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A desgranar en todas las parcelas

Hace algunos años, el maíz era desmenuzado por aporreo o con los dedos, en la actualidad gracias a una máquina los agricultores tienen mayor facilidad.

Publicada 16 de enero 2004, El Diario de Hoy

Usulután
Mauricio Vallejo
El Diario de Hoy

diariodeoriente@elsalvador.com

En la carretera que conduce a Ozatlán, varios agricultores hacen cola a la espera que la máquina desgranadora termine con los 40 sacos de maíz que ha cultivado Rafael Menéndez.

Después de él tres campesinos más desperdigarán sus productos.

Ismael Serrano, de 39 años, es el encargado de llevar la máquina a cada uno de los rincones donde contratan sus servicios.

La jornada comienza temprano, generalmente a las 6:00 de la mañana sale a las fincas y allí, los clientes hacen cola para utilizarla.

Antes no se necesitaba de esa máquina, eran personas que se encargaban de aporrear los cultivos o desmenuzarlos con sus dedos, pero con el tiempo la mayoría de personas de los pueblos no quiso hacer ese trabajo:

La desgranadora es esperada con impaciencia en diversas parcelas del oriente. Foto EDH

“Muchos no aguantaban las jornadas, porque el sol pegaba todo el día y eso no les gustaba”, comenta un usuario, que después se aleja porque debe organizar su parcela para desgranar su maíz.

La máquina tiene un motor que funciona con gasolina, generalmente adaptado al tractor. Tiene una entrada por la parte de arriba, donde son arrojados los elotes para ser desperdigados por unos tornos dentados que separan el maíz de la tusa y el olote. Abajo del aparato los granos salen limpios.

Serrano tiene 18 años de trabajar en este negocio, que cada día es más fructífero, gracias a él ha visitado todos los pueblos de Usulután, una vez fue hasta la playa El Cuco, en San Miguel, allí es el lugar más lejano al que ha llegado con la máquina.

El aparato desgrana únicamente maíz y maicillo, Serrano se ha topado con personas que le han solicitado que desgrane el frijol. Apenado que no se puede: “Hay gente que no sabe”, comenta.

Aunque él maneja el mecanismo pertenece a un señor que vive en Usulután.

Cobra 0.25 centavos de dólar por saco, precio que considera barato, porque los agricultores a veces tienen que pagar mucho dinero por desmenuzar.

La desgranadora continuará visitando cada uno de los pueblos de Usulután, donde los cultivadores hacen cola para utilizarla, mientras Serrano supervisa la tarea.

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