elsalvador.com WWW
Portada Archivos Correo Chat Foros Clasificados Revistas Canales Sitios asociados Diarios Mundo

Salvadoreños se preparan para recibir a Frances

El huracán Frances, de categoría 4 en la escala de intensidad Saffir-Simpson, se aproxima a las costa del centro-sureste de Florida con vientos sostenidos de 220 kilómetros por hora.

Publicada 3 septiembre 2004, El Diario de Hoy



Por Karen Azucena
Corresponsal en Miami
El Diario de Hoy

ayuda@elsalvador.com

No hay tiempo que perder: es hora de asegurar puertas y ventanas, guardar objetos del jardín, preparar un plan de emergencia familiar, almacenar agua y alimentos no perecederos y aprovisionarse de gasolina y baterías.

En las calles de Miami ha aumentado el caos vehicular. Miles de residentes se apresuran a comprar los productos de primera necesidad, sacar dinero del banco y visitar a sus familiares, en particular a los de mayor edad. Muchos han optado por evacuar las zonas costeras.

Los salvadoreños que habitan en el sur de la Florida no son la excepción. De una u otra forma, cada uno se está preparando para enfrentar a Frances, a menos de un mes desde que el huracán Charley azotara el centro de la Florida.

Lea además

Mi primer huracán

Alejandra Orellana, originaria de San Pablo Tacachico, La Libertad, se mudó al sur de Miami a penas cuatro meses atrás. Salió de California, junto con su esposo, sus tres hijos, su cuñado y su pequeña nieta.

“Allá (en Los Angeles) teníamos temblores pero no huracanes. De hecho, esta es la primera vez que vamos a enfrentarnos a algo así, estamos afligidos pero ojalá no nos pase nada¨, afirma Orellana, quien agrega se llevó un ¨susto grande¨ cuando en la ferretería le dijeron que cada tabla de madera con la que protegería las ventanas de su casa costaba 32 dólares.

¨Lo peor de todo es que no nos alcanzó la madera. Tenemos que comprar más, a ver si hay todavía¨, dice Orellana.

Quien ya está preparada para enfrentar los fuertes vientos de Frances es Ana González, quien emigró de San Salvador a Miami hace 12 años. Cocinera de oficio y abuela de una niña de un año y medio de edad, González vive en La Pequeña Habana, en el centro de Miami. Su casa, dice González, ya estaba lista para esta temporada de huracanes.

¨Compramos la casa con cubiertas de metal en las ventanas, y son 10 ventanas en total¨, asegura.

Empresarios preocupados


El salvadoreño Ernesto Sánchez es propietario de dos ventas de automóviles, una ubicada en Hialeah, Miami, y la otra en Fort Lauderdale, al norte de esta ciudad.

Sánchez afirma que guardará 20 vehículos mientras que otros 40 ¨andarán paseando por Georgia o donde no llegue el huracán¨. Esos 40 vehículos serán transportados en cuatro tacuazinas propiedad de su hermano Mauricio.

¨La idea es estar preparados¨, dice Sánchez, quien es originario de Lourdes Colón y funge como presidente de la Fundación Salvadoreña de Florida (FUSAFLOR).

Esa fundación donó tres mil dólares en alimentos a las poblaciones de Punta Gorda y Port Charlotte hace tres semanas, cuando el huracán Charley, también de categoría 4, arrasó esa zona occidental de la Florida.

Sánchez añade que FUSAFLOR está preparada para brindar asistencia tras el paso del huracán Frances ya que cuenta con un fondo de emergencia y ¨gente dispuesta a colaborar tan pronto llegue la desgracia¨.

Margarita Moreno, propietaria de la Pupusería Atlacatl, dice que no está tan angustiada por la amenaza del huracán. En las cuatro sucursales de la popular pupusería, dice Moreno, colocarán cinta adhesiva a manera de protección y bajarán las contraventanas permanentes.
¨No han venido muchos compatriotas a comer hoy. De seguro andan atareados protegiendo sus viviendas¨, dice Moreno, quien emigró a esta ciudad en 1979, procedente de San Isidro, Cabañas.


A pesar de que no se sabe a ciencia cierta qué zona específica azotará Frances cuando llegue a Florida el viernes por la noche, 1,2 millones de personas han recibido la orden de evacuar sus casas. Las escuelas y las oficinas públicas permanecen cerradas desde el jueves, mientras que cientos de pasajeros guardan la esperanza de salir de la Florida desde sus principales aeropuertos. Sin duda, conocen lo que un huracán categoría 4 es capaz de hacer, como lo demostró Charley el pasado 13 de agosto cuando causó la muerte de 23 personas y dejó pérdidas materiales por valor de 17,500 millones de dólares.


elsalvador.com WWW