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La crisis del fútbol salvadoreño

Varios son los equipos que tienen deudas con sus jugadores y no pagan a término. El caso de Chalate y la huelga de Águila fueron el detonante del escándalo esta semana

La crisis sin fin de la Primera en el fútbol de El Salvador

Por Flores, Gustavo

Mar 19, 2017- 17:30

“Si no está el dinero depositado en las cuentas, no hay fútbol”. La frase pertenece a Sergio Marchi, secretario del gremio de jugadores de Argentina, donde los protagonistas pararon el inicio del campeonato por deudas con algunos equipos… del ascenso. Así de crudo, así de solidario, así de duro. En El Salvador, los jugadores están lejos de organizarse como gremio y pretender un paro general por incumplimiento de contratos, pero la situación general dista mucho de ser la ideal y los jugadores se hacen sentir, por ahora, en esfuerzos aislados en cada institución que debe salarios.

[Chalatenango será demandado por jugadores]

Esta semana les tocó a los jugadores de Águila y Chalate parar labores de entrenamiento ante el incumplimiento de los equipos. Los aguiluchos se presentaron a jugar por la Copa El Salvador sin haberse entrenado en los días previos, aunque jugó con un equipo sin sus habituales titulares. Y ayer continuaron con la medida de fuerza: decidieron no entrenar de cara a su próximo compromiso, el domingo ante Municipal Limeño.

Según Darío Larrosa, director deportivo del equipo negronaranja, para finales de este semana el club se pondrá al día con el plantel tras los atrasos. El uruguayo, en su cargo, está en el medio de dos fuegos: “Hay que respetar cada una de las partes. La directiva está haciendo el esfuerzo para conseguir el dinero y los jugadores obviamente están reclamando algo justo. Hay que mediar y esperar que esto se solucione”, indicó el uruguayo, quien también en su momento había puesto un tuit sobre la situación dramática del equipo: “Para exigir hay que CUMPLIR!!!”, escribió en la red social el 18 de febrero.

El caso de Chalatenango es un todavía poco más complicado (ver nota aparte). La solución no llega y los jugadores se animaron a ir a la Fesfut, un paso que rara vez se da aquí en El Salvador. La   exigencia es clara: inician proceso legal contra la directiva, que se niega a vender el equipo a pesar de la abultada deuda que según fuentes del equipo asciende a 120 mil dólares en total: a la mitad del plantel le deben tres meses; a la otra mitad, dos meses. Casi que no se ha pagado en lo que va del torneo.

“Chalatenango es un desorden total”, lo graficó hace unos días Bladimir Díaz. “No he visto que Francisco Peraza se lleve las taquillas pero es una realidad que el dinero se pierde”, dijo ayer el delantero, goleador del torneo, en conferencia de prensa. Vale destacar que Peraza -hoy suspendido- llegó nuevamente a tomar las riendas del equipo después de un largo pleito con Rigoberto Mejía -que terminó en Fesfut- para hacerse cargo de un equipo que hoy no paga a sus jugadores. No es el primer problema que tiene con los protagonistas. Recordada fue su discusión con Rubén Alonso cuando el uruguayo era DT: “Da lástima las burradas que cometen sus dirigentes”, dijo Alonso en aquella oportunidad. El equipo Se inscribió en este Clausura 2017 con serias irregularidades. La responsabilidad, entonces, también es de las autoridades que lo permitieron.

Para completar el panorama sombrío, el  actual presidente de Chalate José Alas Rivas pidió a FESFUT la suspensión de juego de mañana ante Sonsonate por amenazas.

El resto

El resto de los equipos, excepto Alianza y Metapán, han sufrido complicaciones por impagos en este y torneos anteriores, según los registros de la Primera división. Cabe aclarar que “no” tienen sanción en el reglamento de competencia aquellos equipos que inclumplen. La situación tampoco es fácil para los que cumplen, sobre todo para Metapán que debió bajar un 30 por ciento su planilla actual para poder cumplir con los compromisos contractuales.

Firpo, Dragón, FAS y Pasaquina han pasado momentos complicados en este y torneos anteriores. Los Burros todavía le adeudan a su ex DT Hugo Ovelar, hoy en Limeño, equipo que acaba de pagar febrero. La UES aún debe febrero y los días de marzo a su plantel. Sonsonate y Santa Tecla hoy están al día.

¿Cómo cumplir?

Entre los equipos que suelen cumplir sus compromisos está Santa Tecla, René Guevara explica a EDH que “un club de fútbol debe de administrarse en todas sus aristas, mercadeo, finanzas, y lo que incluye cada una de ellas. En la parte financiera es importante la planificación antes de cada torneo, en algunos casos los ingresos están compuestos por la taquilla y los patrocinadores”.

Guevara agrega además que “dependiendo cual sea el ingreso proyectado que se tiene, en base a eso se arma la plantilla. O sea que la planificación financiera antes de la temporada es clave. Eso no significa que cualquiera pueda caer en situación de impago, generalmente eso se da por flujo de pagos, no es que no se quiera pagar a jugadores. A veces los patrocinadores se atrasan y eso causa problemas, ningún equipo está exento en algún momento caer en temas de flujos porque dependemos en gran parte de patrocinadores”.

La situación es complicada y las taquillas no ayudan. Según el estadígrafo Jaime Herrera, en toda la primera vuelta,  Alianza recaudó $151,951. Lejos, el que más pisto llevó por taquillas. Muy atrás lo siguen Águila ($89,878) Sonsonate ($48,834), FAS ($34,724), UES ($26,772), Tecla ($20,052). Muy poco para mantener una plantilla de Primera División.

Las irregularidades no terminan allí. “Es una pésima costumbre de nuestro fútbol profesional que al jugador no se le entregue copia de su contrato”, denunció ayer el apoderado de los jugadores de Chalatenango, Alex Portillo.

Quizás la síntesis final, la dio Carlos Carrillo, jugador del Chalate: “Mientras no haya una organización que vele por los derechos de los jugadores, siempre seremos atropellados”.

Tags Fútbol

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