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“Desde el año pasado se les avisó”

La problemática de las ventas ambulantes explotó recientemente, cuando un grupo de más de 250 vendedores se resistió a acatar un convenio de reubicación de puestos.

Publicada 16 de enero 2004, El Diario de Hoy

Claudia Zaldaña
El Diario de Hoy

diariodeoccidente@elsalvador.com

“Necesitamos darle de comer a nuestros hijos y pagar deudas”, manifiestan los vendedores ambulantes del Mercado Colón en Santa Ana, mientras se pronuncian en contra de la reubicación de sus puestos.

Desde los primeros días del año, los puestos de venta de los vendedores ambulantes del Mercado Número Uno comenzaron a ser removidos de sus sitios habituales, por orden de la alcaldía municipal, no sin antes firmarse un acuerdo entre ambas partes.

En este convenio se detallan las zonas prohibidas para la venta y las permitidas.

“Nosotros queremos que la alcaldía reconsidere la decisión tomada, porque en los nuevos puestos no se vende nada”, manifiesta Aníbal Gudiel, vendedor de ropa y cosméticos.

Los nuevos puestos asignados por la alcaldía lucen vacíos, ante la negativa de los vendedores de reubicarse. Foto EDH

Esta declaración es apoyada por los vendedores ambulantes que, a pesar de haber firmado en un acta su conformidad con la reubicación, ahora aseguran que no les conviene lo acordado.

El secretario general del Sindicato Independiente de Trabajadores y Vendedores de los Mercados de Santa Ana (Sitravamsa), Orlando López, ha hecho el papel de mediador entre vendedores y alcaldía.

“Yo sé que ya hemos firmado un convenio, pero la gente dice que no vende y yo tengo que apelar a las autoridades responsables para tratar de resolver la situación”, expresa López.

Por su parte, el gerente de servicios municipales de la alcaldía santaneca, Dagoberto Fuentes, asegura que “desde el año pasado se les avisó a los vendedores sobre el plan de reordenamiento y estuvieron de acuerdo, pero ahora se quejan y dicen que no quieren los nuevos puestos”.

Fuentes apunta que la situación en la zona del mercado Colón es preocupante, ya que no hay ningún orden ni control. Esto ocasiona grandes congestionamientos en la zona de la terminal de buses, ya que las ventas han ido ganando espacio poco a poco, hasta el punto de impedir el tráfico vehicular.

Zona en conflicto

Los carretilleros suelen colocarse a vender desde frutas y verduras hasta ropa y artículos personales en la 10a. Avenida Sur. Se concentran en las esquinas y calles cercanas a la terminal de buses.

Noé Reyes, vendedor de plátanos en carretilla, expresa su inconformidad con las nuevas zonas de venta asignadas recientemente: “Ellos no entienden que ahí no se vende absolutamente nada porque casi no pasa gente, por eso tenemos que volver a la 10a. (Avenida Sur) para lograr algo”.

Agrega que los productos que ellos venden se arruinan rápido y que tienen que apurarse a venderlos porque si no se pierde la verdura y el dinero invertido.

El secretario de Sitravamsa manifiesta que los vendedores muestran su inconformidad con la zona de la Placita Colón, pero sí aceptan colocarse en la 17a. calle. “El problema es que si nos ponemos en la Placita no ganamos y tenemos que darle de comer a nuestros hijos y pagar las deudas”, exclama Maritza Elizabeth Martínez, vendedora del Colón.

“Estos señores sólo llegan a tirarnos las carretas y no se ponen a pensar en que la gente trabaja con pisto prestado y nadie le va a dar de comer a nuestros hijos, sólo nosotros”, se queja.

El pasado viernes 9 de enero, después de que los vendedores comprobaran, según aseguran ellos, que no se vende nada en la placita, comenzaron a retornar a sus antiguas esquinas de venta, sin respetar el pacto firmado con la alcaldía.

Los miembros del Cuerpo de Agentes Metropolitanos (CAM) acudieron para verificar el acuerdo. Sin embargo, a eso de las diez de la mañana, un nutrido grupo de vendedores asegura que uno de los agentes del CAM utilizó la fuerza para quitar a un vendedor de manzanas.

“Le dieron vuelta a la carretilla y esa venta se perdió”, dicen. Fuentes del CAM manifiestan que “se nos ha ordenado la presencia en la zona del Colón, pero no hemos utilizado la fuerza”.

El agente asegura que cuando ellos le ordenaron al vendedor que quitara su puesto de ahí en acuerdo a lo establecido con el convenio, el vendedor se resistió a la orden.

Miembros del CAM trataron de remover la carretilla, pero el vendedor se opuso y tiró la mercadería al suelo. Esta es la versión que maneja uno de los agentes, aunque los vendedores afirman que fue todo lo contrario.

“Necesitamos ordenar a esta gente, no sólo por el bien de ellos sino también por la comodidad de los peatones y el tráfico ”
Dagoberto Fuentes, Alcaldía

“Yo sé que ya hemos firmado un convenio, pero la gente dice que no vende y yo tengo que apelar a las autoridades”
Orlando López, Sitravamsa

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