Claudia Zaldaña
El Diario de Hoy
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Necesitamos darle de comer a nuestros hijos y pagar deudas,
manifiestan los vendedores ambulantes del Mercado Colón en Santa
Ana, mientras se pronuncian en contra de la reubicación de sus
puestos.
Desde los primeros días del año, los puestos de venta de
los vendedores ambulantes del Mercado Número Uno comenzaron a ser
removidos de sus sitios habituales, por orden de la alcaldía municipal,
no sin antes firmarse un acuerdo entre ambas partes.
En este convenio se detallan las zonas prohibidas para la venta y las
permitidas.
Nosotros queremos que la alcaldía reconsidere la decisión
tomada, porque en los nuevos puestos no se vende nada, manifiesta
Aníbal Gudiel, vendedor de ropa y cosméticos.
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| Los nuevos puestos asignados por la alcaldía
lucen vacíos, ante la negativa de los vendedores de reubicarse.
Foto EDH |
Esta declaración es apoyada por los vendedores ambulantes que,
a pesar de haber firmado en un acta su conformidad con la reubicación,
ahora aseguran que no les conviene lo acordado.
El secretario general del Sindicato Independiente de Trabajadores y Vendedores
de los Mercados de Santa Ana (Sitravamsa), Orlando López, ha hecho
el papel de mediador entre vendedores y alcaldía.
Yo sé que ya hemos firmado un convenio, pero la gente dice
que no vende y yo tengo que apelar a las autoridades responsables para
tratar de resolver la situación, expresa López.
Por su parte, el gerente de servicios municipales de la alcaldía
santaneca, Dagoberto Fuentes, asegura que desde el año pasado
se les avisó a los vendedores sobre el plan de reordenamiento y
estuvieron de acuerdo, pero ahora se quejan y dicen que no quieren los
nuevos puestos.
Fuentes apunta que la situación en la zona del mercado Colón
es preocupante, ya que no hay ningún orden ni control. Esto ocasiona
grandes congestionamientos en la zona de la terminal de buses, ya que
las ventas han ido ganando espacio poco a poco, hasta el punto de impedir
el tráfico vehicular.
Zona en conflicto
Los carretilleros suelen colocarse a vender desde frutas y verduras hasta
ropa y artículos personales en la 10a. Avenida Sur. Se concentran
en las esquinas y calles cercanas a la terminal de buses.
Noé Reyes, vendedor de plátanos en carretilla, expresa su
inconformidad con las nuevas zonas de venta asignadas recientemente: Ellos
no entienden que ahí no se vende absolutamente nada porque casi
no pasa gente, por eso tenemos que volver a la 10a. (Avenida Sur) para
lograr algo.
Agrega que los productos que ellos venden se arruinan rápido y
que tienen que apurarse a venderlos porque si no se pierde la verdura
y el dinero invertido.
El secretario de Sitravamsa manifiesta que los vendedores muestran su
inconformidad con la zona de la Placita Colón, pero sí aceptan
colocarse en la 17a. calle. El problema es que si nos ponemos en
la Placita no ganamos y tenemos que darle de comer a nuestros hijos y
pagar las deudas, exclama Maritza Elizabeth Martínez, vendedora
del Colón.
Estos señores sólo llegan a tirarnos las carretas
y no se ponen a pensar en que la gente trabaja con pisto prestado y nadie
le va a dar de comer a nuestros hijos, sólo nosotros, se
queja.
El pasado viernes 9 de enero, después de que los vendedores comprobaran,
según aseguran ellos, que no se vende nada en la placita, comenzaron
a retornar a sus antiguas esquinas de venta, sin respetar el pacto firmado
con la alcaldía.
Los miembros del Cuerpo de Agentes Metropolitanos (CAM) acudieron para
verificar el acuerdo. Sin embargo, a eso de las diez de la mañana,
un nutrido grupo de vendedores asegura que uno de los agentes del CAM
utilizó la fuerza para quitar a un vendedor de manzanas.
Le dieron vuelta a la carretilla y esa venta se perdió,
dicen. Fuentes del CAM manifiestan que se nos ha ordenado la presencia
en la zona del Colón, pero no hemos utilizado la fuerza.
El agente asegura que cuando ellos le ordenaron al vendedor que quitara
su puesto de ahí en acuerdo a lo establecido con el convenio, el
vendedor se resistió a la orden.
Miembros del CAM trataron de remover la carretilla, pero el vendedor se
opuso y tiró la mercadería al suelo. Esta es la versión
que maneja uno de los agentes, aunque los vendedores afirman que fue todo
lo contrario.
Necesitamos ordenar a esta gente, no sólo por el bien de
ellos sino también por la comodidad de los peatones y el tráfico
Dagoberto Fuentes, Alcaldía
Yo sé que ya hemos firmado un convenio, pero la gente dice
que no vende y yo tengo que apelar a las autoridades
Orlando López, Sitravamsa