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4 ventajas de mantener el orden en tu hogar

Si haces del orden un hábito, en poco tiempo te será más sencillo que esté todo en su lugar. Enséñales a tus hijos a ser ordenados desde que son pequeños. Lo mejor es que se acostumbren a colaborar en la casa.

4 ventajas de mantener el orden en tu hogar

Cuando era pequeña tenía un antiguo libro de cuentos que pertenecía a mi madre. Era uno de mis favoritos. Allí se relataban historias de todas partes del mundo. Cada relato, además de ser muy bonito, traía una moraleja y muy bellas ilustraciones.

Uno de aquellos cuentos era una historia japonesa que contaba la historia de un joven que era muy desordenado y sucio. Cuando usaba un mondadientes, en vez de tirarlo a la basura, lo arrojaba al piso. Por las noches, los mondadientes se transformaban en diminutos samuráis que lo atacaban.

Al final, el protagonista decide tirar aquellos “pequeños enemigos” a la basura y se termina el problema. Recuerdo que ese cuento me impresionaba mucho. Yo era muy desordenada. Con el tiempo comprendí que el desorden no aporta nada bueno. Ese cambio requirió un esfuerzo de mi parte.

Me costó implementar el orden en casa, pero lo logré. Yo no era como esas personas que son ordenadas por naturaleza, que no pueden ver nada fuera de lugar, que tienen siempre todo impecable.

Pero me empezó a suceder que cuando mantenía el orden, cada vez iba necesitando más que todo estuviera en su lugar. Y es que el orden tiene muchos beneficios:

1. Claridad de ideas: Cuanto más ordenada esté tu casa, más orden habrá en tu mente. ¿Será que el desorden nos distrae, nos provoca stress o nerviosismo? ¿Será, como muchos afirman, que el desorden exterior refleja un desorden interior? Sea como sea, es cierto que nuestra manera de vivir refleja nuestra manera de ser. En lo personal, me siento mucho más relajada y en armonía cuando mantengo mi hogar ordenado. En un hogar ordenado se vive mejor.

2. Puedes invitar gente a tu casa más a menudo­­: No tienes qué avergonzarte o incluso inventar excusas o ser descortés: tienes una casa que puede recibir visitas.

3. Hay más higiene: y, por lo mismo más salud.

4. Ahorras tiempo: Encuentras cosas que creías perdidas Si bien me sigue costando ¡y mucho!, vale la pena el esfuerzo. Por eso, aquí tienes algunos consejos para no enloquecer en el intento.

Haz del orden parte de tu rutina diaria: Aunque cueste al principio, si cada día le dedicas un poco de tiempo a ordenar, será más sencillo mantener todo en su lugar. De esa manera tu casa no se vuelve un caos total, debiéndole dedicar días enteros a acomodar todo. Lava la vajilla apenas la uses O al menos antes de acostarte.

No hay nada más feo que levantarse y ver la cocina sucia: Es desmotivante. Por eso, si la mantienes limpia será más agradable a la vista y empiezas el día de una mejor manera. No solo eso: no hay nada mejor para criar cucarachas u otros bichos, que dejar platos sucios toda la noche. 

Haz la cama al levantarte: Lleva solo un momento y mejora la apariencia de tu habitación. Puedes enseñarles a tus hijos a que también lo hagan con sus dormitorios. 

Ordena tu ropa sucia: Suena raro, pero no es complicado. Solo colócala en diferentes contenedores de acuerdo al color y al tipo. De esa manera será más práctico a la hora de lavar. Si haces del orden un hábito, en poco tiempo te será más sencillo que esté todo en su lugar.

Enséñales a tus hijos a ser ordenados desde que son pequeños: Lo mejor es que se acostumbren a colaborar en la casa, ya sea en el orden, como en la limpieza. Por supuesto, siempre acorde a la edad que tengan y sin que descuiden su tiempo de estudio y juego.

De esa forma las tareas del hogar no se harán tan pesadas y estarás sembrando la necesidad en ellos de ser ordenados. Esto les traerá grandes beneficios cuando sean adultos.

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