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5 pasos para evitar que tus hijos griten

Gritar daña las cuerdas vocales y genera un clima tenso, enséñale a tus hijos a no hacerlo

Procura que tus hijos aprendan que no es necesario levantar la voz

En muchas ocasiones hemos observado el trato que los adultos tienen hacia los niños. Por lo general las maestras, al menos en nuestros países, para que los alumnos las escuchen deben forzar la voz y, en la mayoría de los casos, terminan gritando.

De esta situación es posible realizar un análisis desde diferentes ángulos. Pero en esta ocasión, nos enfocaremos en el daño que pueden sufrir las cuerdas vocales cuando gritamos, ya sea en los adultos como en los niños, ya que estos últimos también suelen gritar bastante.

¿Cómo cuidar nuestra voz?

Es necesario que sepamos cuidar nuestra voz y la de toda la familia, enseñándoles a los hijos cómo hacerlo. Pero, ¿cómo podemos enseñar a nuestros hijos a no gritar?

En primer lugar debemos saber cuidarnos a nosotros mismos, para luego transmitirlo a nuestros hijos. Para ello es importante que estés pendiente de los siguientes puntos: Revisar periódicamente la voz con un especialista, realizar una correcta higiene bucal, beber abundante agua, evitar ambientes con presencia de humo, aprender técnicas de relajación para evitar tensiones musculares.

Una vez comprendido esto, hay algunas cosas que podemos enseñar a nuestros hijos para que eviten gritar y así cuiden su voz y cada parte del organismo involucrada con esta.

1. Voz armoniosa al hablar

Hablar de manera armoniosa sin subir la voz es muy importante. Para esto, podemos realizar juegos en los cuales se proponga hablar de manera suave. Como apoyo para esa actividad podemos leer cuentos, poesías o rimas divertidas.

2. Aprende a escuchar

Ejercitar la escucha en momentos de conversación con otra persona nos ayuda a controlar nuestra propia voz. Es importante enseñarles a escuchar y a no hablar mientras otra persona está expresando sus ideas. Aun en casos de nerviosismo o enojo, lo mejor es dejar de hablar y realizar respiraciones profundas para relajarnos.

3. Enseñar con el ejemplo

De nada sirve si les queremos inculcar a nuestros hijos la no-violencia, si entre los adultos no nos escuchamos y encima nos gritamos. Evita dirigirte a gritos a tus hijos y modera tu voz según lo que quieras expresarles.

4. Paciencia

Procura que tus hijos aprendan que no es necesario levantar la voz para que ésta sea escuchada y su opinión tomada en cuenta. Para ello, debes ser cuidadosa de nunca pasar por alto lo que tus hijos dicen: si perciben que no los escuchas, empezarán a gritar.

5. Expícales los perjudicial que es gritar

Explica a tus hijos el daño que se puede producir en el cuerpo a causa de los gritos. Nuestras cuerdas vocales son sensibles, y debemos cuidarlas alejándonos de ambientes contaminantes, llenos de humo, por ejemplo.    Por último, ayúdalos a entender que la voz es lo que nos permite expresarnos y comunicarnos, por lo que si la dañamos, perderemos una herramienta indispensable y valiosísima para conectarnos con el mundo. La voz somos nosotros mismos. Es un instrumento maravilloso que hay que cuidar con todas nuestras fuerzas.
 

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