 |
| En el Salvador se puede producir una buena semilla
gracias al clima y la latitud en que se encuentra ubicado el país.
Fotos Diario de Oriente |
Morazán
Ángela Castro de Cea
Diario de Oriente
diariodeoriente@elsalvador.com
La utilización del achiote como colorante en diferentes productos
alimenticios es la idea que vienen desarrollando, desde el año
de 1982, los esposos y químicos German y Daisy Martínez.
Con el asesoramiento de una tesis sobre el cultivo del achiote criollo
donde se tomaron en cuenta los factores de producción, mercadotécnicos,
exportación, aceptación y demanda se dieron cuenta de la
grandeza del proyecto que emprendían.
La incidencia social del proyecto es el punto en que hace hincapié
German Martínez: El achiote se puede adaptar a tierras agronómicamente
malas donde no se desarrollan los cultivos tradicionales. Hicimos el análisis
y nos dimos cuenta de que en esos lugares es donde hay más pobreza.
Actualmente se extrae la bixina -colorante soluble en grasa- y norbixina
-soluble en agua- de semillas de achiote procedentes de Guatemala.
En el país vecino se compra el quintal del producto a 32 dólares.
En El Salvador se cotizará la primera cosecha a un precio de 57
dólares por quintal grano oro. El motivo de ello es incentivar
al cultivo del achiote y por consiguiente la creación de empleo.
Llevarles a la gente no una esperanza sino una realidad económica
donde se beneficien las personas más pobre de este país
es nuestra meta, apunta Martínez.
 |
| Los autores del proceso de extracción
muestran la maquinaria que utilizan para la producción del
colorante. Fotos Diario de Oriente |
De la mano del Polígono Industrial Don Bosco, los químicos
Martínez tienen todo listo para abrir la agroindustria del achiote
a los mercados mundiales.
Para ello se han realizado negociaciones para facilitarles líneas
de acceso crediticias a los productores y mejorar así la calidad
del producto.
Por el lado industrial se cuenta con la adquisición de un terreno
en Nueva Concepción y se pretende adquirir más maquinaria
para una mayor producción.
Los planos para la nueva planta ya están levantados. Es una
inversión de aproximadamente tres millones de dólares,
afirma el químico.
Después de 20 años de estar trabajando en la parte química
a los Martínez se les ha facilitado la fórmula que utilizan.
Norbixina hidrosoluble, norbixina en polvo, bixina y los subproductos
grasas restantes es la gama de productos que ofrecen al mercado.
La semilla la agotamos bien . Aquí no hay nada de desperdicio,
nada que contamine el medio ambiente, explica De Martínez.

|