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Polémica por anuncio de OMS sobre carnes procesadas

Según la Organización Mundial de la Salud, el consumo carnes frescas como los filetes o el asado es un factor probable de causa de cáncer. Lo ideal, aseguran, es que estos se consuman con moderación.

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La alerta creada el lunes por la Organización Mundial de la Salud (OMS) de que la carne  procesada puede causar cáncer fue recibida con indiferencia y rechazo en países como Australia, Colombia, Nicaragua, además de Texas (Estados Unidos), que es cuna de una de las barbacoas más famosas del mundo. 

“Es un nuevo ejemplo de ciencia politizada, que no está fundada en la verdad”, así reaccionó el comisionado de Agricultura de Texas, Sid Miller, al estudio realizado por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer de la OMS. 

Según ese estudio, productos de carne procesada como el salami y el tocino ahumado de cerdo son cancerígenos para las personas y comparten un nivel de riesgo -el mayor- con el amianto, el humo del tabaco o el tubo de escape de un motor diésel. 

Además, los expertos también concluyeron que consumir carnes frescas como los filetes o el asado es un factor probable de causa de cáncer, al mismo nivel que el glifosato, un herbicida de amplia utilización. 

“La carne roja ha sido durante mucho tiempo, y seguirá siendo, una parte importante de una dieta saludable y bien balanceada”, añadió Miller al animar a los ciudadanos a no cambiar sus hábitos alimenticios y a no preocuparse por los resultados del estudio de la OMS. 

La famosa barbacoa texana, una institución en este estado sureño, contiene chuletas de ternera y de cerdo, pecho de res o salchichas, todos ellos productos que pueden causar cáncer según el estudio.

Por su lado, el portavoz de la Junta Agrícola de Texas, Gene Hall, se mostró confiado en que el aviso de la OMS no disuada a la población de consumir carne. 

“Yo no me lo creo, y tampoco creo que lo haga la gente”, dijo Hall al medio The Texas Tribune, al afirmar que “poner la carne roja al mismo nivel que el tabaco o el amianto, es absurdo”. 

“Por el momento, me parece que el apetito de la gente por la carne roja sigue intacto”, afirmó. 

En su reacción, además, Hall se mostró “escéptico con la ciencia” y dijo que “está muy de moda atacar el consumo de carne de vacuno”. 

Otras opiniones
Otro que reaccionó de manera negativa ante las conclusiones de la OMS fue el ministro australiano de Agricultura, Barnaby Joyce, quien en declaraciones a la cadena local ABC dijo que  la carne procesada “no debe ser comparada a los cigarrillos y evidentemente esto hace que sea una farsa”. 

“Si retiramos de la dieta diaria todo lo que la OMS dice que es cancerígeno, regresaríamos a la época de la caverna”, apuntó Joyce. 
Por su parte el empresario nicaragüense Alfredo Marín también desestimó  la alerta. “Tienen (los nutricionistas) 40 años de estar recomendando la dieta mediterránea y uno de sus principales ingredientes son las carnes curadas”, expresó.

Él considera que uno de los principales problemas de las carnes procesadas consiste en que son altas en grasa, contrario a la carne nicaragüense que no contiene tanta grasa.

La Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegan) también se pronunció afirmando que el estudio de la OMS “no es concluyente”. 
El presidente de Fedegan, José Félix Lafaurie aseguró que la investigación va en la misma dirección de otros informes en los que se advierten riesgos para la salud, pero que no entregan un dictamen certero. 

“Estos organismos han sacado informes en la misma dirección, como por ejemplo, que los rayos del sol causan cáncer de piel; si usted está expuesto todos los días al sol a la final puede tener unos melanomas si su cuerpo no tiene capacidad de respuesta frente a esta contingencia”, apuntó Lafaurie. 

Las recomendaciones
Luego de la controversia surgida, la doctora María Neira, directora del Departamento de Salud Pública y Determinantes Sociales y Medioambientales de la Salud de la OMS, dijo ayer que el consumo de carne debe ser moderado, como máximo de dos a tres veces por semana, y forma parte de una dieta variada y equilibrada.

Agregó que, “en el fondo, se trata de la misma recomendación que los nutricionistas y expertos en cáncer ya hacían en relación a tener una dieta” equilibrada. 

El secreto está en respetar lo que se conoce como “pirámide nutricional”, en cuya base están los alimentos que se pueden consumir todos los días (frutas y verduras) y que en la parte superior está formada por productos que se deben tomar de forma más moderada o esporádica, como las carnes procesadas y las rojas. 

“Además de una alimentación variada y equilibrada, el resto depende de una buena higiene de vida, en la que se reduzcan otros riesgos importantes, como el consumo de tabaco y de alcohol”, explicó.  Y añadió que “es importante tener una vida activa y lo menos sedentaria posible”. 

“No creo que nadie tenga en su dieta una ración de bacon o embutidos de forma diaria, en cantidades elevadas y durante años”, precisó. 
Sobre la influencia que tiene o no la calidad de la carne procesada en aumentar el riesgo de cáncer, la experta aclaró que no se trata de esto, “sino de las sustancias que se les añade durante su procesamiento”, como nitritos o en el proceso de salazón. 

Tales substancias son utilizadas para preservar, añadir sabor o simplemente para eliminar organismos infecciosos, “pero cuanto más se añadan en ese proceso (industrial) más riesgo habría”, recalcó. 

Recordó que las temperaturas de cocción constituyen otro elemento a tener en cuenta porque la carne en contacto directo y durante mucho tiempo con calor intenso o fuego directo libera sustancias conocidas desde hace varios años como cancerígenas. 

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