Reuters
Agencias
equipoweb@elsalvador.com
El gobierno estadounidense está abierto a la opción de
incluir un período prolongado de renovación a su propuesta
de conceder una visa especial a los trabajadores temporales, haciéndola
más atractiva para los inmigrantes, dijo el jueves un alto funcionario.
El presidente George W. Bush propuso el 7 de enero una amplia reforma
inmigratoria que permitiría a entre ocho y 12 millones de inmigrantes
ilegales optar por la nueva visa temporal, inicialmente de tres años
de duración.
Aunque Bush dijo que la visa sería renovable, no especificó
por cuánto tiempo, aunque un proyecto similar que ya se encuentra
en el Congreso limita la renovación a un solo período adicional
de tres años.
 |
| Un grupo de inmigrantes realiza sus trámites
en Estados Unidos. Foto: EDH/AP |
Grupos hispanos dicen que muchos inmigrantes no optarían por la
nueva visa, ya que podrían ser deportados una vez cumplida la vigencia
del documento.
La crítica es especialmente válida para los inmigrantes
que llevan mucho tiempo en el país y han tenido hijos que nacieron
en Estados Unidos, quienes automáticamente se convirtieron en ciudadanos
estadounidenses.
"El presidente no tiene interés en separar familias",
dijo Eduardo Aguirre, director de la Oficina de Servicios para la Ciudadanía
y la Inmigración, antiguamente conocida como la INS.
Aguirre testificó ante una subcomisión del Senado sobre
inmigración que analizó la propuesta de Bush.
"Al contrario, creo que estamos trayendo mucha compasión con
esta propuesta", agregó.
Aguirre respondió a una pregunta del senador republicano Larry
Craig, quien dijo que Bush no estaba tomando en cuenta la realidad de
la población inmigrante.
"?Va a dejar el país un papá que tuvo hijos aquí,
que son, por definición, ciudadanos estadounidenses?" preguntó
el legislador. "Yo lo dudaría".
Aguirre dijo que el Congreso tenía la facultad para "extender
por un período significativo el proceso de renovación".
La Casa Blanca también aumentaría el atractivo del nuevo
programa al permitir que los inmigrantes que opten por la nueva visa puedan
permanecer en el país mientras solicitan la ansiada residencia
permanente, conocida como "green card".
Bajo las leyes actuales, ellos deben abandonar al país para poder
solicitar la residencia permanente.
Bush no presentó un proyecto de ley, aunque dijo que respaldaría
la legislación presentada por congresistas que acatara ciertos
principios básicos.
Uno de esos principios es que las visas sólo estén disponibles
para llenar trabajos que los estadounidenses no deseen tomar.