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Salud

Los primeros mil días pueden cambiarle la vida

Pediatras subrayan que son momentos únicos para promover el desarrollo de todas sus potencialidades y prevenir enfermedades.

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Los primeros mil días de vida, que abarca los 280 días de gestación y los dos primeros años de vida, son una ventana de oportunidad única para lograr un crecimiento saludable de los niños y para alcanzar todo el potencial de inteligencia, creatividad y desarrollo emocional y físico. Así coincidieron los médicos latinoamericanos en el Congreso Nacional de Pediatría, que se realizó recientemente en el país. 

El doctor Ronald Pérez Escobar, presidente de la Asociación de Pediatría de El Salvador, explicó que los mil primeros días son momentos críticos y únicos, en los que puede hacerse mucho por el mejor futuro de una persona.

“Estos primeros mil días son una oportunidad invaluable para darle al bebe todas las condiciones para que crezca sano, fuerte y alcance todo su potencial de desarrollo y puedan dar como resultado un niño, un adolescente, un joven, un adulto sano con las mejores expectativas de vida”, sostuvo Pérez. 

Importancia de los primeros mil días

Esos primeros mil días del bebé comprenden el control del embarazo, los cuidados del niño, alimentación y estimulación para el sano desarrollo de su cuerpo y su mente. 

“Empezamos con la madre, parte del resultado del nacimiento va hacer el resultado del cuidado prenatal, se comienza previamente incidiendo en la salud de la madre, en el cuidado adecuado, en la protección del bebé, en la inmunización de la mamá, en la nutrición porque sabemos que todo esto va a permitir que su embarazo llegue a tiempo”, añadió el médico. 

Estos controles dejarán valorar el desarrollo no solo del bebé, sino ver el estado general de la madre y, si es necesario, tomar medidas ante algún problema durante estos meses. En otros términos, permiten disminuir la mortalidad materna y el riesgo de que un bebé nazca con problemas anatómicos. Evitar la muerte fetal en útero y la posibilidad de que se presente un parto pretérmino (cuando el niño nace antes de la semana 37 de gestación).

La alimentación es uno de los principales motores para que el embarazo se desarrolle adecuadamente. Es una etapa en la que el cuerpo pide más y necesita requerimientos adicionales de energía, vitaminas, minerales, proteínas, carbohidratos y grasas.

“Dentro del vientre hay un ser en formación que necesita todos los macro nutrientes y micro nutrientes que tienen todos los alimentos”, detalló el especialista. 

En este sentido, la buena nutrición es fundamental para que el bebé esté sano y tenga una formación completa, especialmente durante el primer trimestre del embarazo, cuando sus órganos apenas se están formando. Asimismo, es fundamental al final de la gestación para evitar un retraso en el crecimiento fetal.

Cuidados y nutrición en el niño 

El médico destaca que después del parto debería respetarse “la hora sagrada”: el contacto piel a piel entre la madre y el hijo recién nacido sano durante la primera hora de vida. “Mejora el vínculo y el apego tan necesarios y trascendentes, como también el inicio exitoso de la alimentación a pecho”, subrayó Pérez.

La Organización Panamericana de la Salud recomienda que la lactancia materna se de durante dos años, exclusiva en los seis primeros meses, ya que constituyen múltiples beneficios en la salud: nutrición, inmunológicos, psicológicos, sociales, económicos y ambientales. 

De igual importancia en la nutrición óptima del niño es la introducción adecuada y oportuna de los alimentos complementarios, idealmente a partir de los seis meses de edad, cuando la leche materna ya no es suficiente para cubrir las necesidades nutricionales, ya que por ser un periodo de crecimiento y desarrollo tan rápidos se necesitan aportes suplementarios con  otros alimentos.

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