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“Nuestra organización es grande y fuerte”

A diario, Ruster Pavón supervisaba las operaciones que él y sus compañeros realizaban en el ferrocarril, en la fronteriza ciudad con Guatemala, Tapachula.

Publicada 9 de enero 2004, El Diario de Hoy


El Diario de Hoy

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En esa zona tuvo lugar una improvisada plática sostenida a finales del año pasado.

El Diario de Hoy: ¿Qué hay Ruster? ¡Nada!, contesta con indiferencia.
(A escasos metros de él, su pequeño hijo, juega sobre los rieles del ferrocarril.

A su espalda unos 20 compañeros suyos comen tostadas y tacos de pollo, sin perder de vista a su jefe).

¿Vendrá cargado el ferrocarril? Tú sabes que sí. Conoces el movimiento.

¿Qué pasó?

Quiero platicar contigo. Una entrevista, porque a ustedes los están acusando de todo, robos, violaciones, asaltos.

¡No, somos nosotros!, pero tampoco puedo hablar. Ya sé la relación de los periodistas con la policía.

Los ferrocarriles Chiapas-Mayab, utilizados por los indocumentados, es el lugar de acción de los pandilleros. Foto Juan de Dios García Davish

A nosotros todos nos quieren romper la madre, incluyendo los Beta Sur, que son nuestros principales enemigos, dice con rencor. De inmediato pregunta: ¿Para qué medio trabajas?

Milenio. ¿Qué te parece si desayunamos?

Déjame pensar, haber qué sale, te voy a investigar. Lo que te puedo decir, es que nosotros somos cabrones, pero no le rompemos la madre a nuestra gente.

Los vamos a agarrar y les vamos a romper la madre. Ya verás, dice en tono amenazante. Nuestra organización es fuerte, muy grande. Tenemos gente en todas partes. Somos una hermandad.

Y la plática no avanzó más por temor a las denuncias.

En la zona de la entrevista, a diario se cometen hechos delictivos contra los indocumentados centroamericanos.

A raíz de las constantes denuncias de la Iglesia Católica, el bloque de cónsules de Centroamérica y los grupos de protección al migrante, el Gobierno mexicano lanzó una fuerte campaña de seguridad, con la cual replegó a varias corporaciones policiales).

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