San Miguel
Sonia Bernal
Diario de Oriente
diariodeoriente@elsalvador.com
Una llamada al servicio de emergencias significa la movilización
de muchas personas para atender una situación de riesgo.
En la cabina de este servicio de la policía en San Miguel, cuatro
operadores son el primer contacto con la ciudadanía.
911, ¿cuál es su emergencia? pregunta la operadora.
En seguida, un ciudadano da a conocer la situación para la que
necesita auxilio.
El operador requiere nombre y dirección para ubicarlo en un mapa
de la ciudad migueleña que tiene al frente, entonces sabe a qué
grupo pertenece la emergencia. Luego el encargado de la radio alerta a
la patrulla que se encuentra en ese sector.
Las unidades, distribuidas por áreas, cuentan con dos o tres agentes.
Si los más cercanos al sitio de la emergencia están ocupados,
acuden otros. Mientras tanto en la cabina, la actividad continúa.
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Las llamadas falsas hacen que se descuiden casos
en que sí es necesaria la policía. Foto:
EDH/Diario de Oriente
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El operador llena unas formas que traslada a la supervisora, quien revisa
y después de velar porque los datos estén completos los
conduce al digitador.
Aquí, incluso se tiene un control de las falsas emergencias que
constituyen el 75% de las llamadas diarias. Esto causa malestar en el
personal y retraso en la atención de las llamadas que sí
son reales.
Los mentirosos llaman de teléfonos de escuelas o aparatos públicos
cerca de éstas, se trata de niños; pero también hay
de adultos. El promedio de llamadas reales es de 135 diarias y unas mil
700 llamadas de mal uso al día.
Los fines de semana se elevan las emergencias, a partir del viernes por
la noche.
El agente digitador registra en la computadora los datos de la emergencia:
número de teléfono, detectado por un identificador de llamadas,
nombre de la persona, domicilio y el tipo de emergencia.
Los casos más atendidos son de violencia intrafamiliar, accidentes
de tránsito y traslados hospitalarios. Pero también están
los robos domiciliares, desórdenes callejeros, ebrios escandalosos,
problemas de maras y merodeadores.
El rostro policial
Al concluir la jornada, turno de 12 horas, los policías realizan
un informe de actividades. Jorge Guardado, jefe del sistema en San Miguel,
aclara que ellos son como la cara de la policía.
Hemos conseguido sensibilizar en gran medida a la población
en cuanto al uso del sistema y al personal en la atención a la
comunidad, afirmó Guardado.
Estos ocho años han sido un largo camino. Yo tomé
el departamento en el año 2001, y se ha tenido que trabajar mucho
incluso en la convicción de los mismos agentes, por lo que una
de las capacitaciones más urgentes ha sido el trato con la comunidad
y el conocimiento del Código de Familia, añadió.
El objetivo de la jefatura es concientizar al policía que debe
tener mucho tacto al abordar un problema de violencia intrafamiliar, asimismo
los operadores deben ser muy cuidadosos.
Así evitan más denuncias en la Inspectoría de la
Policía o en el Instituto de la Mujer por malos procedimientos
en estas situaciones, las que, según Guardado, no ha sido por malicia
sino por ignorancia o patrones de conducta tradicionales.
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Hemos conseguido sensibilizar en gran medida
a la población en cuanto al uso del sistema (911) y al personal
en la atención a la comunidad
Jorge Guardado, subinspector
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Los recursos
- Cuatro casetas telefónicas
- Dos teléfonos más uno de supervisión y el otro
junto a la radio.
- 14 vehículos, la mitad en mal estado.
- El Comité de Bienestar Policial trabaja en un proyecto para mejorar
los autos.
- También gestionan la adquisición de un sistema digitalizado
- Ayudará a ubicar las posiciones de la emergencia y los puntos
donde se encuentren los equipos de patrullaje.
- Su jurisdicción es la ciudad de San Miguel, aunque ahí
llegan llamadas de los sistemas de La Unión, Usulután y
algunas de Morazán.
- Estas son remitidas a las delegaciones respectivas.
La llamada importante
Niño, adulto o anciano debe saber, por su propio bien, cómo
avisar a la policía en caso de necesitar ayuda. Al hacer uso del
sistema de emergencia se debe marcar el número 911, desde cualquier
teléfono fijo o público la llamada es gratis; no obstante,
si marca desde un celular, teclee el número 671-6005, pero ésta
sí es cobrada.
Si marca el 911 desde un teléfono móvil (gratuitamente),
la llamada llega al sistema de San Salvador. De ahí trasladan la
emergencia al sistema local, pero se tardan más en atender a la
persona.
El jefe del 911, subinspector Jorge Guardado, dice que aún no se
ha logrado la concienciación de las empresas de telefonía
para que las emergencias sean reportadas sin ningún costo para
el usuario, desde cualquier tipo de línea.
Pero existen otras limitantes. Debido a la situación del país
y los bajos presupuestos, los recursos humanos y materiales de emergencias
no son suficientes para poder dar mayor cobertura al municipio de San
Miguel. Se hace un sobreesfuerzo con lo que se tiene, actualmente
hay un déficit de unas 12 patrullas, señala el subinspector
Guardado.
Sin embargo, a pesar de todo, el equipo del 911 han mejorado el tiempo
en atención de las llamadas, debido a que se han trazado un mapa,
ubicando la ciudad en zonas y éstas en sectores. Por tanto, al
llamado de auxilio de la población se envía rápido
la unidad que esté en su jurisdicción.