| |

SEMIFINALES
COREA 0- ALEMANIA 1
Golpe a la ILUSIÓN
25 de junio
de 200
Alemania
acabó con el sueño de Corea y con otro triunfo deslucido
y ya está en la final. Ballack, el autor del gol, estará
ausente por recibir su segunda amarilla
elsalvador.com
| |
| |
HERRAMIENTAS |
| |
MINUTO
A MINUTO
GALERÍA
DE IMÁGENES

|
| |
ALINEACIONES
|
|
COREA
1 LEE Won Jae
4 Choi
6 Yoo
7 Kim
10 Lee
14 Lee
16 Cha
18 Hwang
20 Hong
21 Park
22 Song
ALEMANIA
1 Oliver Kahn
2 LINKE Tomas
5 Ramelow
7 Neuville
8 Hamann
11 Klose
13 Ballack
17 Bode
19 Schneider
|
|
Michael Ballack disolvió de un cañonazo raso la "marea
roja" y mandó a Alemania a su séptima final de
la Copa del Mundo con una corta victoria tan deslucida como las
anteriores que truncó el sueño coreano de seguir haciendo
historia.
Alemania, tres veces campeona del mundo, se batía no sólo
por alcanzar su séptima final, sino también en defensa
del honor europeo mancillado por las derrotas sucesivas de Polonia,
Portugal, Italia y España a manos de Corea.
Rudi Voeller lo anticipó. Alemania esperaría atrás
a los veloces coreanos, y así lo hizo durante 15 minutos.
El rubio Lee Chun-soo aprovechó la pasividad germana para
emprender sus correrías. En el minuto 7 disparó desde
la media luna y encontró la primera mano de Oliver Kahn.
Pasado el primer cuarto, Alemania se aventuró en territorio
coreano. Marco Bode centró desde la izquierda pero, en un
equipo de estatura media de 188 centímetros, el balón
colgado le cayó al más chico, Oliver Neuville (171).
La defensa coreana tapó bien los centros de Bode por la izquierda
y de Schneider por la derecha. El mejor cabeceador del Mundial,
Miroslav Klose, sólo tuvo una ocasión. Fue en el minuto
40, pero, para su desgracia, tuvo que rematar con el pie. Estrelló
el balón contra la defensa ante la desesperación de
Ramelow, que esperaba, desmarcado, el balón dentro del área.
Klose cabeceó por primera vez en el m.62, pero sin fuerza.
Siete minutos después fue sustituido por Bierhoff. Corea
se echó atrás y Guus Hiddink puso en punta al goleador
Jung-hwan Ahn en sustitución de Hwang Sun-hong, poco inspirado
durante todo el primer tiempo.
Alemania ofreció la misma escasez de ideas que en sus anteriores
partidos.
El gol llegó a 16 minutos del final en un contragolpe de
Neuville, que acertó a centrar raso y, entre dos defensas,
encontró la bota salvadora de Ballack. Necesitó dos
tiros para batir por bajo a Woon-jae Lee, que había rechazado
el primer remate.
Alemania se encontró en la situación soñada
a 15 minutos del final: arriba en el marcador y enfrente un equipo
que, por dentro, empezaba a reconocer que ya había llegado
demasiado lejos. Esta vez no alcanzó con el esfuerzo y terminó
resignado. EFE
|
|