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Marc Wilmots puso a los belgas arriba a los 56 minutos; Japón dio vuelta el marcador con tantos de Takayuki Suzuki a los 58 y Nunichi Inamoto a los 68, y Peter van der Heyden dio cifras definitivas al encuentro a los 74. El empate abrió la disputa del Grupo H, que completan Rusia
y Túnez, los cuales se medirán el miércoles.
Alentado por 55.000 personas que colmaron el estadio, el equipo local intentó tomar la iniciativa, marcando a presión en todos los sectores del campo. Maniató a los belgas y tuvo más el balón, pero no supoque hacer con él. Los japoneses se limitaron a tirar pelotazos que jamás sorprendieron a una defensa belga firme, de jugadores altos, que no sintió las ausencias de Nico Van Kerckhoven y Glen De Boeck, lesionados ambos en los entrenamientos. Bélgica también se preocupó más de marcar que de crear, lo que dio lugar a un partido muy aburrido, de mucho roce físico e infracciones, y sin emociones frente a los arcos. Ninguno de los equipos pisó casi el área contraria en el primer tiempo. El japonés Hidetoshi Nakata fue el único que intentó hacer una pausa y elaborar alguna jugada, pero no tuvo acompañantes. Dentro de este panorama de fútbol mezquino y llegadas aisladas, fueron los belgas los que generaron más peligro, imponiendo su altura en los centros al área. Un frentazo de Gert Verheyen se fue apenas desviado promediando el primer tiempo y otro de Yves Vanderhaeghe motivó una gran atajada de Seigo Narazaki, a quien el técnico Philippe Troussier le dio sorpresivamente la titularidad en lugar de Yoshikatsu Kawaguchi, considerado el número uno de Japón en ese puesto. Otro centro al área no pudo ser despejado y Bert Goor tiró afuera desde muy buena posición. Suzuki, mientras tanto, desperdició una buena ocasión para Japón al demorarse luego de ganarle la espalda a la defensa belga tras un saque de su arquero. Esas fueron las únicas acciones de peligro en todo el primer tiempo. El partido cobró emoción en el complemento, en el que una combinación de fallas defensivas y chispazos de gran fútbol dieron lugar a cuatro goles. Bélgica abrió el marcador cuando la defensa japonesa no pudo despejar un largo saque lateral y Wilmots sorprendió a Narazaki con una chilena que entró abajo, junto a un palo. A poco de reanudado el juego, hubo una desinteligencia entre el arquero Geert de Vlieger y Timmy Simons, y Suzuki pellizcó el balón y lo mandó adentro. Japón se puso en ventaja con una gran jugada individual de Inamoto, que tomó el balón lejos del arco, se metió entre varios rivales y fusiló a Vlieger de zurda. Los belgas se repusieron del golpe y Van der Heyden volvió a emparejar el marcador, haciendo pasar el balón por arriba de Narazaki tras ganarle la espalda a la defensa japonesa. El árbitro costarricense William Mattus, quien pareció
poco enérgico ante las faltas de ambos bandos, le anuló
luego un gol a Inamoto por una falta, luego de otra gran jugada
individual. |
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