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Inicia el año con propósitos saludables

El comienzo del año es perfecto para plantearte propósitos  y más aún si tienen que ver con la salud. Aquí están algunos ejemplos que podrías tomar en cuenta.

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1. Cuida tu alimentación

Aunque la obesidad tiene una base genética ya incuestionable, la realidad es que si cuidas lo que comes y cambias tu estilo de vida se reducen considerablemente las probabilidades de ser obeso y con ello el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. 

Al comer fuera de casa, la experta en nutrición, Tatiana Rivera sugiere ‘escanear’ las opciones disponibles y elegir cuáles son las que más se te apetecen antes de llenar el plato sin moderación. 

También indica que es mejor no tener una lista de alimentos prohibidos, sino que lo ideal son las porciones controladas. Si tu debilidad son los postres, por ejemplo, prueba uno o dos bocados para saciar el antojo sin comer todo el pastel.

2. Nicotina y alcohol
Si dejar atrás el olor a tabaco del aliento y la ropa, subir las escaleras sin asfixiarte y levantarte cada mañana sin toser no son motivos suficientes para dejar de fumar, igual lo es el hecho de que este hábito es responsable de un buen porcentaje de muertes por cardiopatía isquémica, así como de fallecimientos por cáncer de pulmón, bronquios y tráquea. Compra tu última cajetilla y cuando ya solo quede un cigarrillo, fúmalo consciente de que será el último.
Rivera también sugiere limitar el consumo de alcohol. No sólo por la cantidad de calorías que consumes, sino por el efecto negativo que tiene en tu metabolismo. 

3. Más actividad física
“Entrar en movimiento a primera hora nos ayuda a empezar el día activando nuestro metabolismo. Si no logras cumplir tu rutina habitual intenta completar por lo menos 15 minutos de actividad física diaria”, recomienda la nutricionista Rivera.
Mantenerse en forma no es tan complicado, solo necesitas ropa adecuada y buscar el deporte que más se ajuste a nuestras necesidades y gustos: aeróbicos, zumba, pilates, natación, spinning, footing… Hay una gran cantidad de actividades individuales o en grupo que ayudan a conservar tonificada la musculatura, quemar calorías y hacernos sentir mejor.

4. Activa tu mente
Este año no te limites a leer solo catálogos o los informes de actividad de tu empresa. Sé creativo y activa tu mente, sumérgete en varios libros y estudia idiomas. Son rutinas de entrenamiento mental ideales, como también lo son afrontar cálculos mentales o resolver crucigramas. 
Haciendo esto fomentarás el aprendizaje y potenciarás tu memoria, al tiempo que protegerás tu cerebro contra el deterioro cognitivo y determinadas enfermedades neuronales, como el alzheimer o la demencia.

5. Frena el estrés
El estrés nos ayuda a estar alerta y, por lo tanto, nos protege ante los riesgos; pero también, si no lo controlamos adecuadamente, es la causa de dolores de cabeza, angustia, náuseas e hipertensión, además de dañar el pelo y la piel. Una vez detectados los motivos, resulta primordial minimizarlos y abordar estrategias que contribuyan a desconectar y relajarnos; para algunos lo mejor es practicar algo de ejercicio físico, para otros la mejor receta consiste en media hora de meditación diaria. Se trata de que cada cual encuentre su manera de reducir sus efectos sobre nuestro organismo.

6. Consulta con tu médico
Las revisiones médicas deberían formar parte de nuestra rutina; dejarlo para más tarde o no encontrar nunca el momento nos puede salir caro, por lo que no seas perezoso y cumple con tu agenda. 
Las visitas anuales al ginecólogo, al urólogo, al oftalmólogo o al odontólogo son claves para gozar de una buena salud. Las citas recomendadas con cada especialista y las pruebas asociadas a ellas dependerán de la edad y el sexo. Si sigues este tipo de recomendaciones, es posible diagnosticar de forma precoz muchas enfermedades que llegan a ser fatales si no se detectan a tiempo.

7. Sonríe más
Está demostrado que la sonrisa tiene muchos beneficios para la salud: relaja los músculos de la cara, ayuda a una mejor oxigenación del cuerpo y regula el pulso cardíaco. Además, es la mejor carta de presentación: ¡solo tenemos una oportunidad para causar una buena primera impresión! Si quieres disfrutar del poder que da una sonrisa y, al mismo tiempo, lucir la mejor de las dentaduras, cumple unos consejos básicos y sencillos de higiene bucodental: lávate los dientes después de cada comida y visita al especialista, al menos, una vez al año.

8.  Hidrátate
No beber el suficiente líquido aumenta la presión cardiovascular y del ritmo cardíaco de forma progresiva, lo que deriva en un aumento de la percepción de fatiga. 
“Intenta incluir alimentos ricos en agua en vez de tratar de tomar tus 8-10 vasos de agua diarios. Los alimentos como vegetales y frutas nos ayudan a mantenernos hidratados, muchas veces podemos confundir la deshidratación con hambre”, dice Rivera. 

9. Sé optimista
Sacúdete el pesimismo de la espalda, rodéate de gente alegre y disfruta de la vida a pesar de los inconvenientes. ¿Sabías que ser optimista mejora la salud? Pues sí, el estado de ánimo influye directamente sobre nuestro estado general. Un estado emocional eminentemente negativo puede llegar a provocar daños a nivel físico, esto es lo que ocurre con las enfermedades psicosomáticas. Ser optimista o pesimista es una elección vital. ¡En tu mano está!

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