después, las pandillas cubrían todo el país
y algunos de sus jefes gobernaban ciudades.
- Actualmente hay unas 21,500 pandillas en todo el país, con unos
731,000 miembros.
- Los Ángeles y Chicago son los dos principales centros de la actividad.
El grupo más peligroso y la que más crece, es MS.