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Prisión perpetua a dos “salvatruchos”

Castigo ejemplar. Un juez de Alexandria, Virginia, condenó a cárcel de por vida a dos miembros de la MS-13 - Mataron a un hombre a puñaladas

Publicada 17 de febrero 2004, El Diario de Hoy


Jerry Markon
Agencias
equipoweb@elsalvador.com

Dos pandilleros de la violenta Mara Salvatrucha fueron sentenciados ayer a prisión perpétua por un juez federal.

El juez de distrito T.S. Elliot III en Alexandria dijo que se sentía “inmensamente triste” por la vida que habían escogido los salvadoreños Denis Rivera, de 20 años y Noé David Ramírez Guardado, de 22.

Ambos fueron encontrados culpables del asesinato de Joaquín Díaz, de 19 años, perpetrado en septiembre de 2001. La víctima fue encaminada con engaños hasta un bosque, donde la apuñalaron repetidamente y casi la decapitan.

Antimaras. Agentes especializados en la persecución de pandilleros registran a mareros salvadoreños. EE.UU. les aplica severas leyes federales. Foto EDH

Antes de pronunciar la sentnecia de prión de por vida, el juez Ellis les dijo: “Había muchas oportunidades y gran esperanza en este país, para ustedes y para sus compañeros de pandilla si se hubiesen mantenido, como tantos otros inmigrantes que llegaron antes que ustedes, dentro de la ley”

El juez contrastó la conducta de Rivera con la de nuevos ciudadanos a quienes juramente durante ceremonias que se celebran mensualmente en la Corete de Justicia de Alexandria. “Estas son buenas personas. Trabajan duro. Se han convertido en buenos americanos. Ese camino también estaba abierto para usted pero decidió tomar otro diferente”, le dijo.
Ellis dijo a Ramírez Guardado que su sentencia a cadena perpétua “debe ser una clara advertencia a las pandillas de cualquier clase, de que sus actos contra la ley no serán tolerados”.

Ramírez Guardado expresó su “profunda condolencia” a la familia de Díaz, pero dijo en español, por medio de un traductor, que sus manos y su conciencia estaban limpios. Respecto a sus cómplices de la Mara Salvatrucha, o MS-13, que testificaron en su contra, Ramírez Guardado dijo: “Fui declarado culpable sólo por lo dicho por mis mal llamados amigos”.

Rivera rechazó la oportunidad de dirigirse al juez Ellis y rió y bromeó con sus abogados durante los alegatos. La sentencia marca un severo precedente en la ofensiva federal emprendida contra la Mara Salvatrucha, considerada como la de crecimiento más rápido y la más violenta de las pandillas de la región de Washington.

La muerte de Díaz, en propiedad federal, en Daingerfield Island, Alexandria, desencadenó una amplia investigación de la MS-13. Los fiscales dijeron que Díaz fue asesinado porque miembros de la MS-13 creyeron que pertenecía a una pandilla rival.
Durante el jurado que duró dos semanas en la Corte del Distrito de Alexandria, un exmiembro de la MS-13, que ya se había declarado culpable en el asesinato de Díaz, testificó que el crimen fue planificado por miembros de la pandilla mientras éstos fumaban marihuana con la propia víctima en una playa de aparcamiento de un complejo de apartamentos en Alexandria.

La seguridad estuvo reforzada durante el juicio, que también contempló el testimonio del guardián nombrado por la corte para proteger a un testigo clave del gobierno, Brenda Paz, de 18 años, que también fue asesinada en julio, después de que voluntariamente renunció al programa federal de protección a testigos. Los fiscales han dicho que sospechan de que Rivera estuvo implicado en el asesinato de la mujer, porque esta iba a testificar.

Abogados de la defensa sostienen que la evidencia fue débil y pidieron a los jurados no dejarse influir por la mera afiliación pandillera de los acusados. Pero el jurado concluyó, en noviembre, que Rivera y Ramírez Guardado, conocidos en las pandillas como “Conejo” y “Tricky” planificaron y llevaron a cabo el acuchillamiento. Los fiscales dijeron que Ramírez Guardado, alto cabecilla de la MS-13, aprobó el asesinato y que Rivera contribuyó a blandir el cuchillo. Un tercer pandillero, Luis Alberto Cartagena, acusado de manejar el auto en que condujeron a Díaz al lugar donde le dieron muerte, fue absuelto.

Con respecto al asesinato de Díaz, el asistente Fiscal General de Estados Unidos, Ronald L. Walutes, enfatizó en que “el señor Díaz murió solo. Los acusados mataron sin piedad. Mataron sin arrepentimiento”. Además de la sentencia de prisión vitalicia, el juez Ellis ordenó a Rivera y a Ramírez Guardado pagar ocho mil dólares a la familia de Díaz, para cubrir los gastos de repatriación de su cadáver a El Salvador, donde será sepultado

Emprenden ataque federal en contra de las pandillas

La investigación emprendida por las autoridades federales sobre la pandilla continúa y fuentes de crédito afirmaron que se tiene el propósito de erradicar a la MS-13 de Virginia del Norte, mediante la aplicación a los cabecillas de las maras de leyes contra asociaciones con fines criminales.

Las autoridades federales están empleando tácticas similares en un esfuerzo a nivel nacional emprendido de manera específica contra las pandillas que tradicionalmente han sido perseguidas por autoridades locales.

El juicio permitió echar un vistazo al interior de las operaciones de la Mara Salvatrucha o MS-13, que las autoridades dicen tuvo sus orígenes en Los Ángeles, durante la mitad de la Década de los Ochenta. Sostienen que en años recientes se ha ligado a esta pandilla a por lo menos seis asesinatos, incontables asaltos, palizas y apuñalamientos, en Virginia del Norte.

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