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El Salvador se unió al Día Internacional del Yoga

Ayer en 251 ciudades de 197 países, incluido El Salvador, cientos de yoguis practicaron posturas, mantras y conocieron más de esta disciplina

La clase de yoga estuvo dirigida a practicantes de todos los niveles. Fotos EDH René Quintanilla

La clase de yoga estuvo dirigida a practicantes de todos los niveles. Fotos EDH René Quintanilla

La clase de yoga estuvo dirigida a practicantes de todos los niveles. Fotos EDH René Quintanilla

Con casa llena, el centro de yoga Yogashala, ubicado en plaza Los Sueños, se unió a la celebración del Día Internacional del Yoga.

El señor José Manuel Pacas, cónsul honorario de la India en El Salvador, se dirigió a los asistentes y destacó la participación de los salvadoreños en esta celebración mundial que tiene como objetivo "transformar al individuo, ya que contempla mente, cuerpo y espíritu para que tengamos una mejoría en lo personal y para que podamos vivir en un ambiente de armonía y de paz".

Sin duda las expectativas del centro se cumplieron, ya que unas 55 personas de todas las edades, entre hombres, mujeres y niños, participaron del evento durante una hora y media.

"Estamos sorprendidos porque es la primera vez que se hace a nivel mundial y, a pesar de que Yogashala es relativamente nuevo y que también el yoga es una práctica nueva en el país, tuvimos una respuesta increíble", expresó la instructora del centro, Omayma Villanueva, quien fue la encargada de dirigir la clase.

De acuerdo con la instructora para el evento hubo un protocolo que fue enviado por el Primer Ministro de India, que incluía una charla inicial en la que se explicó el origen del yoga, su significado y finalidades. Esto seguido de una secuencia de posturas durante 30 minutos para finalizar con una meditación enfocada en la paz y el bienestar.

Si bien el yoga es de mucho beneficio a nivel físico, la instructora destaca lo positivo que es a nivel mental y emocional. "Esta práctica relaja todo el cuerpo y hace que entres en contacto con todo lo que te rodea y que puedas tomar decisiones más acertadas porque la mente está en cama", explicó.

Por su parte, Linda de Berríos, una de las asistentes, dijo que "la clase de hoy me gustó mucho. Era parte de unas clases que no había recibido y sentí que nos hizo sentir mejor internamente. Fue muy agradable".

De Berríos agregó que en lo personal ha sentido la diferencia desde que practica yoga en cuanto al bienestar general, la movilidad de las articulaciones y el sueño. Por lo mismo lo recomienda ampliamente incluso para las personas mayores.

Como todo lo nuevo, explica Villanueva, ha costado un poco que el yoga impacte en las personas. Esto a juicio de la profesional se debe a que de repente hay malos entendidos, sobre todo porque se le relaciona con temas religiosos. "Al inicio de la clase siempre explicamos que el yoga no es una religión ni un práctica religiosa donde se invoca a algún dios ni nada por el estilo. Es una práctica personal que busca el crecimiento interior y estar en bienestar y en armonía con lo que nos rodea".

En el mundo

Millones de entusiastas del yoga flexionaron y contorsionaron sus cuerpos en posturas complejas ayer para celebrar el primer Día Internacional del Yoga.

Con las primeras luces del día, el primer ministro indio, Narendra Modi, se puso al frente de la fiesta del yoga en uno de los actos más masivos convocados para esta jornada, el organizado en el centro de Nueva Delhi con casi 36.000 yoguis para transmitir al mundo el "poder suave" de esta práctica milenaria.

"No solo estamos celebrando la jornada, sino que estamos entrenando la mente humana para que comience una nueva era de paz y armonía. Este es un programa para el beneficio de la humanidad, a favor de un mundo sin tensiones y para propagar el mensaje de armonía", apuntó.

El evento de Nueva Delhi estableció un nuevo récord Guinness de la mayor clase de yoga en un mismo espacio, frente a la anterior marca de 29.973 lograda en 2005 también en el país asiático.

En París, miles de personas vestidas de blanco hicieron yoga sobre esteras amarillas bajo la torre Eiffel, y se celebraron actos similares en Bangkok, Kuala Lumpur, Seúl, Beijing, Manila, Afganistán, Italia, Madrid y otros lugares. —EDH/ AGENCIAS

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