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Diseño

Video mapping: engranaje de arte visual y tecnología

Estudios creativos del país han explorado esta técnica que expone imágenes en fachadas o superficies de monumentos históricos o culturales. ¡Un deleite visual para los espectadores!

Video mapping en El Salvador

Iglesia de Metapán, en Santa Ana. Lo tridimensional es un recurso frecuento en video maping. | Foto por Interlav

Iglesia de Metapán. Lo tridimensional es un recurso frecuento en video mapping.

Significativos monumentos a nivel mundial han servido como espacios para proyectar videos e imágenes sobre sus fachadas o superficies, técnica conocida en el mundo del arte audiovisual como mapping o video mapping.

El Salvador también se ha sumergido en esta disciplina innovadora y creativa. “Interlav” y “El Monstruo” son empresas pioneras en este arte tecnológico que requiere de múltiples expertos: programadores, diseñadores, creativos, animadores, y muchas veces, son ellos mismos quienes deben ponerse el sombrero de ingenieros, arquitectos y montadores.

El Palacio Tecleño, el Palacio Nacional, el monumento al Divino Salvador del Mundo, la catedral de San Salvador y Santa Ana, entre otros lugares, han sido escenarios para el desarrollo de este arte visual. 

Para Ricardo Rivera, director de “Interlav”, el video mapping tiene como virtud la perfección. Exactitud porque cada imagen proyectada debe ajustarse a cada ángulo, línea o circunferencia que posee la estructura donde se exhibirá el contenido multimedia.

A pesar de que este recurso sea utilizado por grandes empresas o entidades públicas para publicidad, son los espectadores quienes experimentan un momento de esparcimiento a través de las luces, transiciones, formas tridimensionales, música y los  discursos visuales que caracterizan esta técnica.

Para el director creativo de “Interlav”, German Hernández, el videomapping también posee un eje cultural. Son estos creativos los que han realizado montajes con imágenes que exponen tradiciones y elementos típicos de diferentes pueblos, dando al público un sentido de pertenencia a su comunidad.

El video mapping también se ha convertido en un recurso de prevención de la violencia, según Hernández. Los gobiernos locales hondureños han explotado este espectáculo visual para que los habitantes de determinados pueblos o ciudades convivan en un ambiente armónico. “Es un espectáculo y se respeta como tal. Hay todo un preámbulo, los artistas locales hacen un show previo. De repente están rodeados por más de diez mil espectadores atentos a un espectáculo, en el que durante 20 minutos están a la par y pueden convivir en paz. Eso socialmente genera un gran impacto”, explicó el creativo y fotógrafo.

Honduras, Guatemala, Nicaragua han presenciado esta técnica visual gracias al talento nacional pero también el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas, en Venezuela, tuvo la oportunidad de presenciar un ambiente de proyección creativa gracias a “El Monstruo”. 
Este estudio creativo está liderado por Claudia Olmedo, diseñadora que se enfrentó y exploró el video mapping mientras estudiaba en España hace más de ocho años. 

La falta de una oferta académica, el elevado costo para adquirir el equipo y la brecha tecnológica, herramienta esencial para crear este espectáculo visual, entre El Salvador y Europa es evidente, sin embargo los artistas visuales de “El Monstruo” han sabido superar las limitaciones y agregan a la experiencia de video mapping la interacción.

Cada estudio de diseño creativo ha logrado explorar, a su manera, esta técnica de ilusión óptica y de impacto visual, provocando así en la audiencia un momento gratificante. Hernández lo describió como un “lenguaje que borra brechas generacionales”, ya que en una de las primeras intervenciones de video mapping que realizó Interlav, una pareja de adultos mayores expresó asombrada: “¡vivimos para ver esto!”. 

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