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Hay que saber preparar el café

El Salvador tiene cafés de calidad de prestigio mundial. No obstante, la mayoría de las personas no conocen los secretos para identificar una buena taza del aromático

Publicada 13 de agosto 2004, El Diario de Hoy

Usulután
Enrique Maldonado
Diario de Oriente
El Diario de Hoy

diariodeoriente@elsalvador.com

La forma de preparar en casa esta bebida estimulante dista mucho del procedimiento sugerido por expertos catadores.

No es sólo de echar unas cuantas cucharadas en agua y poner a hervir la mezcla.

Agregarle azúcar o no es sólo un matiz, para muchos innecesario.

Hay que tomar en cuenta la temperatura del agua, la forma de tostado, molido y la cantidad necesaria para una taza.

El tipo de sombra, la altura a la que se encuentra la plantación y el procesamiento en el beneficio se suman a la lista de aspectos a considerar por los conocedores, sobre todo al adquirir los lotes del grano para luego tostarlo y venderlo al consumidor.

La temperatura del agua es importante para una buena taza de café.Fotos Diario de Oriente/ Felipe Ayala

Pocos lo saben y la Fundación Procafé quiere abrir espacios para que los consumidores lo sepan.

Asimismo, edificar toda una cultura en torno al aromático. Por ello realizará Festivales del Café, en el marco de las fiestas patronales de cada población. El primero se realizó en Santiago de María, Usulután, a finales de julio.

En uno de los municipios más emblemáticos del país, en cuanto a plantaciones de cafetos y producción se refiere, resultó irónica la admiración de propios y extraños cuando el catador de Procafé, Renato Romero, explicó paso a paso el procedimiento seguido para preparar una infusión.

Comenzó por señalar la procedencia de las muestras. A simple vista sólo parecían granos tostados, pero aclaró que se trataba de ejemplos procedentes de baja, media y estricta altura. Incluso había una que había sido secada en rama.

Acerca de los festivales
Su objetivo general es apoyar a los caficultores y dar a conocer marcas de café tostado
-Al Festival de Santiago de María llegaron productores de Perquín, Berlín y Ciudad Barrios, entre otros.
- Se pretendía fomentar el consumo, sobre todo entre la juventud.
- Apoyar el esfuerzo de productores que procuran darle un valor agregado al grano.
- No sólo hubo muestras tradicionales de la bebida, sino también otras formas de preparación, como el frozen, sorbetes y capuccinos.
- Las presentaciones de café molido incluían combinaciones con canela y pimienta gorda

A saborear

“Se ponen 250 gramos de café molido en 250 mililitros de agua a punto de ebullición”, explicó Romero. La temperatura a que se refiere oscila entre 90 y 93 grados centígrados. Sobre el peso, es aproximadamente una cucharada sopera rasa.

Antes de preparar la bebida se han identificado las características de los granos de la muestra. En éstas se incluye el nombre de la finca, calidad, número de sacos que componen el lote y la fecha.

A todo lo anterior se añaden los resultados facilitados por los catadores, como tamaño, color e imperfecciones. Se añaden asimismo los datos de la degustación.

Renato Romero se dispone a probar una de las muestras evaluadas en el festival de Santiago de María. Fotos Diario de Oriente/ Felipe Ayala

Cuando se añaden las ocho onzas de agua caliente, se evalúa el aroma. “La inhalación húmeda ayuda a conocer la intensidad de la fragancia”, continúa el experto. Asegura que un conocedor puede identificar “desde suaves perfiles de chocolate y miel hasta la vainilla“.

Un paladar adiestrado sabe, a partir de la muestra, cuándo un lote ha sido contaminado “en alguna fase de la preparación agrícola” o presenta sabores extraños, como mohos o agroquímicos.

Técnicas


Aunque siempre cabe la posibilidad de que ocurra, también “hay técnicas para disimularlos”, explica el catador Romero.

Aunque determinar la calidad según el aroma es una de las finalidades de la catación, al final “es el cliente el que la determina, según su gusto”, aclara Romero. Así las cosas, algunos preferirán cierto dejo de acidez (propia de los cafés de altura) mientras otros se inclinarán por el sabor amargo. Pero esta última característica “no es bien apreciada en términos de calidad”.




Los catadores deben cuidar bien su paladar

En muchos casos se trata de una habilidad innata que desarrollan con el paso del tiempo

Las personas que se dedican a evaluar la calidad de las muestras de café deben seguir una serie reglas muy meticulosas, para hacer un buen trabajo. De su opinión depende la cotización del grano en el mercado nacional o internacional. “Hay que cuidar muy bien el paladar. Antes de catar, no deben fumar, ingerir alcohol o alimentos condimentados con ajo, chile, cebolla o pimienta”, explica el catador Renato Romero, de la Fundación Procafé.

Durante el procedimiento, es crucial la neutralización del paladar antes de dar el sorbo siguiente. Lo recomendable es usar agua, leche, pan blanco o frutas, dice Romero.

Las rondas de prueba de las infusiones pueden generar agotamiento y a consecuencia de éste, disminuir las capacidades gustativas y olfativas del experto por unos instantes. “Hay fatiga si se realizan rondas excesivas de catación”, comenta. No obstante, también se debe tomar en cuenta la destreza de la persona.

La catación de café es un oficio que se puede aprender. “Hay metodologías de aprendizaje”, dice Romero. Sin embargo, tal vez lleven mayor ventaja quienes tienen destrezas innatas. Con el adiestramiento, estas personas logran potenciar sus “destrezas olfativas y gustativas, siguiendo el método”, concluye el experto.

 

 

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