Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

6 consejos para calmar los nervios ante una entrevista laboral o una presentación

En esta edición de LIFEadvice, Coach Kim comparte algunos consejos para calmarse y cobrar seguridad antes de una entrevista, una presentación o un encuentro deportivo importante.

Entrevista de trabajo

Retomada de imujer | Foto por elsalv

Pregunta: La semana próxima tengo una entrevista por el trabajo de mis sueños y un gran ascenso. Ese empleo significaría un mundo de diferencia para mi familia y para mí. 

Pero tengo tanto miedo de no obtenerlo, que sin duda mi temor y mi inseguridad se van a hacer evidentes en la entrevista. 

¿Me podría dar algún consejo para tranquilizarme de modo tal de transmitir seguridad? 
Respuesta: Está en lo cierto: el temor y el nerviosismo podrían sabotear su entrevista. 

Sigue leyendo: ¿Buscas trabajo? 10 signos de ofertas de trabajo falsas

Cuando alguien se muestra asustado, nervioso o temeroso, la otra persona lo percibe, y eso no es atractivo. El miedo transmite falta de confianza en uno mismo y hace que los demás duden de nuestra capacidad. 

Los siguientes son algunos consejos para superar el miedo: (Estos consejos también funcionan antes de un examen, un recital, un encuentro deportivo o una presentación importantes.)

1. Practicar respiración diafragmática: Mientras espera la entrevista, recuéstese en la silla, levante los brazos y colóquelos detrás de la cabeza y respire profundo, de modo tal de sentir que el pecho y el estómago se expanden y vuelven a comprimirse. Haga eso durante unos minutos para calmar el sistema nervioso parasimpático y abandonar el impulso de “lucha o huída”. Cuando el sistema nervioso parasimpático se impone, no se puede pensar con claridad suficiente para que el resto de estos pasos funcione. 

2. Recuerde que no está en juego su valor como persona: Recuerde que su valor intrínseco no cambia en absoluto, de modo que independientemente del resultado de esa situación, se seguirá teniendo el mismo valor que antes. También se tiene el mismo valor que todas las demás personas del planeta. No hay nada en riesgo porque se es la misma persona se consiga o no el empleo. 

3. Recuerde que en el universo hay orden: La vida es un aula y el universo es un maestro sabio que siempre nos proporciona el viaje educativo perfecto. Si obtener ese empleo, ganar ese juego o tener éxito en esa presentación es lo mejor para nosotros, ocurrirá. Si perder en ese momento es más útil para nuestra educación y nuestro crecimiento, así será. De cualquiera de las dos formas se está a salvo y no hay nada que temer. 
Oprah Winfrey dijo: “Creo en las mareas del universo. Creo que la vida es más que lo que vemos. Creo que hay un orden divino que excede mi control y creo que, pase lo que pase, voy a estar bien.” Hay que decidir tener confianza en que el universo sabe lo que hace y se tendrá paz y calma en todas partes. No importa lo que pase, hay que confiar en que el universo conspira en nuestro favor. 

4. Asegúrese de ver a los entrevistadores (o a las otras personas que participan en ese momento) como sus iguales: Los seres humanos tendemos a ver a los demás como mejores o peores que nosotros. En una situación de entrevista laboral, tendemos a sentirnos “menos que” la persona que nos entrevista. También nos sentimos intimidados porque esa persona tiene poder sobre nuestro futuro. Es muy importante recordar que todos los seres humanos tienen el mismo valor intrínseco. Somos adultos iguales y nada tenemos que temer de esa persona porque, en última instancia, es el universo el que está a cargo de nuestro destino. No hay nada que temer. 

5. Concentrarse en dar en lugar de en recibir: La mayor parte de la gente aborda las entrevistas laborales concentrándose en recibir (en este caso, el empleo). Es un problema, ya que recibir energía implica dependencia y egoísmo, y eso no es atractivo. 
Lo mismo sucede en una presentación cuando se está concentrado en obtener la aprobación del público o de otras personas. Cuando se realiza una presentación con una energía de miedo, nunca alcanzamos nuestro mejor nivel. En lugar de ello, hay que concentrarse en las otras personas y en brindarnos a ellas. 
En una entrevista podemos concentrarnos en servir o dar a la compañía. Hay que hacer preguntas sobre sus necesidades y cómo podríamos ser más útiles. Se está ahí para dar, no para recibir. En una presentación o un encuentro deportivo, podemos concentrarnos en el amor por la música o por el deporte y en divertirnos en el proceso. Cuando lo que nos motiva es el amor, siempre nos desempeñamos mejor y la gente se siente atraída. Eso pasa porque el amor es aun más atractivo que la seguridad. 

6. Conducirse como un profesional: Hay que vestirse de manera profesional y apropiarse de la habitación a la que se entra. Extender la mano para saludar y ser el primero en decir “Hola” o “¿Cómo está?” Una vez sentados, hay que dejar que el entrevistador tome el control de la conversación. Durante la entrevista, hay que hacer contacto visual, sentarse erguido y sonreír. No hay que juguetear con la ropa ni el cabello. Son distracciones y revelan timidez. Basta con ser como en verdad somos y concentrarnos en dar, y nos irá muy bien. No hay nada que temer. 

Independientemente de cómo salga esto, eres una buena persona con el mismo valor que todos los demás. No hay que temer un rechazo ni lo que otros piensen de nosotros. Eso no significa nada. Perderemos sólo si dejamos que esa experiencia nos afecte en forma negativa. No hay nada en juego y no hay motivo para estar nerviosos. Podemos presentarnos con calma y seguridad. ¡Podemos hacerlo!

Lea además
Abrimos este espacio para el fomento de la libre expresión, que contribuya al debate y a la crítica constructiva. Te invitamos a hacer buen uso y a leer las normas de participación