Última Parte
Francisco Ayala Silva
Tiempos del Mundo
equipoweb@elsalvador.com
A seis kilómetros al sur de la capital estadounidense hay un
cruce de pueblos: Arlington y Alexandría. También se encuentran
Estados Unidos y El Salvador.
En inglés esta zona se conoce como Arlandría (Arlington
y Alexandría). Pero en la lengua de sus habitantes se le llama
Chirilagua.
Chirilagua está en el norte de Virginia y no lejos de Washington.
Quien camina por aquí lo hace entre supermercados salvadoreños,
peluquerías y sastrerías salvadoreñas, tiendas de
vídeos que ofrecen películas mexicanas populares y populacheras.
Hay restaurantes y comedores que venden pupusas, así como el dulce
y espeso potaje llamado atol de elote, yuca hervida cubierta
con chicharrones, plátanos fritos en su pabellón de crema
y frijoles molidos fritos, sin faltar la carne adobada y asada entre pimientos
y cebollas.
 |
| La ciudad angelina está plagada de tradiciones
cuscatlecas. Foto EDH |
En los inicios
Hace 25 años Arlandría era un barrio pobre y principalmente
negro. A finales de los años sesenta comenzaron a llegar salvadoreños.
Al principio eran sólo un puñado, pero cada uno comenzó
a traer a sus hermanos, primos, esposas, hijos. Casi todos venían
de pueblos en la zona agreste del suroriente del país, donde montañas
oscuras terminan en un extensas playas.
Una de estas zonas costeras se llama El Cuco, y los pueblos más
cercanos son Chirilagua e Intipucá.
A finales de los setenta a Arlandría llegó la más
grande oleada inmigrante que haya recibido la misma capital de Estados
Unidos.
Era una oleada de salvadoreños empobrecidos que huían de
la guerra civil a las casas de sus padres, hermanos, esposos, primos,
amigos, vecinos.
Pronto, vecindarios enteros emigraban a Arlandría. Los negros se
marcharon a los barrios vecinos.
En 1970, uno de cada 22 residentes de Arlandría había nacido
fuera de Estados Unidos. En 1980 era uno de cada doce. Actualmente es
uno de cada seis.
La migración mereció un extenso artículo de Washington
Post, el periódico de la capital y uno de los más influyentes
del país.
En la actual Arlandría-Chirilagua hay letreros en español
y hay hombres en las esquinas esperando contratadores que los lleven a
levantar edificios, podar un jardín, o pintar una casa.
También hay restaurante tailandeses y vietnamitas, docenas de lugares
donde es posible cambiar un cheque o enviar dinero a El Salvador.
¿Sitios para tramitar papeles de identificación? Por supuesto
los hay.
Mayor presencia
 |
| Miles de residentes en D.C son de este pueblo.
Foto EDH |
A diferencia de otros barrios étnicos Barrio Chino, Korea
Town las calles de Chirilagua no tienen señales bilingües.
No se le menciona en los folletos turísticos. Es sólo un
barrio donde un pueblo de las montañas de El Salvador ha hecho
su nuevo hogar.
Mientras, la corriente de las migraciones continúa.
José Ramos, activista comunitario salvadoreño explica que
muchos salvadoreños están emigrando al sur (donde
las casas son más grandes, cómodas y caras) y ahora llegan
nuevos emigrantes, especialmente hondureños.
Después de Arlandría, otras regiones estadounidenses registran
una creciente presencia de migrantes, incluyendo salvadoreños.
Cifras oficiales señalan que en la ciudad angelina habitan 800
mil compatriotas. Una estadística superior a la de la misma capital
estadounidense, donde permanecen unos 500 mil.
El Servicio de Migración y Ciudadanía de Estados Unidos,
expresa que entre 1930 y 1940 habían 673 salvadoreños documentados
en Estados Unidos.
Para el año pasado eran 552,058. Una cantidad 820 veces superior.
El Salvador posee gran presencia en el mundo
El embajador salvadoreño René León dice con frecuencia
que, si se postulara para alcalde de Washington y todos los salvadoreños
pudieran votar, él ganaría sin dudarlo. Medio millón
de salvadoreños vive en esta zona; unos 800 mil en Los Ángeles
y dos millones y medio en todo Estados Unidos.
Pero la presencia de los salvadoreños es todavía mayor.
La Cancillería salvadoreña reporta 161 mil compatriotas
en Canadá, principalmente en Toronto y Montreal; 69 mil en toda
Centroamérica; 19 mil en Brisbane, Australia, y unos 12 mil a lo
largo de Europa.
Para 1981, unos 60 mil cuscatlecos se refugiaron en Honduras. Casi todos
provenían de los empobrecidos departamentos en guerra de Morazán,
La Unión, Cabañas, y Chalatenango. La mayoría regresó
cuando llegó la paz.
Un esos años, unos 20 mil se refugiaron en Nicaragua y entre 80
y 110 mil en Guatemala. Algunos pasaron a México y muchos terminaron
uniéndose a los que emigraron a Estados Unidos.