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¿En verdad hay ángeles? Te sorprenderá conocer la respuesta

Los ángeles pueden ser tan humanos como espirituales, pueden vivir tanto en los cielos como en la tierra y pueden ser esas personas que bendicen tu diario vivir con su sola presencia

¿En verdad hay ángeles? Te sorprenderá conocer la respuesta

Las festividades navideñas suelen tener diversos significados para las personas, ya que mientras para algunos significan la oportunidad de reunirse con la familia entera, para otros son el momento preciso para descansar y renovarse de todo lo vivido a lo largo del año.

Sin embargo, para algunos otros esta es una época en la que las festividades están encaminadas a recordar lo acontecido hace más de dos mil años en un pueblecito llamado Belén.

Al pensar en el nacimiento de Cristo, recordamos ciertas señales, personajes y acontecimientos que rodearon dicho suceso. Los pastores, los magos, la estrella y los ángeles que custodiaron a María y al pequeño Jesús, son parte de esos simbolismos de la Navidad.

Precisamente, es en esta época del año en la que temas como la existencia de los ángeles, se tocan en más de una ocasión. Como suele suceder con este tipo de tópicos, que rayan entre la realidad y la fantasía, la existencia de ángeles a nuestro alrededor, ha sido sumamente cuestionada.

Sin embargo, el comprender que dichos seres pueden ser tan humanos como espirituales, abrirá nuestros ojos hacia una nueva y maravillosa verdad. Si alguna vez tú te has preguntado: ¿En verdad hay ángeles junto a mí?, te comparto cuatro puntos que pueden ayudarte a descubrir una realidad sorprendente. 

1. Tus padres, hijos, pareja y demás familia son ángeles imperceptibles en tu vida 
Ciertamente, pensar en los ángeles que custodiaron a Cristo al nacer, puede parecerte una idea un tanto lejana y ajena a tu tiempo y circunstancias.

No obstante, aceptar que tus padres fueron los primeros ángeles que te cuidaron y protegieron —tal como sucedió con Jesús—, te acercará un poco más a esta verdad. Reconocer que en tus hijos, tu pareja, abuelos, hermanos, primos, etc., has encontrado —en más de una ocasión— el apoyo y la fortaleza necesaria para salir adelante de tus problemas y desafíos, te permitirá verlos como los ángeles que forman parte de tu vida.

2. Tus buenos amigos pueden ser una influencia angelical 
Los amigos que están en los buenos, los malos y los más terribles momentos, también pueden ser ángeles para ti. Ese amigo o amiga que se preocupa por saber cómo estás, que se da el tiempo para visitarte cuando estás enfermo o que es capaz de servirte cuando más lo necesitas, es un ángel de carne y hueso que no necesita alas para bendecir tu vida. 

3. Maestros, jefes, compañeros, vecinos y demás pueden ser un apoyo y protección en tu vida 
Así es, todas las personas que han intervenido en tu vida —ya sea enseñándote, proporcionándote trabajo, ayudándote en tus labores o simplemente haciéndote más ameno tu existir— pueden ser también considerados como ángeles.

Tan solo piénsalo: ¿qué sería de tus conocimientos sin ese maestro que te enseñó el secreto de las matemáticas? ¿Qué harías sin ese jefe que te comprende y apoya cuando tienes problemas personales? ¿Qué harías sin el vecino que siempre está dispuesto a cuidar de tu mascota cuando sales de vacaciones?

Date cuenta, son esas personas comunes las que pueden crear una gran diferencia en tu vida.

4. Los desconocidos también pueden ser ángeles 
Un médico eficiente, una enfermera amable, un conductor que te cede el paso cuando vas tarde o simplemente, un niño que te sonríe en la calle el día que sientes que tu mundo se derrumba, pueden ser los ángeles que custodian tu vivir.

Es probable que con las prisas y la rutina diaria no te des cuenta de cuántas personas desconocidas mejoran tus condiciones y circunstancias. Sólo es cuestión de que te detengas un par de minutos a mirar el mundo que te rodea. Si lo haces, seguro te percatarás de la presencia constante de esos seres que ahora mismo están junto a ti.

Finalmente, tú que eres mamá, papá, hijo, amiga, maestro, vendedor, estudiante, intendente, etc., puedes ser también el ángel que aligere la carga de otros. Puedes ser quien cambie o influya positivamente en la vida del necesitado, del abandonado, del rezagado, del descarriado.

Puedes ser precisamente tú, la protección y fortaleza de quien ha olvidado por completo que los ángeles existen, no sólo en los cielos, sino en la tierra también.

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