El Diario de Hoy
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En esa zona tuvo lugar una improvisada plática sostenida a finales
del año pasado.
El Diario de Hoy: ¿Qué hay Ruster? ¡Nada!, contesta
con indiferencia.
(A escasos metros de él, su pequeño hijo, juega sobre los
rieles del ferrocarril.
A su espalda unos 20 compañeros suyos comen tostadas y tacos de
pollo, sin perder de vista a su jefe).
¿Vendrá cargado el ferrocarril? Tú sabes que sí.
Conoces el movimiento.
¿Qué pasó?
Quiero platicar contigo. Una entrevista, porque a ustedes los están
acusando de todo, robos, violaciones, asaltos.
¡No, somos nosotros!, pero tampoco puedo hablar. Ya sé la
relación de los periodistas con la policía.
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| Los ferrocarriles Chiapas-Mayab, utilizados por
los indocumentados, es el lugar de acción de los pandilleros.
Foto Juan de Dios García Davish |
A nosotros todos nos quieren romper la madre, incluyendo los Beta Sur,
que son nuestros principales enemigos, dice con rencor. De inmediato pregunta:
¿Para qué medio trabajas?
Milenio. ¿Qué te parece si desayunamos?
Déjame pensar, haber qué sale, te voy a investigar. Lo que
te puedo decir, es que nosotros somos cabrones, pero no le rompemos la
madre a nuestra gente.
Los vamos a agarrar y les vamos a romper la madre. Ya verás, dice
en tono amenazante. Nuestra organización es fuerte, muy grande.
Tenemos gente en todas partes. Somos una hermandad.
Y la plática no avanzó más por temor a las denuncias.
En la zona de la entrevista, a diario se cometen hechos delictivos contra
los indocumentados centroamericanos.
A raíz de las constantes denuncias de la Iglesia Católica,
el bloque de cónsules de Centroamérica y los grupos de protección
al migrante, el Gobierno mexicano lanzó una fuerte campaña
de seguridad, con la cual replegó a varias corporaciones policiales).