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Estrenan última parte de trilogía "El Salvador: Los archivos perdidos del conflicto"

La noche de ayer, se estrenó en Cinemark La Gran Vía, con invitados especiales y medios de comunicación. El público podrá disfrutar de “La Paz” a partir de este jueves 12.

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Archivos Perdidos III: Lo que la guerra nos enseñó | Foto por elsalv

Podría decirse que hablar de la guerra muchos años después, puede parecer cansado y redundante, sobre todo cuando la firma de los acuerdos de paz que en el año 1,992 habría de sellar un conflicto, aparentemente, aún no ha terminado.

 ¿A caso la guerra pudo solo haberse quitado sus ropas viejas y renovarlas con tatuajes y símbolos mortales? En este punto, cabe preguntarse si la tinta y el papel sellaron verdaderamente algo en el año 92. Dicen que un país sin memoria está destinado al limbo del constante fracaso, pero que bueno que haya personas que se preocupen por alimentar esa “memoria histórica” que, históricamente, siempre le ha hecho falta a El Salvador.

La noche de ayer, se estrenó en el país la tercera y última parte del proyecto cinematográfico “El Salvador: los archivos perdidos del conflicto”, que se titula “La Paz”.

La premier fue para invitados especiales y medios de comunicación y este jueves 12 el público salvadoreño podrá hacerse su opinión de la trilogía completa. 

“Hay que entendernos y entender mejor las necesidades de El Salvador”, reflexionó el productor ejecutivo Ricardo Simán.

Se debe resaltar que el cineasta Gerardo Muyshondt fue tallando con pasión y con manos políticamente descoloridas, una trilogía que cambiaría completamente su visión de la Guerra y que, además, ayudará a entender mucho el actual momento en que vive el país. “Un País sufre cuando hay una guerra, retrocede, queda dividido por más que se firme la paz”, sus palabras podrían encajar a la perfección en la coyuntura social actual de El Salvador.

Muyshondt es puntual cuando asevera que el proyecto surgió “con el fin social de educar y de despertar el patriotismo en la gente, sobre todo en los jóvenes (...) dejar un legado adicional a lo que ahora hay, pero en un formato distinto al tradicional”.

Los más jóvenes se preguntan ¿por qué hubo guerra?, y para no caer en la simplicidad absurda del partido de fútbol, el director nos facilita en un lenguaje visual bastante atractivo, digerible y muy consecuente, tres documentales que pueden servir de referente a la hora de querer saber más sobre el país en el cual se vive, para poder entenderlo y para no odiarlo tanto.

Este proyecto inicia en el año 1,975, pasa por el asesinato del poeta Roque Dalton, la insurrección militar del año 79, el asesinato de Monseñor Romero y los jesuitas de la UCA, el apoyo de Estados Unidos al gobierno y a los militares, secuestros, la ofensiva del 89 y los Acuerdos de Paz en el año de 1992... Al final, la gran conclusión a la que llegan las fuentes entrevistadas que fueron protagonistas de la guerra, es que “combatiendo no se saca adelante al país”. 

Pero además de abrir las mentes y la puerta cerrada de la historia, también abre esa puerta oxidada y pequeña del cine en el país, donde es toda una odisea y a veces una pesadilla tener acceso, “hacer cine en este país es muy difícil” asevera Muyshondt, director y productor.

Es en este punto cuando aparece una persona importante con un apoyo crucial, Ricardo Simán, quien en el año 1979 compra un betamax y se dedica a grabar los noticieros hasta el año 1992, con seguridad uno de los aportes más importantes a la trilogía de los Archivos. “Nos juntamos y conformamos un comité editorial junto a Sergio Rodríguez, éramos quienes tomábamos las decisiones de qué iba y qué no, qué se contaba y no”,  explica. 

Una investigación de 18 meses, 250 horas de material inédito y casi 2 años y medio de producción. Pensado como un documental, terminó siendo una trilogía: Las Causas, La Guerra y La Paz.

Esta última aborda la ofensiva de 1989, los diálogos para concretar la paz, la firma de los acuerdos y el secuestro de Andrés Suster en 1995, como el último hecho relacionado a aquel conflicto.

De acuerdo, al productor ejecutivo asociado Sergio Rodríguez, los protagonistas de esta tercera parte sorprenderán al público.

“En esta tercera entrega presentamos los últimos acontecimientos más importantes de la guerra. Pero lo principal es que podamos reflexionar sobre ellos y definir la ruta del país que queremos”, afirmó  Simán  previo al inicio de la premier, ayer en Cinemark La Gran Vía.

En su oportunidad, Muyshondt advirtió sobre lo difícil que es hacer cine en un país donde todo se tiende a politizar, ademas del poco o casi inexistente apoyo. Así fue como el primer proyecto “Uno: La historia de un Gol” lo hizo con fondos propios, tuvo que lanzarlo afuera para que luego el malinchismo destructor pudiera suavizar sus brazos y poderlo acoger en su propio país.

La tierra es dura, pero siempre puede arañarse, y muestra de esto es esta trilogía que nos ayudará a entender mas sobre el antes y, sobre todo, el después de la guerra. ¿Qué ha pasado, qué rumbo hemos tomado y ese es el ideal para un país tan convulsionado históricamente? 

Además, nos enseña que la guerra jamás debería de ser un medio para la paz y sí el diálogo, la convergencia, algo que entendieron y que, quizá, pasaba por las mentes de los protagonistas de ambos bandos en el pasado. Mientras, hoy, han compartido sentados en sus butacas con sus respectivas palomitas de maíz y refrescos de este proyecto.

“Es importante que las nuevas generaciones sepan lo que pasó en realidad... que no se tergiverse la historia”, exclamó el alcalde de Santa Tecla, Roberto D’Abuisson.

El arenero está convencido de que en la actualidad, la sociedad salvadoreña es más convergente y unida a la hora de buscar la democracia y la tan ansiada paz.

Pero la paz se logra no olvidando los errores pasados.

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