Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Salvadoreña destaca entre mejores cuerpos de EE.UU.

Su pasión por el ejercicio y la constancia permitieron que Flor María Morán destacara en el fisicoculturismo internacional

Flor Morán se agenció el quinto lugar entre cientos de aspirantes que llegaron a la competencia en Columbus, Ohio. foto edh/ La atleta muestra su trofeo en la competencia de fisicoculturismo.

Flor Morán se agenció el quinto lugar entre cientos de aspirantes que llegaron a la competencia en Columbus, Ohio. foto edh/ La atleta muestra su trofeo en la...

Flor Morán se agenció el quinto lugar entre cientos de aspirantes que llegaron a la competencia en Columbus, Ohio. foto edh/ La atleta muestra su trofeo en la competencia de fisicoculturismo.

Con tan sólo 11 de meses de entrenamiento, la salvadoreña Flor María Morán obtuvo el quinto lugar en el Campeonato Arnold Classic Sports 2015, en la categoría de Bikini Fitness hasta 1.59 cm de altura, el cual se realizó en Estados Unidos.

Morán, conocida como "Blossom Hill", compitió junto a 38 atletas de diferentes países del mundo, la mayoría de las cuales poseían una gran trayectoria en entreno.

El Campeonato Arnold Classic Sports es un certamen deportivo de gran importancia internacional para el fisicoculturismo y fitness, y tiene lugar en Columbus, Ohio, EE. UU.

Fue creado por Arnold Schwarzenegger y su socio James J. Lorimer, en 1989. Es considerada una de las más grandes competencias de fisicoculturismo con un gran número de premios.

Todos los años atletas alrededor del mundo se preparan para participar, y en el caso de El Salvador se realizó a través de la Federación Salvadoreña de Fisicoculturismo y Deportes Afines.

Morán obtuvo el derecho de representar a El Salvador gracias a su constancia de trabajo y participación en competencias. Ganó el tercer lugar en el Campeonato Nacional de Fitness 2014, tercer lugar en el Festival de Físico y Fitness 2014 y primer lugar en la Copa Centroamericana Bikini Internacional 2014.

Entre las grandes

Traer a casa el trofeo del Arnold Classic fue todo un reto y un sueño hecho realidad, pues más de 85 países fueron representados por destacadas atletas.

"Desde el momento en que me eligieron fue un mar de emociones, sobre todo por ser novata. Fue hasta en enero de este año que la Federación me pasó a categoría avanzada, por el desempeño que había obtenido en 2014. Así que me sentí muy nerviosa al ser la primera vez que iba a competir fuera del país", explicó Morán.

Y añadió que la responsabilidad que sentía al representar a El Salvador sobrepasaba sus expectativas, debido al corto tiempo que tenía en el deporte, ya que en ese momento solo tenía nueve meses entrenando y solo había participado en tres certámenes nacionales.

"Sentía que no estaba preparada para ese nivel de competencia, iba a pararme al lado de 38 atletas de diferentes países, atletas que no son novatas y que han participado en este tipo de eventos, así que la emoción incrementaba a cada instante", recordó.

Trabajo constante

Morán compitió en la categoría de Bikini Fitness, y para ello se preparó tres meses antes, mediante una disciplina de trabajo impuesta por Anthony Hernández, su entrenador y nutricionista, quien explicó que el entrenamiento se dividió en tres etapas.

Primero se priorizó la fuerza para lograr la tonificación, para ello la joven hizo muchas repeticiones bajas con mucho peso. Además de 120 minutos por semana de ejercicios cardiovasculares de intensidad moderada.

La alimentación balanceada también jugó un papel determinante, Hernández aseguró que el consumo de carbohidratos fue normal, mientras que le moderó la ingesta de proteínas.

Después se enfocó en la fuerza de resistencia, con mayor número de series en los grupos musculares, repeticiones entre 10-15, poco descanso entre serie y con un enfoque en sus grupos musculares más débiles. El ejercicio cardiovascular se aumentó a 150 minutos por semana con métodos de intervalos.

Y la última etapa, ya en el periodo competitivo, el entrenamiento muscular consistió en ejercicios con su propio peso corporal y métodos de entrenamiento en tres series sin descanso, el entrenamiento aeróbico fue de 150 minutos por semana.

En cuanto a la alimentación se bajó el consumo de carbohidratos simples como frutas, sin eliminarlas por completo, y se aumentaron las proteínas.

Sus inicios

Año y medio tardó Flor en colocarse entre las mejores atletas a nivel nacional. Ella contó que comenzó por pura casualidad y por la insistencia de sus amigos en el gimnasio, quienes le insistían en entrar el mundo del fisicoculturismo.

Su buena trayectoria en tan poco tiempo se debe, según Morán, a su entrenamiento continuo y a los cuidados que da a su cuerpo.

"Uno de mis amigos me preguntó si me gustaría participar en una competencia en Bikini Fitness... y mi pregunta fue ¿Y eso qué es? Porque como cualquier persona iba al gimnasio, pero no llevaba una rutina estricta y no hacía ningún tipo de dieta. Esta persona, que ahora es mi preparador físico, me explicó de qué se trataba y qué tenía que hacer para participar", detalló la atleta.

Ahora Morán se prepara para el campeonato de Fitness Nacional en mayo. Tiene como objetivo clasificar para poder representar al país en el certamen centroamericano que se realizará en Costa Rica.

Por ello, está enfocada en su entrenamiento, siempre de la mano de su entrenador y con el apoyo de la Federación de Fisicoculturismo de El Salvador.

"Me siento orgullosa, me hicieron conocer otro mundo, encontré, como siempre, más debilidades, más flaquezas, pero también conocí mi disciplina", finalizó.

Lea además
Abrimos este espacio para el fomento de la libre expresión, que contribuya al debate y a la crítica constructiva. Te invitamos a hacer buen uso y a leer las normas de participación