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¿Qué decir a mis hijos sobre Dios cuando ocurre una tragedia?

A medida que ayudes a entender estas importantes verdades a tus hijos, ellos entenderán que no están solos y que en esta vida las pruebas nos ayudan a apreciar los milagros cotidianos.

¿Qué respuestas puedo dar a mis hijos sobre Dios cuando ocurre una tragedia?

Como adultos, sabemos que todo evento en la vida trae consigo sus aspectos positivos y negativos, pero cuando tienes niños pequeños, es difícil explicarles la parte buena de los eventos trágicos.

Por ejemplo, hace poco nuestra familia pasó por una experiencia difícil y uno de mis sobrinos me hizo la siguiente pregunta: “¿Dios me conoce y se interesa por mí?” Le pregunté por qué me preguntaba eso y dijo que no sabía con seguridad sobre el amor de Dios porque Él permitía que pasaran cosas tan tristes e injustas.

Como adultos es frecuente que tengamos que responder a este tipo de preguntas, por lo que me gustaría compartir algunas respuestas que le di, que podrían serte útiles en caso de que te suceda algo similar: 

1. Dios ama a sus hijos
Desde el principio del mundo, Dios mostró al hombre que todo lo que había creado antes que al hombre, es decir, el mundo, las plantas, los animales, todo ello lo creó por amor al hombre.

Cuando un hijo u otro pariente te pregunta si son verdaderamente amados por Dios, podrías explicarle que Él conoció a cada ser que nos ha precedido y nos conoce a cada uno, se interesa por nosotros y ha expresado Sus palabras a los profetas en las escrituras sobre la manera en la cual se interesa por nosotros, lo que espera de nosotros y lo que Él nos dará como recompensa. 

2. Él conoce a cada uno de Sus hijos
Los hijos necesitan también conocerse a sí mismos e interesarse genuinamente por entender su propósito en la vida. En esto nosotros como padres somos esenciales para ayudarles a desarrollar humildad hacia las cosas que deben aprender.

Cuando los hijos sienten temor o duda sobre el valor que tienen y nos expresan esas preocupaciones, podemos asegurarles que Dios, que se interesa por cada uno de nosotros, sabe que somos débiles y nos ha dado la fe para que seamos fuertes. 

3. Él nos ayuda a enfrentar las tristezas
Algo que puede ayudarte a apoyar a tu hijo es el entender que Dios sabe que en este mundo tendríamos tristezas y nos ha capacitado para hallar gozo cuando obramos bien.

Por ejemplo, puedes explicar a tus hijos que contraemos enfermedades para poder desarrollar humildad y pasar la prueba, pero sobre todo, Dios sabe que en esos momentos de aflicción necesitaremos una mano extendida de ayuda y ser agradecidos. 

4. La realidad de los milagros sencillos 
En algunas ocasiones, los hijos necesitan recordar que los milagros todavía existen, y hay gran gozo cuando los descubrimos porque son acontecimientos especiales que de otra manera no podrían verificarse.

A veces tenemos la tendencia a querer recibir cosas grandes a las que sí podríamos llamar milagros, pero algo que he aprendido es que el mayor milagro que uno puede apreciar es algo sencillo, tal como encontrar un hombre o una mujer que aman a Dios y sirven a sus semejantes.

Quizá entonces el mayor milagro se produzca dentro de nosotros mismos, se desarrolle y desenvuelva dentro de las fibras de nuestro propio ser, y tal vez otras personas sean los que lo vean y palpen, aún cuando estemos enfrentando grandes dificultades y tragedias en nuestras vidas.

A medida que ayudes a entender estas importantes verdades a tus hijos, ellos entenderán que no están solos y que en esta vida las pruebas nos ayudan a apreciar los milagros cotidianos pues, tal como escribió Antoine de Saint-Exupéry (1900-1944), “no se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos”.

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