Jerry Markon
Agencias
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Dos pandilleros de la violenta Mara Salvatrucha fueron sentenciados
ayer a prisión perpétua por un juez federal.
El juez de distrito T.S. Elliot III en Alexandria dijo que se sentía
inmensamente triste por la vida que habían escogido
los salvadoreños Denis Rivera, de 20 años y Noé David
Ramírez Guardado, de 22.
Ambos fueron encontrados culpables del asesinato de Joaquín Díaz,
de 19 años, perpetrado en septiembre de 2001. La víctima
fue encaminada con engaños hasta un bosque, donde la apuñalaron
repetidamente y casi la decapitan.
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| Antimaras. Agentes especializados en la persecución
de pandilleros registran a mareros salvadoreños. EE.UU. les
aplica severas leyes federales. Foto EDH |
Antes de pronunciar la sentnecia de prión de por vida, el juez
Ellis les dijo: Había muchas oportunidades y gran esperanza
en este país, para ustedes y para sus compañeros de pandilla
si se hubiesen mantenido, como tantos otros inmigrantes que llegaron antes
que ustedes, dentro de la ley
El juez contrastó la conducta de Rivera con la de nuevos ciudadanos
a quienes juramente durante ceremonias que se celebran mensualmente en
la Corete de Justicia de Alexandria. Estas son buenas personas.
Trabajan duro. Se han convertido en buenos americanos. Ese camino también
estaba abierto para usted pero decidió tomar otro diferente,
le dijo.
Ellis dijo a Ramírez Guardado que su sentencia a cadena perpétua
debe ser una clara advertencia a las pandillas de cualquier clase,
de que sus actos contra la ley no serán tolerados.
Ramírez Guardado expresó su profunda condolencia
a la familia de Díaz, pero dijo en español, por medio de
un traductor, que sus manos y su conciencia estaban limpios. Respecto
a sus cómplices de la Mara Salvatrucha, o MS-13, que testificaron
en su contra, Ramírez Guardado dijo: Fui declarado culpable
sólo por lo dicho por mis mal llamados amigos.
Rivera rechazó la oportunidad de dirigirse al juez Ellis y rió
y bromeó con sus abogados durante los alegatos. La sentencia marca
un severo precedente en la ofensiva federal emprendida contra la Mara
Salvatrucha, considerada como la de crecimiento más rápido
y la más violenta de las pandillas de la región de Washington.
La muerte de Díaz, en propiedad federal, en Daingerfield Island,
Alexandria, desencadenó una amplia investigación de la MS-13.
Los fiscales dijeron que Díaz fue asesinado porque miembros de
la MS-13 creyeron que pertenecía a una pandilla rival.
Durante el jurado que duró dos semanas en la Corte del Distrito
de Alexandria, un exmiembro de la MS-13, que ya se había declarado
culpable en el asesinato de Díaz, testificó que el crimen
fue planificado por miembros de la pandilla mientras éstos fumaban
marihuana con la propia víctima en una playa de aparcamiento de
un complejo de apartamentos en Alexandria.
La seguridad estuvo reforzada durante el juicio, que también contempló
el testimonio del guardián nombrado por la corte para proteger
a un testigo clave del gobierno, Brenda Paz, de 18 años, que también
fue asesinada en julio, después de que voluntariamente renunció
al programa federal de protección a testigos. Los fiscales han
dicho que sospechan de que Rivera estuvo implicado en el asesinato de
la mujer, porque esta iba a testificar.
Abogados de la defensa sostienen que la evidencia fue débil y pidieron
a los jurados no dejarse influir por la mera afiliación pandillera
de los acusados. Pero el jurado concluyó, en noviembre, que Rivera
y Ramírez Guardado, conocidos en las pandillas como Conejo
y Tricky planificaron y llevaron a cabo el acuchillamiento.
Los fiscales dijeron que Ramírez Guardado, alto cabecilla de la
MS-13, aprobó el asesinato y que Rivera contribuyó a blandir
el cuchillo. Un tercer pandillero, Luis Alberto Cartagena, acusado de
manejar el auto en que condujeron a Díaz al lugar donde le dieron
muerte, fue absuelto.
Con respecto al asesinato de Díaz, el asistente Fiscal General
de Estados Unidos, Ronald L. Walutes, enfatizó en que el
señor Díaz murió solo. Los acusados mataron sin piedad.
Mataron sin arrepentimiento. Además de la sentencia de prisión
vitalicia, el juez Ellis ordenó a Rivera y a Ramírez Guardado
pagar ocho mil dólares a la familia de Díaz, para cubrir
los gastos de repatriación de su cadáver a El Salvador,
donde será sepultado
Emprenden ataque federal en contra de las pandillas
La investigación emprendida por las autoridades federales sobre
la pandilla continúa y fuentes de crédito afirmaron que
se tiene el propósito de erradicar a la MS-13 de Virginia del Norte,
mediante la aplicación a los cabecillas de las maras de leyes contra
asociaciones con fines criminales.
Las autoridades federales están empleando tácticas similares
en un esfuerzo a nivel nacional emprendido de manera específica
contra las pandillas que tradicionalmente han sido perseguidas por autoridades
locales.
El juicio permitió echar un vistazo al interior de las operaciones
de la Mara Salvatrucha o MS-13, que las autoridades dicen tuvo sus orígenes
en Los Ángeles, durante la mitad de la Década de los Ochenta.
Sostienen que en años recientes se ha ligado a esta pandilla a
por lo menos seis asesinatos, incontables asaltos, palizas y apuñalamientos,
en Virginia del Norte.