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| Auxilian. Policías atienden a un hispano,
luego de ser atacado a plena luz del día.
Foto EDH /Francisco Manrique |
Francisco Manrique/Nueva
York
El Diario de Hoy
ayuda@elsalvador.com
El caso del salvadoreño, Oscar Romero, apaleado en North Plainfield
el pasado 10 de junio por un grupo de afroamericanos, parece ser uno más
de ungrave problema de racismo que enfrenta la comunidad latina desde
hace un año en esta ciudad.
Un portavoz del Departamento de Policía de Plainfield confirmó
que hace más de tres meses se están presentando casos de
trabajadores latinos víctimas de palizas y robos por parte de
grupos afroamericanos.
Debido a la violencia, la comunidad hispano hablante vive alarmada porque
se teme que los ataques aumenten.
Hasta el momento se han registrado 27 casos, donde se incluyen la muerte
de un hispano y la feroz golpiza que recibió Romero, un trabajador
salvadoreño de 50 años, quien recibió severos batazos
que lo enviaron gravemente herido al hospital.
El compatriota está internado en el Hospital Robert Wood Johnson,
y ha sido sometido a una delicada operación del cráneo,
donde recibió múltiples golpes.
Sobre el incidente, la policía anunció haber identificado
a dos sopechosos de haber participado en la paliza, a la vez que se siguen
las investigaciones para dar con el resto de los responsables.
Rivalidad
Plainfield, un pueblo de 50 mil habitantes, es residencia para una mayoría
de afroamericanos. Desde hace algunos años la comunidad latina
ha crecido en la ciudad lo que ha generado una rivalidad, puesta en evidencia
en escuelas y calles.
En la última década la delincuencia y el
aumento de pandillas han convertido a este apacible pueblo en un foco
permanente de problemas que enfrentan las autoridades.
Diversos líderes comunitarios, religiosos y organizaciones hispanas
han levantado su voz de protesta, ante lo que consideran un constante
abuso y atropello por parte de grupos de afroamericanos racistas.
Los problemas han derivado en la búsqueda de la autodefensa. El
llamado grupo Los Ángeles Guardianes confirmó
recientemente que irá a Plainfield a cuidar las calles y sobre
todo a los hispanos de los abusos que sufren.
Los Ángeles Guardianes fue creado por Curtis Silva
hace 25 años y es un cuerpo de guardias voluntarios, entre los
que se cuentan hispanos y anglos. Su participación es aplaudida
por unos y a la vez cuestionada por otros.
En las zonas del Alto Mahattan y Queens la acción de los guardias
habría sido positiva en la reducción del crimen.
La alcaldesa de North Plainfield, Janice G. Allen ha mostrado su total
desacuerdo por la eventual presencia de este grupo, ya que dice que esto
animará más las diferencias y los odios latentes entre
las comunidades étnicas.
Mi padre está muy delicado
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| Plainfield. En apariencia la ciudad luce
tranquila. |
César Romero es uno de los
hijos del salvadoreño maltratado y desvirtuó que
el robo fuera el móvil del crimen perpetrado contra su
padre.
Relató que una vecina vio cómo dos afroamericanos
y un hispano le propinaban la paliza con un bate de béisbol
a su papá. Ella les amenazó con llamar a la policía
pero seguían golpeándole.
Mi padre se encuentra muy delicado, tiene múltiples
fracturas en la cabeza y los miembros inferiores. Actualmente
está con una hemiplejía que los médicos confían
sea temporal.
Mi madre Marina y mi hermana Wendy nos turnamos las 24 horas para
estar con él. Nunca lo dejamos solo, dijo.
Una preocupación para los Romero son los altos costos de
la curación.
César sostuvo que hasta el momento ningún miembro
del consulado salvadoreño se ha interesado por lo ocurrido.
La ayuda que reciben proviene del Centro Hispano Americano de
Plainfield, donde su padre trabajaba como voluntario en el llenado
de aplicaciones para que los salvadoreños puedan acogerse
al TPS.
Los padres de César son de Suchitoto. La familia llegó
a Estados Unidos hace nueve años.
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