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La muerte les separó pronto

Deceso. La pareja se casó en mayo. Tres meses después, la mujer ya es viuda. El cuerpo de su marido permanece en la morgue, mientras ella está en prisión en calidad de testigo.

Publicada 12 agosto 2004, El Diario de Hoy

Matrimonio. Teresa López junto a su esposo José Antonio (fallecido en el accidente), en su casa de habitación. Foto Jorge Reyes

Jenny Flores
El Diario de Hoy

ayuda@elsalvador.com

Ilobasco/Cabañas

Era la tercera vez que José Antonio Lara regresaba a su pueblo, Ilobasco, luego de permanecer por 17 años en Texas, Estados Unidos.

Nunca se habría imaginado que iba a ser la última visita.

José emigró ilegalmente en 1987, cuando apenas tenía 18 años. Un año después regresó, por primera ocasión, a su pueblo y sólo unos meses más tarde volvió a emprender el viaje, otra vez, como indocumentado.

En esas dos oportunidades la suerte estuvo de su lado y logró llegar a su destino. Su tercer viaje lo hizo en compañía de su joven esposa, Teresa, 15 años menor que él.

“Mi hermano vino en abril de este año. Ese mismo mes conoció a Teresa y se casaron el 15 de mayo. José pensaba quedarse, poner un negocito de venta de verduras, pero no le funcionó, entonces decidió irse otra vez para allá”, dijo María Melara, hermana del ahora fallecido.

José y Teresa se conocieron durante una reunión en la casa de la madrina de María. De inmediato se enamoraron y decidieron casarse.

“A mí me avisaron de ese viaje un día antes que se fueran. Me acuerdo que les dije que no se fueran, que ya tenían casita y que yo les iba a ayudar con la comida”, dice entre sollozos, Emilia López, madre de Teresa. La joven se encuentra detenida en un centro de McAllen, como única testigo del trágico accidente.

Los recién casados tenían planes de formalizar su unión frente a Dios, una vez llegaran a su destino: Texas.

Justo ayer cumplían un mes de haber iniciado su travesía. Al parecer fue Lara quien contactó a los coyotes a quienes habría ofrecido pagar hasta $5 mil por llevarlos. A ellos se unió otro joven de Ilobasco llamado David Bonilla Hernández.

“Yo le oí hablar con un muchacho que no sé su nombre. Hablaban del viaje, del paso y esas cosas. José era el que mantenía esos contactos”, asegura Elvira Solís, tía de David, quien se encuentra desaparecido.

Lara al igual que otros cinco salvadoreños (entre ellos dos mujeres) perdieron la vida en su intento de emigrar a Estados Unidos tratando de salir de la pobreza. Teresa sobrevivió, luego de que no lograra subirse al automóvil en el que el grupo se accidentó.

“Le dije (a ella) que si quería yo les daba de comer. Le dije: "no te vayas hija"
Emilia López
Madre de Teresa
“Lo que ahora queremos es que nos den el cuerpo de mi hermano”
María Melara
Hermana de José Antonio

Ilobasco/Cabañas

“Dios quiera que David esté bien”

Elvira Solís, tía de David
Bonilla, en paradero desconocido. Foto Jorge Reyes

Lo único que Elvira Solís desea es volver a ver con vida a su sobrino, David Bonilla Hernández, de 18 años, quien salió con José Lara y Teresa López, desde Ilobasco hacia Estados Unidos.

“Hasta ahorita no sabemos nada de él. Un día nos vino a decir, muy entusiasmado, que se iba para el norte para tener mejores cositas.

Era un muchacho tranquilo, se dedicaba a la mecánica”, dice Elvira, mientras suspira con el deseo de que “Dios le conceda a su sobrino estar vivo”.

Según Solís, quien habría hecho los contactos con el coyote fue José, pues no era la primera vez que se iba “mojado”.

“A mí me pareció que era una decisión apresurada. Yo le aconsejé también a la pareja que se esperaran, que la vida es difícil aquí, pero que ellos comenzaban y que tuvieran paciencia”, asegura.

La mujer espera que las autoridades “no se desatiendan del caso, sino que procuren traer los cuerpos de las víctimas y a los sobrevivientes”.

San Rafael/Cuscatlán

Se fue hace 23 días

David Navarro, hermano de Nelson Navarro Cornejo. Foto Jorge Reyes

David Navarro, hermano de Nelson Navarro, el único sobreviviente del trágico accidente y que en estos momentos se encuentra en estado crítico en el Centro Médico de McAllen, Texas, dijo al elsalvador.com que su hermano había salido hace 23 días de su pueblo natal, San Rafael Cedros, Cuscatlán, con la intención de llegar a Estados Unidos.

“Mi hermano se dirigía donde unos familiares de su esposa que viven en Virginia.

Hasta ahorita lo que nosotros sabemos es que se encuentra grave”, aseguró.

Un informe médico confirmó el estado crítico del salvadoreño.

Navarro externó que su hermano pagó alrededor de $6 mil por el viaje, pero no supo identificar al traficante ni cuál fue el procedimiento para hacer el contacto.

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