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“No queremos que nos dé clases”

El Centro Escolar Simón Bolívar de Chalchuapa enfrenta generalmente problemas comunes a las demás escuelas. Ahora se suma otro inconveniente interno.

Publicada 16 de enero 2004, El Diario de Hoy

Santa Ana
Claudia Zaldaña
El Diario de Hoy

diariodeoccidente@elsalvador.com

La escuela de niñas Simón Bolívar de Chalchuapa cuenta, con más de 550 alumnas que reciben educación desde parvularia hasta noveno grado, enfrenta una situación que comienza a ser preocupante para las autoridades.

Se trata del caso de la maestra de quinto grado, Blanca Vásquez, quien tiene tres años de trabajar en dicha institución.

Según Carlos Eduardo Rivera, director del centro escolar, y algunas compañeras de trabajo, ella sufre de trastornos nerviosos que la incapacitan para laborar con las alumnas.

“Ya hemos enfrentado casos en los que hubo agresión física hacia las alumnas”, expresó el director.

Blanca Vásquez discute con el director de la escuela frente a un grupo de alumnas de la institución. Foto EDH

Ejemplo de esto fue lo ocurrido el pasado 12 de enero, cuando la maestra agredió a otra profesora y a una estudiante de quinto grado, de 10 años.

“Primero golpeó a la señorita y después me golpeó a mí”, relató la menor.

Esperanza Hidalgo, la maestra ofendida, aseguró que ella fue agredida al tratar de proteger a las alumnas de la profesora Vásquez, pues “temíamos que las pudiera golpear”.

La causa

El forcejeo comenzó cuando el director le pidió a la maestra que dejara al grupo de alumnas, ya que ella no aparece en la lista de docentes para el presente año lectivo por estar suspendida.

“La junta de la Carrera Docente dio su fallo y la ha suspendido. Nosotros la demandamos en varias ocasiones debido a este tipo de problemas”, afirmó Rivera.

“Exijo mi grado, el quinto B. No pienso abandonarlo porque estoy bien. No me pueden sacar”, exclamó Vásquez. Sin embargo, los empleados del centro escolar y las alumnas, en especial las de quinto, manifiestan que ya no quieren que ella siga y que es mejor que se retire.

“Lo que pasa es que yo he sufrido muchísimo, he padecido muchas enfermedades. La última que me diagnosticaron es una cefalea severa (dolor de cabeza), pero yo estoy bien”, resumió Vásquez.

Negó que tuviera problemas mentales.

Oficina Regional

El caso ya es conocido en la Oficina Regional del Ministerio de Educación.

El director departamental de educación, Marco Tulio Fuentes, manifestó que “tenemos conocimiento del caso. Al parecer esta maestra entró en algunos desequilibrios mentales.

Por el momento el caso está en manos de la Junta de la Carrera Docente, que está haciendo lo concerniente a este tipo de situación”.

La maestra Vásquez impartía, entre otras, la materias, educación moral a alumnas de la primaria. Ella aseguró que las niñas la quieren mucho y que no dejarán que se marche.

No obstante, las alumnas exclamaron: “no queremos que nos dé clases porque le tenemos miedo, nos habla muy fuerte y hasta le ha pegado a otras niñas”.

Los casos de agresión a alumnas no son nuevos. Desde que entró a la escuela se han dado varias quejas contra la docente.
Su desequilibrio mental, aseguraron, es un problema antiguo y no es la primera vez que la expulsan de una institución.

El médico que la atiende en su domicilio, quien no quiso brindar su identidad, aseguró que “ella necesita ayuda psiquiátrica, pero se rehúsa recibirla”.

El doctor agregó que él personalmente la ha buscado en su casa, pero “ella se esconde o se niega a recibir ayuda”.
Sin embargo, en el hospital San Juan de Dios de Santa Ana, donde se ha presentado a consultar varias veces, ya la han remitido con un especialista psiquiátrico, pero ella no ha querido asistir a ninguna terapia.

El director del centro escolar aseguró que la maestra está suspendida según el fallo de la Junta de la Carrera Docente, instancia a la que se ha pasado el caso.

La maestra ha sido demandada varias veces por las autoridades de la escuela, ya que durante el año 2002, ella no se presentó a trabajar por razones de salud, pero sin justificar debidamente su ausencia.

Desde el año pasado, la maestra ha demostrado conducta violenta, cuando sus ánimos se alteran por alguna situación.
Rosa Araceli Sánchez, otra maestra que tiene 26 años de laborar en la escuela, relató que no es la primera vez que se da este tipo de problemas y que ya es hora de ponerle un alto.

“Esta situación es un peligro para la salud y el bienestar de las alumnas, ya que se están exponiendo a cuadros de violencia que no son recomendables para su desarrollo normal”, afirmó Esperanza Hidalgo otra maestra.

Ni al baño

“A veces ni siquiera nos dejaba ir al baño y nos habla de mala manera. A mi hermana mayor le pegó el año pasado”, relató una de las pequeñas.

Sin embargo, mientras la Junta de la Carrera Docente decide la resolución final para este caso, la maestra está en su derecho de seguir llegando a la escuela como de costumbre.

Se espera que la Junta emita su decisión antes de que termine el presente mes y la haga saber de inmediato a la escuela.
Por el momento, Fuentes dijo que habrá que esperar, pero que mientras esto sucede él enviará a delegados para que traten de mediar la situación.Año nuevo sin cuota

- Otra situación que enfrenta el Centro Escolar Simón Bolívar son las cuotas voluntarias

- La escuela debe adecuarse a esta nueva disposición del Ministerio de Educación.

- La nueva normativa afectará en las celebraciones como las del día de la familia, bienvenida y clausura.

- Cuando la escuela recibía la cuota voluntaria, percibía cerca de $4 mil.

- El Mined les ha garantizado que recibirán el bono de gratuidad, de forma trimestral.

- Este dinero se invertirá en las celebraciones y para solventar otro tipo de actividades.

El Simón Bolívar es uno de los pocos centros que no se verán muy afectados por medida.

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