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GRUPO
A
Uruguay 1- Dinamarca 2
Viking0!
1 de junio
de 2002 / Estadio Munsu de Ulsan
Uruguay no pudo mantener el ritmo, dejó
de mandar sobre la pelota y cayó derrotado por Dinamarca
con marcador de 2x1. La ambición danesa fue mayor.
elsalvador.com
Roberto Aguilam
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HERRAMIENTAS |
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MINUTO
A MINUTO
GALERÍA
DE IMÁGENES

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ALINEACIONES
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URUGUAY
1 Fabián Carini
2 Gustavo Méndez
14 Gonzalo Sorondo
4 Paolo Montero
6 Darío Rodríguez
7 Gianni Guigou
5 Pablo García
8 Gustavo Varela
20 Alvaro Recoba
13 Sebastián Abreu
9 Darío Silva
DINAMARCA
1 Thomas Sorensen
5 Jan Heintez
4 Martin Laursen
3 Rene Henriksen
6 Thomas Helveg
19 Dennis Rommedahl
12 Niclas Jensen
7 Thomas Gravensen
8 Jesper Gronkjaer
11 Ebbe Sand
9 Jon Dahl Tomasson
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Al final del partido, y ya con la victoria danesa definida, seguíamos
sin entender la forma tan dispersa con que se manejó Uruguay
teniendo argumentos sólidos para no funcionar a cuentagotas.
La impresión que nos quedó al repasar las acciones,
es que mientras Uruguay encaró el encuentro con las armas
de sobriedad y destreza para hacerse sentir en el plano ofensivo,
Dinamarca no tuvo tiempo para otra cosa que no fuera defenderse,
sin gravitar para nada en función colectiva e individual.
Y fue por una simple circunstancia: que Uruguay tenía la
pelota y empujaba mucho hacia el arco de Thomas Sorensen.
Pero ocurre que esa propuesta celeste se fue cayendo conforme pasaron
los minutos, hasta que de los 30 hacia arriba solamente fue
quedando la garra charrúa para pelear un partido que se iba
volviendo rojo como la camiseta danesa.
Rojo porque el vuelco uruguayo inicial se fue convirtiendo en un
intento del Chino Recoba que no encontraba la misma respuesta en
el ánimo de Darío Silva. Y, en cambio, aparecía
Dinamarca creciendo en el tranco sin pausas de Jesper Gronkjaer
y las apariciones de Jon Tomasson en el área uruguaya.
Este fue el principal motivo por el que el equipo de Víctor
Púa se fue al descanso perdiendo 0-1, cuando Tomasson dejó
en la red de Carini una brillante jugada de Gronkjaer.
El bajón operado en el último cuarto de hora había
tenido la consecuencia lógica: el alza danesa y su verdad
cristalizada en la red. No había otra explicación.
La segunda etapa tuvo la misma imagen respecto al quehacer celeste:
muy bien los primeros minutos, y quedo inexplicable a paartir del
medio tiempo.
En el momento óptimo Uruguay llegó al empate a uno
con el golazo de Darío Rodríguez, el lateral izquierdo
que fue el hombre de más lucha en el elenco charrúa,
y que prendió de zurda una habilitación de Pablo García
para batir a Sorensen.
Y eso fue todo para el cuadro celeste. Luego el ingreso a los agujeros
negros y a padecer los embates vikingos, a colgarse de una garra
charrúa que muchas veces sólo sirve para disimular
los desaciertos.
Lógicamente Dinamarca volvió a manejar los hilos del
partido, a presionar sobre el área uruguaya con la contundencia
que es capaz de producir un equipo decidido a jugarse con todo por
el triunfo.
Sobre los 82 minutos el cuadro de Morten Olsen encontró el
premio a su mayor disposición ofensiva, cuando el centro
desde la izquierda volvió a conectarse con la cabeza de Tomasson
para el 2x1.
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