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| Marchan. Latinos residentes en California cuestionan
el que no se entreguen de llos permisos a indocumentados.
Foto: Archivo |
Agencias
El
Diario de Hoy
ayuda@elsalvador.com
Una vez superados los escollos de la aprobación
del presupuesto estatal, los californianos esperan ahora que se siga con
la batalla por la tan esperada ley que otorgaría licencias de conducir
a los indocumentados en ese estado.
Se espera que el próximo mes se retome la discusión de la
Ley de Seguridad y Responsabilidad del Inmigrante (SB1160), luego que
fuera suspendida en julio pasado debido al receso legislativo.
De aprobarse, la SB1160 del senador Gil Cedillo (demócrata de Los
Ángeles) otorgaría licencias de conducir a unos dos millones
de inmigrantes.
En agosto se dará una lucha muy dura entre la oficina del
senador Cedillo y la del gobernador Arnold Schwarzenegger, dijo
José Sandoval, activista comunitario de San José.
Después de ser aprobada por ambas cámaras, el documento
será entregado al gobernador y en septiembre tendrá que
decidir si firma o no este proyecto, agregó.
Al tomar posesión de su cargo en diciembre pasado, Schwarzenegger
derogó la ley SB60, un intento por regular el tema de las licencias
de conducir también propuesto por Cedillo y que el ex gobernador
Gray Davis había firmado antes de entregar el mando.
Schwarzenegger se comprometió a aprobar una ley similar que exigiera
mayores medidas de seguridad. Sin embargo, en recientes declaraciones
el gobernador, a través de sus portavoces, ha dicho que la
licencia debe tener una marca que señale que esa persona es un
inmigrante sin documentos, indicó Sandoval.
Al respecto, Cedillo manifestó que en el pasado Schwarzenegger
dijo que no quería ninguna marca en las licencias porque él
también había sido inmigrante, pero luego cambió
de posición.
La SB1160 exige a los inmigrantes indocumentados que soliciten una licencia
de conducir, una prueba de identidad, que puede ser acta de nacimiento,
pasaporte o un documento del país de origen como matrícula
consular, además de prueba de residencia en el estado.
Asimismo, una foto, huellas digitales, chequeo de antecedentes penales
y el patrocinio de un ciudadano estadounidense con una licencia de conducir
vigente.
Las licencias de conducir no tienen ningún costo para el
estado. La única diferencia será que los inmigrantes sin
documentos pagarán una tarifa más alta ($146), explicó
el senador.
Cientos de organizaciones comunitarias, policiacas y gubernamentales han
respaldado las licencias de conducir para indocumentados.

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