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| Arizona. Agentes fronterizos cargan el cuerpo
de un indocumentado muerto en el desierto. Foto
EDH/ Archivo |
Agencias
El Diario de Hoy
ayuda@elsalvador.com
El número
de muertes por el cruce de indocumentados en lo que va del año
ha superado ya al del anterior, así como también se ha incrementado
las cifras de arrestos de inmigrantes en el desierto.
El lunes, la Patrulla Fronteriza de El Paso, Texas, recuperó
el cuerpo de un hombre, de entre 20 y 30 años, que murió
en el desierto de Nuevo México.
Con este hallazgo ya son cinco los decesos de inmigrantes
indocumentados que se registran en el sector de El Paso en lo que va del
año fiscal 2004, que comenzó el 1 de octubre de 2003. Mientras
que a nivel nacional, el número de indocumentados que han perdido
la vida asciende a 149.
De acuerdo con portavoces de la Patrulla Fronteriza, las
muertes de inmigrantes se han incrementado debido a las temperaturas de
verano que ya se sienten en la zona.
Recientemente, Víctor Hugo de Jesús Montalva, de 17 años,
originario de Puebla, México falleció en el desierto de
Nuevo México.
El joven viajaba con un grupo de inmigrantes, entre ellos
dos hermanos, que habrían vendido la maquinaria de su padre para
pagar el viaje con destino final a Misisipi.
Los hermanos pagaron cinco mil dólares al coyote
(traficante de indocumentados) que finalmente los abandonó, cuando
el menor de los Montalva perdió el sentido agotado por el cansancio
y la falta de agua.
Según el testimonio ofrecido por los hermanos Montalva al Departamento
del Sheriff del condado de Luna, el grupo se internó en el desierto
el 2 de junio y recorrió 10 millas bajo temperaturas superiores
a los 100 grados Fahrenheit.
Los hermanos se quedaron atrás con Víctor Hugo, a quien
vieron morir y al que enterraron provisionalmente.
Los jóvenes, de 25 y 27 años, regresaron a buscar el cuerpo
el 4 de junio, acompañados por agentes fronterizos.
El vocero de la Patrulla Fronteriza en El Paso, Douglas Mosier, indicó
que al contrario de lo que se piensa, los inmigrantes ven muchas veces
en los agentes fronterizos una posibilidad de salvar sus vida o la de
los suyos.
Es frecuente ver a los inmigrantes acercarse a las unidades de la
dependencia y pedir ayuda a los agentes para localizar a algún
familiar o amigo que quedó atrás en el desierto, explicó.
Es por ello que los agentes, en especial los destinados a patrullar áreas
desérticas, están entrenados para brindar los primeros auxilios,
y sus unidades van dotadas de galones de agua y sueros para proporcionarlos
a los inmigrantes que presentan síntomas de deshidratación.
A pesar de la difusión de los peligros que conlleva el cruce indocumentado
en la frontera méxico-estadounidense por las temperaturas extremas
del desierto, las engañosas corrientes del Río Bravo y las
prácticas insensibles de los coyotes, los inmigrantes
parecen seguir firmes en su determinación de salir de la pobreza
que sufren en sus tierras
En el sector de El Paso el número de detenciones de indocumentados
aumentó de 59,607 en el año fiscal 2003, a 71,491 en los
ocho meses que van del presente periodo fiscal.
Estadísticas nacionales revelan que existe la misma tendencia a
lo largo de las dos mil millas de franja fronteriza entre México
y EU, ya que durante el año fiscal 2003, fueron aprehendidos 647,471
inmigrantes en la frontera suroeste y en el mismo periodo del presente
año fiscal la cifra alcanza ya las 844,053 detenciones.

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