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| Sin descanso. Los grupos pro migrantes insisten
en beneficiar a los sin papeles. Foto
AP |
Agencias
El Diario de Hoy
ayuda@elsalvador.com
Representantes de la comunidad inmigrante,
líderes religiosos, funcionarios electos y miembros de los sindicatos
protestaron ayer frente al City Hall contra la nueva política estatal
de cancelar las licencias de conducción a inmigrantes indocumentados.
"Es una política desacertada en nombre de la seguridad",
dijo Hiram Monserrate, (D-Queens) al intervenir en la manifestación.
"Hasta los barberos necesitan licencia estatal.
Es algo muy serio tratar de prevenir a los inmigrantes de obtener licencias.
Es una política muy dañina".
Mientras afuera se protestaba, adentro tenía lugar la audiencia
del Comité de Transporte de la Asamblea Estatal para examinar la
controvertida medida de verificación de la Agencia de Seguro Social
(SSA) y el Departamento de Vehículos Automotores, (DMA).
Desde diciembre del 2003, el DMA comenzó a verificar todos sus
expedientes con el SSA y a enviar cartas a aquellas personas cuyos números
no coincidían con el nombre, amenazándolos con suspenderles
la licencia de conducir y sembrando el pánico entre los inmigrantes.
El DMV espera expedir 500.000 cartas y más de 300.000 cancelaciones
y aunque alegan que no responde a un perfil racial, la mayoría
de los afectados son inmigrantes.
En adición, el DMV ha implementado nuevos requerimientos de estatus
migratorio como condición para adquirir o renovar la licencia.
"Los resultados son asombrosos", dijo el comisionado estatal
de automotores Raymond P. Martínez. "Al público le
sorprenderá saber cuántos números de seguro social
fueron utilizados por personas desconocidas", (más de 100.000),
incluido uno que fue usurpado por 57 personas.
Entre las licencias suspendidas también figuran ciudadanos americanos
que han escondido sus antecedentes penales tras múltiples identidades.
"En esta época de alertas terroristas, en que las licencias
son utilizadas para entrar en edificios, ahora podremos verificar quién
es quién", declaró Martínez.
"El DMV está sobrepasando su autoridad al forzar a los inmigrantes
a que demuestren su condición legal para aspirar o renovar su licencia",
dijo Margie McHugh, directora ejecutiva de la Coalición de Inmigración
de Nueva York.
Diez otros estados han extendido la elegibilidad de licencias de conducir
para inmigrantes.
Los manifestantes mostraron una multa gigante simbólicamente impuesta
al gobernador George Pataki y al comisionado Martínez.
"No podemos forzar a los inmigrantes a escoger entre la obediencia
de la ley y sus trabajos para vivir", dijo Gouri Sadhwani, de la
organización New York Civic Participation Project. "La nueva
política ha provocado mucho miedo y confusión entre los
inmigrantes".
Salomón Trujillo, un camionero mexicano de Middeltown, asistió
con dos de sus hijas a la protesta. Ya recibió la primera carta.
"Estamos intimidados. Significa poner en peligro el mantenimiento
de mi familia", dijo flanqueado por sus hijas, Emily, de 10 años
y America, de 12. "Toda mi gente depende de mí. Tendré
que manejar sin licencia".
El hondureño Jesús Jaar dijo estar preocupado porque "sin
la licencia no tendremos acceso a trabajo" y Dante Correa, un empleado
uruguayo de la 32BJ, dijo que "la licencia es un derecho que nos
asiste a todos equitativamente".

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