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Suspenden
partido Alianza - Dragón
El
partido Dragón-Alianza fue suspendido a los 43 minutos por
un corte de energía. Hoy a las 3 p.m se completará
lo que faltaba.
Marcelo Betancourt
Deportes
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
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Al cumplirse los 20 minutos
del corte de energía, el árbitro Neftalí
Recinos se reunió con Roberto Díaz, representante
de Alianza, y Domingo Ramos, de Dragón, y resolvieron
que el partido no podía seguir.Foto
EDH / Huber Rosales
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Al cumplirse los 20 minutos del corte de energía, el árbitro
Neftalí Recinos se reunió con Roberto Díaz,
representante de Alianza, y Domingo Ramos, de Dragón, y resolvieron
que el partido no podía seguir.
Se habían disputado 43 minutos y el 0-0 parecía inquebrantable.
Neftalí sacó su cuadernito y leyó en voz alta.
Según este artículo, al jugarse más de
35 minutos este partido debe completarse en las próximas
48 horas, dijo. Díaz propuso que se jugará a
las 2 pm de hoy. Pero al final aceptó la postura de Ramos,
que quería que fuera a las 3 pm.
Sin luces
A decir verdad, el partido careció de todo brillo. En los
primeros 10 minutos Dragón se mostró más activo
y lo certificó con los números: cobró tres
tiros de esquina y tuvo una clara situación de gol. Pero
el portero Montes le sacó a Arriola.
Cuando Alianza dejó de recurrir al pelotazo e intentó
llegar mediante el juego colectivo le fue mucho mejor. Y esa mejoría
se notó en un par de paredes entre Adonai Martínez
y Alexandre Pinto. Sin embargo las jugadas de ataque no fueron demasiado
punzantes y siempre se encontraron con una defensa bien parada.
Dragón esperaba con cuatro en línea y casi pegado
dispuso de dos volantes de contención -Salamanca y Chávez-
para cercar todos los intentos de Alianza.
Pero una jugada parecía que iba a cambiar el partido en el
minuto 21. Fue la durísima entrada del hondureño Abel
Rodríguez sobre Chávez. El árbitro Neftalí
Recinos no tuvo piedad e hizo lo que correspondía: le mostró
roja directa y Alianza se quedó con diez.
Julio Escobar, que debió seguir el partido soportando la
lluvia desde las gradas por su expulsión en la fecha anterior,
movió sus piezas. Sacó a Riquelmi, un elemento de
ataque, y puso a Serrano, un contención.
Un minuto más tarde, viendo que Alianza le daba espacios,
Mario Martínez contestó con un cambio: hizo ingresar
a René Peñate- todavía con su nariz vendada
por el golpe que le aplicó su compañero Luis Martínez-
por Huezo. Una clara intención ofensiva que sin embargo tuvo
poco efecto.
Es cierto que se adelantó en el terreno y tuvo más
poseción del balón, pero no concretó ninguna
llegada clara al arco defendido por Miguel Montes.
Además, el campo de juego conspiraba contra el juego. La
pelota se quedaba en los charcos, los jugadores no podían
hacer pie y nadie ponía un poco de luz.
Hasta que en el minuto 43 se apagaron dos torres de las cuatro de
iluminación y todo quedó en nada. Parecía,
como tantas otras veces, que se podía seguir, pero esta vez
no se hizo la luz.
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