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Maras: flagelo de EE.UU.

Actividad delictiva. Tiroteos a pleno mediodía, asesinatos por mutilación, robos y narcotráfico. Las autoridades se preguntan: ¿Cómo la migración genera este fenómeno?

Publicada 17 de febrero 2004, El Diario de Hoy


Francisco Ayala Silva
Washington
equipoweb@elsalvador.com

Brenda Paz fue asesinada a los 18 años. Encontraron su cadáver en los bancos de arena del río Shenandoah, en Virginia, el 7 de julio de 2003. Tenía 17 semanas de embarazo.

Desde su infancia en Los Ángeles, Brenda Paz había sido miembro de la Mara Salvatrucha, (MS), una pandilla nacida entre los adolescentes que escaparon de la guerra civil de El Salvador.

Paz estaba a punto de declarar contra dos miembros de su pandilla acusados de secuestrar y degollar a un integrante de la Mara Cementerio, un grupo rival. Uno de los acusados era el novio de Brenda, Denis Rivera.

En Honduras, los pandilleros piden a las autoridades que dejen de perseguirlos. Lo hacen enviando varios mensajes, cada uno atado a un cadáver. En México, pandilleros saltan a los trenes nocturnos que recorren los estados del sur, para atacar a los emigrantes que tratan de alcanzar Estados Unidos.

Plaga. Estados Unidos ha condenado a dos mareros a cadena perpetua. México y Centroamérica también los combate. Foto EDH

Las pandillas juveniles nacidas en Los Ángeles son una amenaza internacional. A sus miembros se les conoce como mareros‚ de ‘marabunta’ una especie de hormigas feroces que arrasan con la vida vegetal y animal.
En Estados Unidos y México cometen asaltos, violaciones, trafican droga y roban autos. En Centroamérica desataron una ola de violencia no vista desde las guerras civiles de los ochenta.

Migración

En esa época (80) los adolescentes salvadoreños recién llegados a Los Ángeles se encontraban sin raíces ni idioma, y amenazados por pandillas de otras etnias, y se encontraron en una tierra en la que eran extraños. Adquirieron nuevas costumbres y un nuevo idioma, y eso los hizo extranjeros en su propia comunidad. Pronto se unieron y así surgió la MS.
Las maras son una subcultura. Hay reglas para el reclutamiento y una cultura de tatuajes, graffito y lenguaje con manos. Los grupos enfatizan las raíces en El Salvador y el poder masculino.

Según la policía, los reclutamientos se hacen en escuelas secundarias. En días de escuela invitan a ‘skip parties’, fiestas para los que deciden no ir a clases, donde hay alcohol, drogas y a veces, asaltos sexuales.

Muchos miembros de las pandillas latinas de Washington llegaron de El Salvador, de los departamentos de San Miguel, La Unión y Usulután, particularmente de dos ciudades, Intipucá y Chirilagua.

Varios de ellos dejaron a sus hijos en el país, al cuidado de los abuelos. Los hicieron llegar a Estados Unidos cuando eran adolescentes.

Los jóvenes hablan poco inglés y son incapaces de entender las lecciones de la escuela. Sus padres trabajan dos o tres empleos y rara vez están en la casa y, de todas maneras, el vínculo entre ellos se rompió años atrás, cuando les dejaron en El Salvador. Los muchachos son educados por la televisión o las calles.

Alarma por accionar de “salvatruchos” en suelo norteamericano

Centenares de miembros de la MS han sido procesados por asesinato, asaltos y robo de automóviles. Ellos serían la pandilla más grande del norte de Virginia, conformada por unos 3,000 miembros en toda la zona metropolitana de Washington.
El grupo es una prioridad de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI). En el pasado, se ha invocado la Legislación contra las organizaciones corruptas o influenciadas por el crimen organizado (Rico, por sus siglas en inglés), la misma que se utilizó para desmantelar a la Pandilla 18 de Los Ángeles.

La estrategia consiste en acumular contra los pandilleros cargos federales, como posesión de armas de fuego y violación de la ley de migración. El pasado noviembre fueron arrestados 62 sospechosos de pertenecer a la MS, casi todos bajo cargos relacionados con migración.

Gabriel Rojo, quien trabaja en planes de ayuda familiar, se queja de la falta de apoyo municipal para combatir el problema de las pandillas. “Falta un compromiso oficial”, dice. Rojo cree hay que mejorar el sistema educativo.
“Los padres no saben cómo apoyar a sus hijos”, manifiesta.

“Cuando sacan malas notas, los muchachos sienten que no aprenden nada, se frustran y abandonan la escuela, y entonces no encuentran trabajo”, explica.
Su refugio es la calle y la pandilla.


Pandillas en Nueva York
- En Estados Unidos existen pandillas desde 1820.
- Surgieron en el puerto de Nueva York con el nombre de los “Cuarenta Ladrones”, que mataban y robaban.
- Un siglo después, las pandillas cubrían todo el país y algunos de sus jefes gobernaban ciudades.
- Actualmente hay unas 21,500 pandillas en todo el país, con unos 731,000 miembros.
- Los Ángeles y Chicago son los dos principales centros de la actividad. El grupo más peligroso y la que más crece, es MS.


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