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Es momento de actuar para proteger la Tierra

b Debemos valorar la seguridad alimentaria, el capital humano y la conservación ecológica para el bienestar de las futuras generaciones

Cualquier tipo de árbol que se cultive brindará oxígeno, protegerá mantos acuíferos y reducirá el impacto del cambio climático. FOTOs EDH / CORTESÍA

Cualquier tipo de árbol que se cultive brindará oxígeno, protegerá mantos acuíferos y reducirá el impacto del cambio climático. FOTOs EDH / CORTESÍA

Cualquier tipo de árbol que se cultive brindará oxígeno, protegerá mantos acuíferos y reducirá el impacto del cambio climático. FOTOs EDH / CORTESÍA

Las Naciones Unidas definen que el 22 de marzo es el Día Mundial del Agua; el 22 de abril, Día Mundial de la Tierra; el 5 de junio, Día Mundial del Medio ambiente y el 17 de junio, Día Mundial contra la Desertificación.

En este mes, que en nuestro segmento del planeta empieza el invierno, podemos fácilmente convertirnos en entes activos en pro de los términos enfocados por estas trascendentales fechas.

Sabemos que una fuente de agua se genera por los bosques y no por decretos, que la tierra productora de alimentos tiene un cáncer llamado erosión y que con cobertura vegetal, se controla.

Conocemos también que la deforestación es caldo de cultivo para las sequías, inundaciones y pobreza, que la seguridad alimentaria se fortalece al existir cultivos generadores de materia prima para nuestros alimentos y con microclimas saludables.

Toda persona es capaz de realizar cultivos que dan los beneficios que nos brindan las plantas y que quien participe voluntariamente en estas faenas, sentirá que ha aportado algo importante en pro de la humanidad.

Podemos decir que sembrar una planta es una experiencia religiosa, pues le dará oxígeno hasta a nuestro peor enemigo, convirtiéndose en un testimonio del círculo virtuoso de la vida, eliminando así la espiral de violencia que genera la ausencia de buenas obras y el caos que fortalece el estrés y miserable ambiente con extremos calores en una época e inundaciones en otras.

Por ejemplo, en la India y el área subsahariana se mueren por calor, mientras en México y EE. UU. se mueren por huracanes e inundaciones.

En El Salvador hay "tomas" de calles por la falta de agua potable. La deforestación alcanza niveles muy elevados.

Acciones

Afortunadamente muchas empresas están conscientes de esta problemática y enfocan su responsabilidad social en cultivar árboles en áreas deforestadas o en cuencas de agonizantes ríos, que solo pueden restablecerse reforestando sus contornos.

Hay muchos esfuerzos para frenar al monstruo del cambio climático por las ONG como Salvanatura y otras. La iniciativa Plantando América es una muestra más; a ello se suman empresas constructoras bastante responsables como Disa, Inversiones Bolívar, Inversiones Roble o maquilas agrícolas como Red Fox, Garan y la textilera Pettenati.

Las batallas

La lucha por proteger el medio ambiente data de hace muchos años. Don Napoleón Altamirano fundó hace décadas, la organización "Amigos de la Tierra".

Ahora todos tenemos mucha labor que hacer y cada persona, organización y empresa puede dar su aporte.

En el vivero San Andrés, hace muchos años se brinda asesoría gratis y se venden al costo especies apropiadas para este tipo de proyectos.

No hay sueños pequeños ni imposibles si se trata de proteger el planeta. Un ejemplo es el niño alemán Félix Finkbeiner que desarrolla el proyecto Plant for the planet.

Su meta es sembrar un billón de árboles en el planeta antes de 2020, lo que equivale a 150 arbolitos por cada habitante. Su organización tiene presencia en 131 países.

La gestión de Félix cuenta con más de 150,000 miembros aprovechando las redes sociales y su facilidad de acceder a la ONU, a las compañías fabricantes de autos y otros centros, para que colaboren en el proyecto "Plant-for-the-planet," exigiéndoles que dejen de hablar y empiecen a sembrar.

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