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Lugar del asesinato
Un vehículo policial vigilaba, hasta ayer, el lugar donde se
cometió el crimen contra el connacional.
Foto EDH |
Francisco Manrique/Nueva
York
elsalvador.com
ayuda@elsalvador.com
Otra
muerte dejó lo que parece ser un ajuste de cuentas
entre pandillas juveniles en el poblado de Hempstead, condado de Nassau
en Nueva York.
A plena luz del día, un joven salvadoreño de 17 años
fue apuñalado el martes por varios sujetos que luego escaparon
en un vehículo.
Olman Herrera, la víctima cursaba el décimo
grado, en la secundaria de Hempstead, y fue asesinado a dos cuadras del
centro educativo, cuando recién había salido a almorzar.
Unos siete u ocho sujetos le acuchillaron y lo dejaron tirado en la acera,
relataron testigos.
Estudiantes de la escuela donde asistía Olman, dijeron que era
muy querido y que en la actualidad trabajaba y se había apartado
de las pandillas, lo que presumiblemente habría sido la causa de
su muerte.
La policía acordonó el área donde ocurrió
el crimen y un carro patrulla vigilaba las inmediaciones.
Una madre de familia, dijo que algunos jóvenes se reúnen
con frecuencia en ese lugar para molestar a los estudiantes y que casi
nunca se ven carros patrullas.
Padres de familia han objetado que dejen salir a la calle a los muchachos
a la hora del almuerzo, ya que muchas veces los mismos no regresan y no
hay suficiente vigilancia.
Los padres de Olman, José y Ana Rosa Herrera, dijeron que su hijo
no estaba involucrado en pandillas, pero que hacía dos semanas
se había ido de la casa en un auto de la familia, pero sabían
que estaba con sus amigos.
Hasta el momento el Departamento de Policía no ha efectuado ningún
arresto y sigue investigando el caso que ha conmocionado a la comunidad.
El cuerpo será velado el sábado en una funeraria local y
al día siguiente será repatriado a El Salvador.
Compatriota era pandillero
Un profesor hispano dijo a elsalvador.com que aunque Olman estaba matriculado
oficialmente, su asistencia era muy irregular, pero que tenía referencias
de que era un joven tranquilo y muy amable con sus compañeros.
Al parecer perteneció a las pandillas.
Agregó que muchos jóvenes de la escuela reciben consejería
por el impacto que ha causado la noticia en la escuela. Este no
es un problema sólo de Hempstead, es un problema que se da en casi
todas la escuelas, donde no hay programas de extensión de actividades
que ayuden a los jóvenes salirse de esos grupos, dijo el
funcionario quien pidió mantener su nombre en reserva.
La secundaria de Hempstead es uno de los centros educativos de mayor asistencia,
donde los hispanos conforman casi el 50% de la población estudiantil.

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