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5 razones por las que una casa con niños no debe estar desordenada

No se trata de no dejarlos disfrutar su infancia, ni los juegos propios de ella, sino de hacerles notar que todo tiene un momento y sobre todo un lugar

5 razones por las que una casa con niños no debe estar desordenada

He oído la frase de "esta casa es de niños" para justificar que todos los rincones estén desordenado y llenos de juguetes. Con harto orgullo papás alegan que ellos no limitan los espacios a sus hijos y les dan plena libertad para vayan a todos los lugares que sean de su interés.

Ellos creen que comportarse de esta manera los hace ser padres comprensivos, permisibles y buenos, cuando lo que en realidad están provocando es confusión y mala conducta en sus pequeños.

No se trata de no dejarlos disfrutar su infancia, ni los juegos propios de ella, sino de hacerles notar que todo tiene un momento y sobre todo un lugar. El lado obscuro de dejar que los niños usen toda la casa para jugar: 

1. No respetan los límites 
Si les permites a tus hijos que usen cada muro, mueble u objeto para juego, no solo no respetarán tus cosas, sino que donde fueren actuarán de la misma manera. Que tú no tengas problema con que acaben con tus cosas está bien, pero no pretendas que los demás estén de acuerdo. 

2. Se vuelven desordenados 
El ejemplo es siempre la más efectiva enseñanza, si crecen creyendo que los calcetines van sobre la mesa del comedor, cuando crezcan vivirán de la misma manera. 

3. Exterior desordenado, interior desordenado 
Lo que ves es lo que hay. Lo que el desorden dice de nosotros es que nos cuesta poner en orden nuestras prioridades, que nuestras ideas son confusas y que vivimos en constante apatía, ¿es eso lo que quieres enseñar a tus hijos? 

4. Irresponsables 
"Es mi desorden, pero no es mi problema", eso es lo que das a entender a tus hijos cuando pueden ir de acá para allá haciendo lo que se les ocurra y dejando todo tirado sin consecuencias. 

5. Desconsiderados 
Que puedan saltar sobre los sillones, manchar las paredes, colgarse de las puertas es una gran falta de respeto al esfuerzo de quien pasa horas trabajando para darles un patrimonio.

No se te ocurriría dar un arma de verdad a tus hijos para jugar, o veneno, o un cuchillo aunque el pequeño lo pida a gritos; entonces ¿por qué crees que está bien que lance la pelota contra las lámparas o la tele?

Es normal para los niños ser desordenados, no les significa gran problema a edades tempranas, el detalle está en que no serán pequeños eternamente y como adultos sí requerimos estructura en nuestras vidas. Esa estructura se llama carácter por lo que finalmente sí se vuelve vital, y el modo correcto de lograrlo es que lo fomentamos desde la infancia.

Todos los extremos son malos. No intento que robes la alegría, la espontaneidad, la diversión y el derecho a ser niño de tus hijos, es suficiente con que delimites sus espacios, que seas constante en tus indicaciones y que les des las herramientas para que las lleven a cabo.

Ni ellos son malos niños porque les cuesta renunciar a los juegos, ni tu mal padre porque buscas hacer que reconozcan cuando deben terminarlos. Educar no siempre es divertido, pero en todas las circunstancias es necesario.

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