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La magia tendrá que esperar
Jorge Mágico González se encuentra de
película, después de ser operado por una rotura de
la pleura de pulmón y fue dado de alta ayer al mediodía,
pero tendrá que pasar más de dos meses inactivo
Mauricio Vallejo M./EDH
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
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Fue un gran susto. El Mágico González
fue ingresado el viernes 27 de septiembre a las ocho de la noche
producto de un codazo a las costillas en un partido benefico
realizado en Ciudad Merliot.
Foto/Ricardo Benitez |
Fue un gran susto. El Mágico González fue ingresado
el viernes 27 de septiembre a las ocho de la noche producto de un
codazo a las costillas en un partido benefico realizado en Ciudad
Merliot.
Jaime La Chelona Rodríguez, su gran amigo,
fue el que lo llevó al Policlínica Casa de Salud y
no se separó de él en ningún momento. El primero
en atenderlo fue el doctor Oscar Judice, un ortopeda que descartó
la fractura y lo remitió a los cirujanos.
Cuando llegó el doctor Roberto Calderón, experto
en cirugía, le preguntó: ¿Qué
te pasó, Mágico? Él contestó:
He irrespetado el fútbol, doctor. Ambos rieron
con la ocurrencia. La amistad del doctor Calderón con el
Mágico viene desde 1990, fecha en que la selección
salvadoreña iniciaba el camino clasificatorio de USA 94.
Jorge había llegado apenas con la queja del dolor, pero
no tenía ni un sólo hueso roto, aunque padecía
un trauma cerrado de tórax, porque fue un golpe externo,
esto hizo que la pleura (telita que cubre el pulmón) se rompiera.
Toda esta explicación médica para afirmar que el
pulmón izquierdo se colapsó y era necesario devolverlo
a su puesto.
Los cirujanos se pusieron en marcha y realizaron una torascastomia.
Le introdujeron un tubo en el pulmón izquierdo para inflarlo
y volverlo a su lugar. González soportó el aparato
durante 48 horas en las que logró muchas amistades. Sobre
todo con las enfermeras del lugar, que bromeaban mucho con él
y a las que también moldeó a su estilo de vida: dormir
de día, despierto de noche.
Mágico a descansar
El alta fue firmada por el doctor a las 11:00 am., pero el Mágico
decidió irse del hospital recién a las tres de la
tarde. Cuando Calderón llegó al cuarto del futbolista,
lo encontró acostado y con una toalla en la cabeza. Mirá
Jorge, deberías bañarte porque ya te podés
ir a tu casa, le dijo el médico. Mágico
tenía un poco de miedo, por eso se quería quedar,
confesó el doctor. Al final, González se arregló
y su fue. Jorge tendrá que esperar dos meses para volver
a correr.
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