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Río San Lorenzo Paraíso de la frontera

Sus aguas y alrededores son refugio de especies amenazadas, como loras, tigrillos, venados y peces.

Publicada 16 de enero 2004, El Diario de Hoy

Ahuachapán
Larissa Velásquez
El Diario de Hoy

diariodeoccidente@elsalvador.com

Durante décadas ha sido destino de turistas, tanto de El Salvador como de la zona oriente de Guatemala, atraídos por sus tranquilas aguas y por la pesca, ya que es abundante la cantidad de peces que todavía se halla en sus aguas.

Pero no sólo se trata de peces. Los árboles de los alrededores dan cobijo a loras y pericos de pecho amarillo.

La tonalidad verde hace que se confundan con el follaje; sin embargo, se sabe de su presencia por la constante algarabía que se escucha en lo alto.

Se dice que por estos lugares aún es posible encontrar venados, tigrillos y otras especies de animales en peligro de extinción.

La casa de la cultura organiza jornadas de aseo de las riberas, en época escolar. Foto EDH

El río San Lorenzo se origina fuera de este municipio ahuachapaneco que lleva el mismo nombre. Su caudal fluye en dirección norte y sirve de frontera natural entre el país y Guatemala.

En los años sesenta y setenta fue el sitio por excelencia, que los jóvenes de la época escogían para ir a pasear, sobre todo los fines de semana, comenta la señora María Viana residente de la ciudad de Atiquizaya.

“Siempre ha sido un lugar muy bonito y tranquilo, se escogía para venir con los compañeros de la escuela o del trabajo, no sólo era visitado por los atiquizayenses sino también por personas de la ciudad de Ahuachapán o de otros lugares. Aquí llegaban excursiones de todas partes”, añade.

Lo que no pierde es su carácter de lugar de recreo de los habitantes del municipio de San Lorenzo, por su cercanía. El río está ubicado a un kilómetro y el trayecto es muy accesible.

Sopa de pescado

Según lugareños, es en el verano cuando se registra la mayor afluencia de turistas que buscan refrescarse en sus aguas. Las personas eligen el lugar donde quieren acampar y montar improvisadas cocinas para preparar ya sea sopa de pescado u otros platillos, según el gusto. Si se desea más privacidad se puede caminar río arriba.

Otra opción es alojarse en el pequeño hotel que fue construido cerca de las márgenes del río, hace más de 25 años años. Hay habitaciones y comida, si no se llega preparado.

El director de la Casa de la Cultura de San Lorenzo, Pedro Antonio Vargas, hace un llamado a las personas que gustan bañarse en el afluente, para que cuando lleguen a disfrutar de un día de descanso recojan la basura.

Una de las recomendaciones más importantes es apagar el fuego, si encienden alguna fogata, para prevenir incendios forestales y daños al ecosistema. “Es importante conservarlo, porque es uno de los mayores atractivos de San Lorenzo”, señala Vargas.

En la temporada estudiantil, la Casa de Cultura organiza un grupo de alumnos de la zona para realizar jornadas de limpieza en el río. Se trata de quitar desechos de las orillas, para evitar que le resten la belleza natural al lugar.

Para llegar

La carretera que lleva a San Lorenzo es de tierra.

El municipio está a siete kilómetros de Atiquizaya.

Si se viaja en bus, se debe tomar la Ruta 277.

Al regreso, es preferible hacerlo antes de las 4:00 p.m.

El pasaje cuesta $0.25.

Se estaciona frente al predio de la ex alcaldía de Atiquizaya.

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