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OMS crea fondo para respuesta a emergencias

Cien millones de dólares serán destinados para que la organización responda inmediatamente a futuras emergencias sanitarias

La directora de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Margaret Chan. foto EDH

La directora de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Margaret Chan. foto EDH

La directora de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Margaret Chan. foto EDH

La directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Margaret Chan, anunció ayer la creación de un fondo de contingencia de 100 millones de dólares para responder sin demora a las emergencias sanitarias que aparezcan en el futuro.

Chan pronunció un discurso ante el pleno de la asamblea mundial de la OMS, su máxima instancia decisoria compuesta por 190 países, que se reúne desde ayer y hasta el próximo día 26 para adoptar una serie de resoluciones sobre política sanitaria.

Esta primera sesión de la asamblea fue inaugurada horas antes por la canciller alemana, Angela Merkel, quien instó a la organización a preparar un plan para afrontar de forma oportuna futuros brotes de enfermedades y otras crisis de salud pública.

Para ello, pidió tomar en cuenta las lecciones que ha dejado la gestión ineficaz de la epidemia del ébola, lo que provocó muchas críticas contra la OMS que, a su vez, ha reconocido los fallos en los que incurrió.

"La OMS estaba abrumada, como lo estaba todo el resto (de organizaciones de ayuda). Los requerimientos a la OMS fueron diez veces mayores a lo que alguna vez experimentó la organización en cerca de 70 años de historia", reconoció Chan ante la asamblea.

La agencia de Naciones Unidas, la mayor autoridad internacional en materia de salud, se encontraba desde hace tiempo en un proceso de reforma, que ha entrado a una "velocidad superior" empujado por la crisis del ébola.

Chan anticipó que se dará prioridad a los cambios que se requieren en las operaciones de emergencia de la OMS, en especial los relacionados con clarificar las líneas de mando y control en una organización que ha crecido de forma descentralizada.

Merkel, en su discurso, encomió las ventajas de la descentralización, con oficinas en decenas de países y sedes en cada región del mundo, pero la crisis del ébola mostró que también provoca "incapacidad para reaccionar, actuar y decidir rápido".

"Necesitamos un mecanismo descentralizado para que los proveedores (de servicios sanitarios) estén cerca de la gente que los necesita, pero el reto es la coordinación, que la información fluya de abajo hacia arriba y viceversa", explicó Chan.

Los procedimientos que favorezcan las acciones rápidas y la colaboración también se simplificarán.

En adelante, la OMS tendrá un programa único para emergencias sanitarias, cualquiera sea su naturaleza.

Para ello, el objetivo es contar con un fondo de 100 millones de dólares, financiado por contribuciones voluntarias para garantizar que se pueden movilizar recursos de forma inmediata frente a la emergencia que surja.

"No quiero nunca más ver a esta Organización frente a una situación para la que no está preparada, no cuenta con personal ni financiación suficiente", comentó la directora general.

El plan de su oficina es completar todos estos planes antes de que termine el año.

"Necesitamos pensar que todas las enfermedades en un nuevo contexto darán sorpresas. Subestimamos la complejidad de los tres países (afectados por el ébola), donde prácticamente no había nada, con un médico por cada 100.000 habitantes, con hospitales sin electricidad", indicó Chan.

La epidemia de ébola ha causado más de 26.000 casos de ébola en Liberia, Sierra Leona y Guinea, con el primer país que fue oficialmente declarado hace menos de diez días libre de la enfermedad.

Las muertes superan las 11.000, mientras que el tejido económico de los tres países ha sufrido también un fuerte daño.

Una dificultad adicional a la falta de recursos materiales y humanos para combatir el ébola fue que se trataba de países que habían vivido conflictos internos y "no existía el tipo de confianza necesario para movilizar a las comunidades y que sean parte de la solución", recalcó Chan.

La OMS ha sido criticada durante los catorce meses de la epidemia por su respuesta lenta, a la que atribuyen el hecho de que haya estado fuera de control por varios meses.

Sin embargo, en respuesta a la pregunta de un periodista, Chan aseguró ayer que no pensó en renunciar "ni nunca nadie me lo pidió".

En su opinión, "un líder responsable necesita aprender las lecciones y hacer los cambios correctos".

Invitada especial

La canciller alemana, Angela Merkel, fue la invitada especial para esta asamblea mundial.

Alemania ejerce actualmente la presidencia del G-7, el grupo de países más industrializados, durante la cual una de las prioridades de Merkel en materia sanitaria consiste en "aprender las lecciones de la epidemia del ébola".

"La catástrofe del ébola fue un penoso recordatorio sobre lo urgente que es tomar acciones internacionales en situaciones de crisis", agregó.

"El combate (contra el ébola) sólo se ganará si no se detectan nuevos casos, si se aprenden las lecciones de esta crisis, es decir, que todos debimos haber reaccionado mucho antes, y si nos preguntamos qué podemos hacer mejor", dijo en su discurso.

Las otras prioridades sanitarias de Alemania al frente del G-7 tienen que ver con "entender cómo se pueden combatir mejor las enfermedades tropicales desatendidas y las relacionadas con la pobreza, así como la resistencia a los antimicrobianos". —EFE

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