Jenny Flores R.
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El saber sobre las necesidades de sus compatriotas le basta para mover
su generosidad en favor de ellos.
Así es el salvadoreño Juan francisco Vaquerano, mejor conocido
como el Primo Simón, un destacado locutor de la Radio
Internacional, en Boston, Massachusetts, quien a través de su popularidad
ha logrado ayudar a muchos latinos y en especial a sus paisanos.
El más reciente ejemplo de generosidad ha sido el caso de René
Pineda, quien a pocos días de haber llegado desde El Salvador a
Boston enfermó de gravedad.
Pineda no contaba con familiares en ese país y su calidad de indocumentado
le impedía recibir un tratamiento médico.
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| Juan Francisco Vaquerano realiza diferentes actividades
para colectar fondos. Foto EDH |
Una señora los conectó y se conocieron. Entonces,
Juan Francisco se ofreció a ayudarle e inició maratones
en la radio, fiestas
Hizo contactos para recaudar dinero para los
tratamientos médicos y para ayudarle a la familia del enfermo en
El Salvador, dijo Gilberto Merino, hermano del artista.
La ayuda llegó de inmediato. Decenas de personas donaron dinero
en efectivo para el enfermo. Sin embargo, lo que Pineda más deseaba
era regresar a El Salvador, por que fue repatriado gracias a los contactos
del Primo Simón.
Diecisiete días después de su llegada a El Salvador, Pineda
falleció en su natal Chalatenango, debido a complicaciones cardíacas.
Sin reparos
El Primo Simón se enteró del deceso del compatriota
y decidió continuar con sus presentaciones y las colectas. Logró
recaudar más fondos, aunque esta vez para la familia del fallecido:
una esposa y cuatro hijos, todos de Chalatenango.
Hace unos días, la ahora viuda Consuelo Flores recibió $3,486
producto de las donaciones hechas en los eventos realizados por el Primo
Simón.
El caso del señor Pineda, lo anuncié en la radio y
fue así como la gente se acercaba a darnos. Hubo una fiesta a la
que yo creí que no iba a llegar la gente, porque había una
actividad de una asociación de salvadoreños el mismo día;
sin embargo, la comunidad respondió, declaró el artista.
La obra de Simón se suma a otras realizadas por el
compatriota. Por ejemplo: los fondos enviados a los salvadoreños
que sufrieron los terremotos de 2001.
Para Juan Francisco Vaquerano, es motivo de satisfacción ayudar
a quienes más lo necesiten.
