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César Humberto Contreras
Caricaturista motorizado

Es un santaneco que ha dedicado su vida al mundo de las motocicletas, la caricatura y la joyería. Ha sabido combinar las tres facetas en su vida diaria.

Publicada 16 de enero 2004, El Diario de Hoy

Santa Ana
Claudia Zaldaña
El Diario de Hoy

diariodeoccidente@elsalvador.com

Viste de negro, sale con sus amigos a montar en sus llamativas motocicletas y se divierte dibujando las caricaturas de sus compañeros.

Es un santaneco de 57 años que ha pasado la mitad de su vida sobre una moto y la otra, dibujando caricaturas.

“Desde pequeño siempre me gustó el dibujo y he sido un autodidacta en materia de caricaturas y diseños”, relata don César.

Cuando era un niño, invertía la mayor parte de su tiempo en dibujar, lo cual se reflejó en sus notas escolares bajas.

Debido a esto, su padre le obligó a escoger un oficio para que se ganara la vida. Tenía doce años cuando decidió incursionar joyería.

Dibujar es sólo una de sus pasiones. También se inclina por las motocicletas, joyería y el judo. Foto EDH

Dejó la escuela y comenzó a aprender los secretos del oficio. Sin embargo, nunca abandonó el dibujo. Por el contrario, aprendió a involucrarlo en su ocupación, a tal grado que hoy en día es diseñador de joyas.

Su fuerte es el diseño de anillos de graduación. Él mismo los dibuja a mano y los labra directamente en el metal, sin necesidad de emplear la técnica del vaciado.

Debido a su destreza, don César llegó a dar clases de dibujo y diseño de joyas en la Escuela de Joyeros de San Salvador.

La plata

Trabajó durante cinco años ahí, pero poco después regresó al taller que él mismo había montado, para continuar con sus propios trabajos en platería.

Don César ya perdió la cuenta de todos los dibujos que ha hecho. Sólo sabe que es su entretenimiento preferido y que ha ganado renombre entre sus compañeros en el club.

Su trabajo en dibujo está incluso en internet, ya que es el caricaturista oficial del club de motos al que pertenece.
Pero hay otra parte de la vida de don César que le ha hecho muy popular entre sus amigos: su pasión por las motos.

Desde muy joven comenzó a meterse en el mundo de los caballos metálicos y siempre se sintió atraído por ese mundo de renegados que viajan en moto para conocer nuevos lugares.

“Me gusta ser un aventurero, conocer lugares y andar siempre sobre ruedas. Es uno de mis pasatiempos preferidos”, dice.
Don César ha tenido una docena de motos en total. Desde las más pequeñas y sencillas, hasta una Harley Davidson, está en reparación.

Actualmente, este caricaturista motorizado forma parte del Motorcycles Riders Club de Santa Ana, en donde se han integrado más de 50 motociclistas que gustan de este deporte, para unos, pasatiempo para otros.

Es uno de los veteranos del club y es muy respetado y admirado por sus compañeros, debido a su destreza en el dibujo, la joyería y, por supuesto, las motos.

Pero ese mundo sobre ruedas también tiene sus riesgos. Relata que ya ha sufrido cuatro accidentes en diferentes motocicletas, pero que, gracias a Dios, no han tenido consecuencias fatales. Sin embargo, siempre vuelve, pues asegura que ya son parte de su vida y que no las piensa dejar.

Sus hijos han seguido el ejemplo, pues don César les ha comprado motos a ellos también.

También judoca

Pero don César es más polifacético de lo que sus amigos creen. También practicó judo durante muchos años. Después de mucho tiempo de esfuerzo y disciplina, conquistó la codiciada cinta negra en el judo.

Por ahora, ha abandonado este deporte porque sus múltiples accidentes le han exigido descanso y cuidados, pero para él es importante para mantenerse en forma, lleno de energía y, además, para no seguir “coleccionando” libras.

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